Se salvó de que la violaran porque estaba menstruando

La víctima es una adolescente, de 14 años, que padece un retardo madurativo. El hecho sucedió el domingo por la noche. La Policía investiga las grabaciones de las cámaras de seguridad.

EL PARQUE. En esta zona la menor fue invitada a subir a la motocicleta. LA GACETA / FOTO DE HECTOR PERALTA
EL PARQUE. En esta zona la menor fue invitada a subir a la motocicleta. LA GACETA / FOTO DE HECTOR PERALTA
08 Febrero 2012
La algarabía copaba la avenida Benjamín Aráoz al 600. El domingo por la noche, el baile anticipaba los festejos de carnaval en la cancha de Argentinos del Norte. Cerca de allí, en el barrio Hipódromo, una menor que tiene 14 años salió junto con prima para dar un paseo. Las dos menores iban a pie. Según consta en la denuncia policial, eran las 21 cuando las adolescentes salieron de su casa.

A los pocos minutos, la prima de la joven de 14 años volvió corriendo hacia la casa. Desesperada, le contó a la madre de la menor que la adolescente se había subido a la moto de un joven que ella no conocía; juntos, se fueron en dirección al Parque 9 de Julio. Alarmada por el relato de su sobrina, la madre de la menor salió a buscarla. "Mi hija tiene capacidades especiales. Sufre un retardo madurativo y tiene problemas de coordinación", dijo G. R., madre de la menor. Por razones legales, se preserva la identidad de la menor y su madre.

La mujer se dirigió hasta el club Argentinos del Norte. En ese lugar, les preguntó a los jóvenes que estaban en la vereda si alguno había visto a su hija. Pero luego de preguntar durante algunos minutos no consiguió ningún indicio que la pudiera ayudar en su búsqueda.

La desesperación crecía y los familiares decidieron buscar dentro del parque. Según detalla el informe oficial, alrededor de las 21.30 G.R. caminaba por las inmediaciones del Lago San Miguel, a unos 100 metros del club. En ese momento, encontró a su hija.

El engaño

Al principio, la mujer no podía entender lo que la joven le quería decir. "Ella estaba muy shockeada. Además, la enfermedad que padece le hace confundir las cosas, pero al tranquilizarse pudo contarme lo que recordaba", señaló G. R.

Cuando la menor salió junto con su prima, caminaron por una de las calles aledañas al hipódromo. Fue en ese lugar donde apareció el joven que manejaba la moto. Un breve diálogo fue suficiente para engañarla. "Le prometió que la iba llevar al recital de los Wachiturros y ella le creyó", afirmó G.R.

Sin necesidad de forzarla, el sospechoso llevó a su víctima hacia el interior del parque. Ya estando allí, en un lugar que la menor no pudo describir, se bajaron del vehículo. El muchacho comenzó a tocarla. La adolescente intentó negarse pero el joven la forzó y le sacó la ropa interior. Recién en ese instante se detuvo. "Mi hija está en su período menstrual. Sólo por eso se salvó de que la violen", dijo G.R.

Enojado por lo que acababa de pasar el agresor le dio un cabezazo a su víctima, la dejó tiraba y huyó. Luego de unos minutos la joven consiguió vestirse y caminar en dirección a su casa. Al aproximarse hacia la avenida Brígido Terán caminó por una de las veredas del lago donde se encontró con su madre.

La denuncia

Luego de escuchar el relato de su hija, G.R. se dirigió junto con ella a la seccional 11ª para radicar la denuncia. "La víctima no pudo darnos una descripción precisa del presunto agresor. Aunque nos contó que el joven la subió a la moto cerca del hipódromo, no pudo decirnos exactamente donde fue el lugar donde la interceptó", dijo el comisario Américo Salas, jefe de la seccional donde se realizó la denuncia. "A pesar de esto se están revisando las grabaciones de las cámaras de seguridad que hay instaladas en el parque para ver si captaron alguno de los momentos que expuso la menor", concluyó Salas. Además de esto, la ropa de la víctima será sometida a pericias en busca de pruebas.

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