Un paseo cerca del abismo

Roberto Delgado
Por Roberto Delgado 19 Enero 2012
Ciertos lugares tienen el encanto de los "skywalks" o caminatas en el cielo. Una nota de "La Nación" da cuenta de que Tom Cruise no quiso doble para hacer escenas de alto riesgo en "Misión imposible 4", en una persecución por las paredes del rescacielos más alto del mundo, el Burj Khalifa de Dubai, de 829,8 metros. Relata también que Juan Martín del Potro se calzó el arnés para caminar por la cornisa a 268 m del suelo en la Sydney Tower de Australia. Los que no son estrellas pueden aspirar a paseos menos inquietantes: la terraza del Empire State (381 m), el mirador de la Torre de TV de Berlín (204 m) y el de la torre de Montparnasse en París ( 210 m). En Argentina no hay nada como eso -quizá algunos edificios de más o menos 160 m, cercanos a Puerto Madero en Buenos Aires-. La sensación de estar cerca del abismo se puede lograr más bien en construcciones como diques (en Cabra Corral se hace bungee jumping desde 40 metros de altura) o en los bordes de caminos de montaña. ¿Hay algo parecido en Tucumán? Con una moto enduro o a caballo -y en grupo- se puede recorrer escenarios alucinantes con precipicios a ambos lados de la senda salvaje que une Colalao del Valle con San Pedro de Colalao; un paisaje de esa índole, aunque no tan agresivo, se puede encontrar recorriendo en auto el camino que va desde Tafí del Valle a El Mollar, por la zona de Las Carreras y El Potrerillo. También algunas curvas del camino a Las Estancias tienen balcones espectaculares, como el de La Banderita. Los que sólo quieran una breve sensación sobrecogedora pueden asomarse un poco al abismo desde el Fin del Mundo en la ruta 307. Tom Cruise desafía y dice que "no hay ninguna diferencia con estar a 16 metros de altura. Si caés, el resultado es el mismo"... y se anima a experimentar lo que es la altura y el vértigo, y asomarse a la inmensidad.

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