A ver... ¿Pasaron anoche la repe de lo que fue el primer duelo en Chaco? Literalmente, no, pero sí. En Mendoza, River iba e iba. Boca, pasivo al mango, salía desde atrás haciendo siempre la lógica. Y otra vez mal no le fue. Es que al igual que en el primer Superclásico, la fórmula resultó letal: centro, cabezazo y adentro. 1 a 0 (que no se movió más). Los autores de esta edición goleadora "xeneize" fueron los Pablo, Ledesma y Mouche (el que se esforzó y el que la mandó a guardar, respectivamente).
Antes de la consumación de los primeros 45?, el equipo de Matías Almeyda seguía mereciendo el empate. Mucho más después de lo que erró Fernando Cavenaghi, solo frente al arco del debutante en un súper, Sebastián Sosa. Y el "Torito" se fue envuelto en bronca, igual que su cuadrilla.
El ST fue un calco de esta historia de verano. River seguía teniendo la pelota pero no lo reflejaba en el resultado. Cavenaghi, en especial, seguro no durmió tranquilo. Si no falló, Sosa le ahogó el grito. El chiquilín fue importante, aunque tampoco para pintarlo de héroe.
Los del "Pelado" se quedaron en puras intenciones, no mucho más. O sea, como en Chaco, River perdió. Y bueno, a morder la toalla.
Antes de la consumación de los primeros 45?, el equipo de Matías Almeyda seguía mereciendo el empate. Mucho más después de lo que erró Fernando Cavenaghi, solo frente al arco del debutante en un súper, Sebastián Sosa. Y el "Torito" se fue envuelto en bronca, igual que su cuadrilla.
El ST fue un calco de esta historia de verano. River seguía teniendo la pelota pero no lo reflejaba en el resultado. Cavenaghi, en especial, seguro no durmió tranquilo. Si no falló, Sosa le ahogó el grito. El chiquilín fue importante, aunque tampoco para pintarlo de héroe.
Los del "Pelado" se quedaron en puras intenciones, no mucho más. O sea, como en Chaco, River perdió. Y bueno, a morder la toalla.









