Los chocaron, murieron y les robaron todo

Un matrimonio y dos de sus hijos que viajaban a Tucumán fallecieron el domingo en un accidente en la ruta 34, cerca de Sunchales. Estaban radicados en Quilmes pero volvían seguido a visitar a sus familiares. En este viaje iban a festejar el 15 de una de las hijas. Allegados denuncian irregularidades.

BRONCA Y DOLOR. El primo, el hermano y el papá de Julio Jaime piden que detengan al chofer del colectivo que chocó a la familia tucumana. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA
BRONCA Y DOLOR. El primo, el hermano y el papá de Julio Jaime piden que detengan al chofer del colectivo que chocó a la familia tucumana. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA
20 Enero 2012
Naiara Judith Jaime iba a cumplir 15 años el 30 de enero y quería festejarlo en Tucumán. Por eso ella y su familia salieron el fin de semana de Buenos Aires en la Citröen Berlingo blanca en la que siempre viajaban. Pero nunca llegaron a destino. En el camino, un colectivo los chocó y todos murieron.

Sus padres, Julio Ángel Jaime y María de los Ángeles Córdoba, los dos de 39 años, eran tucumanos. Veinte años atrás se mudaron a Quilmes en busca de trabajo. Allí nacieron Naiara, Julio Jorge de 12 años, y Leila Nair, de 17. Sólo esta última logró salvarse de la tragedia, ya que había decidido posponer el viaje porque trabaja en una empresa de comidas.

Ahora, en la casa de los padres de Jaime, donde velaron a la familia, se debaten entre el dolor y la bronca. Un primo que tuvo que venir de Buenos Aires para despedir los restos, Cristian Barrientos, describió cómo ocurrió el accidente. "Mi primo venía para Tucumán y el colectivo, que pertenece a la empresa Cachi Turismo, iba de Salta a Buenos Aires", contó. Barrientos dedujo que Jaime había advertido las intenciones del micro de sobrepasar a un camión por las huellas de dos de las ruedas de la Berlingo en la banquina. En el kilómetro 273 de la ruta 34, cerca de la localidad santafesina de Sunchales, se produjo el choque. "El colectivo cambió de carril, no llegó a adelantarse del todo y se encontraron de frente. El ómnibus lo arrastró 50 metros y lo empujó. El colectivo terminó en la banquina, sin volcar y sin heridos", detalló. El matrimonio y la adolescente fallecieron en el acto. "El menor salió despedido del vehículo y murió a la hora y media en el hospital de Sunchales", agregó Barrientos.

"Hicieron todo mal"

Julio tenía a sus padres en Tucumán, por eso venía todos los años a pasar las fiestas. "Pero esta vez querían quedarse más tiempo para hacerle el cumpleaños a la nena, por eso venían ahora", contó su hermano Jorge Antonio Jaime.

El hombre trabajaba como repartidor de una empresa de colchones y venía juntando plata para los 15 de su hija. En la camioneta traía $ 10.000, que desaparecieron. "Aprovecharon la tragedia para robarle el dinero y después, cuando reclamamos, hicieron aparecer sólo $ 600", denunció su primo.

"Hubo un montón de irregularidades, hicieron todas las cosas mal", se quejó Barrientos. Él y el resto de la familia están indignados con el procedimiento policial. "Como en las primeras horas no llegaba nadie porque todos estamos lejos, hicieron lo que quisieron; le sacaron a mi primo la plata de la camioneta y liberaron al chofer. Nosotros llegamos y no había ningún detenido, ni el colectivo, sólo estaba la camioneta hecha un bollo", contó.

Ninguno de ellos puede creer que no hayan retenido al conductor del colectivo. "La Policía de Sunchales no nos mostró la descarga del chofer y ninguno de los 60 pasajeros del colectivo quiso declarar como testigo", explicó Barrientos. "Mató a cuatro personas, no a un perro", expresó.

Según su relato, el conductor fue llevado a la comisaría de Sunchales donde declaró y, una hora después, quedó en libertad y continuó el viaje transportando al contingente en otra unidad. "La empresa de seguros nos dijo que tanto el nombre como la dirección que dio el chofer no existen. ¿Qué me contás? Y el vehículo no tenía ni seguro. El colectivo desapareció del pueblo, no se lo vio más. Hasta ahora no hay ningún responsable", afirmó.

El accidente ocurrió el domingo a las 6.30. Recién el martes a la 1 pudieron trasladar los cuerpos, que llegaron a Tucumán a las 13. "Averiguamos en una cochería y nos querían cobrar $ 15.000 por cada uno para traerlos. Por suerte el Gobierno provincial nos dio una mano y pudimos trasladarlos", señaló Barrientos.

Él y Jorge Jaime viajaron el día de la tragedia para reconocer los cuerpos. "Cuando vi cómo estaba la camioneta, ya me temblaban las piernas", detalló. Ambos aseveraron que nadie les tendió una mano. "Ni siquiera tuvieron un poco de colaboración; nosotros no conocíamos nada, tuvimos que ir solos hasta Tacural a retirar los cuerpos", agregó.

Contaron que encontraron los cuatro cadáveres en pésimo estado. "Era lo mismo que los dejaran en la ruta. Estaban envueltos en una bolsa plástica, dentro de una pieza de dos por dos, con más de 40º de calor; eso no era una morgue, era un horno", indicó Jorge Jaime. "Hasta los vecinos del pueblo estaban indignados. Si se hace justicia, tienen que ir presos todos, desde el comisario hasta el fiscal que autorizó al chofer para que se vaya", reclamó Barrientos.

Pero lo que más preocupa hoy a la familia es el futuro de Leila. "A esa chica le arruinaron la vida, la dejaron huérfana".

Ayer, LA GACETA intentó comunicarse con algún responsable de la empresa de turismo pero ninguno de ellos atendió el llamado. Por su parte, en la comisaría de Sunchales rechazaron la acusación. "Se tomó declaración a los pasajeros, siempre siguiendo las instrucciones del juzgado, y se devolvieron las pertenencias", afirmó una policía. La causa está en manos del juzgado Correccional I del departamento Castellanos, con sede en Rafaela.

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