04 Marzo 2012 Seguir en 
BERLÍN- La canciller alemana, Angela Merkel, logró imponer el viernes en Europa el pacto de disciplina fiscal, pero el acuerdo ahora está en manos de la oposición de su país para poder ratificarlo, confirmó ayer una portavoz del Ministerio de Finanzas en Berlín.
El tratado que obliga a una mayor disciplina presupuestaria en el bloque para prevenir nuevas crisis de deuda, necesitará una mayoría de dos tercios en la Cámara baja del Parlamento alemán (Bundestag) y en la Cámara alta (Bundesrat), no sólo una mayoría simple.
La coalición de centro derecha formada por la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y los liberales (FDP) no suma dos tercios en ninguna de las cámaras y necesitará por eso el apoyo de socialdemócratas (SPD), Verdes o La Izquierda.
La exigencia de un consenso más amplio se debe a que el pacto implica un traspaso "significativo" de competencias a nivel europeo, explicaron fuentes del gobierno citadas ayer por el diario "Süddeutsche Zeitung".
"Con él permitimos a nuestros socios del euro demandarnos ante el Tribunal Europeo si no cumplimos con nuestro techo de deuda", precisaron las fuentes.
Merkel y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, fueron los grandes impulsores del tratado, que obliga a incorporar en las Constituciones nacionales la denominada "regla de oro" para limitar el déficit al 0,5% del producto interno bruto (PIB).
El viernes lo firmaron todos los socios comunitarios, con excepción de Reino Unido y República Checa, y debe ser ratificado ahora por los 25 países participantes.
El jefe de la fracción socialdemócrata en el Parlamento, Frank-Walter Steinmeier, exigió a Merkel que implique a la oposición si quiere contar con su apoyo. "Hasta ahora no ha buscado el diálogo", lamentó en un comunicado.
La crisis europea no sólo genera roces con la oposición. La coalición de Merkel sigue dividida ante la postura alemana sobre Grecia. El ministro de Finanzas de Baviera, el socialcristiano Markus Söder, pidió facilitar a Atenas una salida "ordenada" del euro, algo que hasta ahora rechaza Merkel.
El ministro del Interior, Hans-Peter Friedrich, se había convertido la semana pasada en el primer miembro del gobierno en defender abiertamente que Grecia abandone la moneda común.
La ratificación del pacto fiscal europeo podría encontrar trabas también en Irlanda, que a último momento anunció que someterá el texto regional a referéndum, pero no será determinante. (DPA)
El tratado que obliga a una mayor disciplina presupuestaria en el bloque para prevenir nuevas crisis de deuda, necesitará una mayoría de dos tercios en la Cámara baja del Parlamento alemán (Bundestag) y en la Cámara alta (Bundesrat), no sólo una mayoría simple.
La coalición de centro derecha formada por la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y los liberales (FDP) no suma dos tercios en ninguna de las cámaras y necesitará por eso el apoyo de socialdemócratas (SPD), Verdes o La Izquierda.
La exigencia de un consenso más amplio se debe a que el pacto implica un traspaso "significativo" de competencias a nivel europeo, explicaron fuentes del gobierno citadas ayer por el diario "Süddeutsche Zeitung".
"Con él permitimos a nuestros socios del euro demandarnos ante el Tribunal Europeo si no cumplimos con nuestro techo de deuda", precisaron las fuentes.
Merkel y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, fueron los grandes impulsores del tratado, que obliga a incorporar en las Constituciones nacionales la denominada "regla de oro" para limitar el déficit al 0,5% del producto interno bruto (PIB).
El viernes lo firmaron todos los socios comunitarios, con excepción de Reino Unido y República Checa, y debe ser ratificado ahora por los 25 países participantes.
El jefe de la fracción socialdemócrata en el Parlamento, Frank-Walter Steinmeier, exigió a Merkel que implique a la oposición si quiere contar con su apoyo. "Hasta ahora no ha buscado el diálogo", lamentó en un comunicado.
La crisis europea no sólo genera roces con la oposición. La coalición de Merkel sigue dividida ante la postura alemana sobre Grecia. El ministro de Finanzas de Baviera, el socialcristiano Markus Söder, pidió facilitar a Atenas una salida "ordenada" del euro, algo que hasta ahora rechaza Merkel.
El ministro del Interior, Hans-Peter Friedrich, se había convertido la semana pasada en el primer miembro del gobierno en defender abiertamente que Grecia abandone la moneda común.
La ratificación del pacto fiscal europeo podría encontrar trabas también en Irlanda, que a último momento anunció que someterá el texto regional a referéndum, pero no será determinante. (DPA)
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