BUENOS AIRES.- La titular de la agrupación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, afirmó que dejará de "creer en la Justicia" si el ex apoderado de la Fundación, Sergio Schoklender, "no va preso" por la causa en que se investiga la presunta malversación de fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales del plan "Sueños Compartidos".
Bonafini ratificó que la organización de Derechos Humanos que encabeza es "querellante" en la causa que se tramita en el Juzgado Federal de Norberto Oyarbide, que investiga al ex apoderado por presunto fraude y lavado de dinero.
La militante por los derechos humanos indicó que la agrupación puso "todo en manos del juez" y remarcó: "no nos quisimos poner aparte".
"Nos aceptaron como querellante y abrimos las casas para que allanaran. Estamos esperando que el juez proceda, que lo ponga preso", enfatizó Bonafini. A fin de 2011, el fiscal federal Jorge Di Lello pidió que los hermanos Sergio y Pablo Schoklender y otras 30 personas sean indagadas por el presunto desvío de $ 50 millones que el Estado envió a las Madres para la construcción de viviendas sociales. Entre los acusados también se encuentran Alejandra Bonafini, hija de la titular de las Madres, y la ex mujer de Sergio Schoklender, Viviana Sala.
Sin embargo, el fiscal no incluyó a Hebe de Bonafini entre los sospechosos de haber cometido fraude con fondos públicos, aunque formuló una seria advertencia sobre la responsabilidad que le cabe a Madres en el manejo de ese dinero.
Por otra parte, Bonafini aseguró que el proyecto de construcción de viviendas "sigue firme pese a que algunos lo quisieron destruir". Al encabezar la inauguración de un complejo de casas en Ezeiza junto al intendente local, Alejandro Granados, la dirigente señaló que "la inauguración de este barrio es la demostración; nosotros ahora tenemos pedidas 4.500 casas para construir. Vamos a hacer todos los paneles, vamos a entregar toda la tecnología y en algunos lugares las casas las va a hacer la gente del lugar". (NA-Télam)
Bonafini ratificó que la organización de Derechos Humanos que encabeza es "querellante" en la causa que se tramita en el Juzgado Federal de Norberto Oyarbide, que investiga al ex apoderado por presunto fraude y lavado de dinero.
La militante por los derechos humanos indicó que la agrupación puso "todo en manos del juez" y remarcó: "no nos quisimos poner aparte".
"Nos aceptaron como querellante y abrimos las casas para que allanaran. Estamos esperando que el juez proceda, que lo ponga preso", enfatizó Bonafini. A fin de 2011, el fiscal federal Jorge Di Lello pidió que los hermanos Sergio y Pablo Schoklender y otras 30 personas sean indagadas por el presunto desvío de $ 50 millones que el Estado envió a las Madres para la construcción de viviendas sociales. Entre los acusados también se encuentran Alejandra Bonafini, hija de la titular de las Madres, y la ex mujer de Sergio Schoklender, Viviana Sala.
Sin embargo, el fiscal no incluyó a Hebe de Bonafini entre los sospechosos de haber cometido fraude con fondos públicos, aunque formuló una seria advertencia sobre la responsabilidad que le cabe a Madres en el manejo de ese dinero.
Por otra parte, Bonafini aseguró que el proyecto de construcción de viviendas "sigue firme pese a que algunos lo quisieron destruir". Al encabezar la inauguración de un complejo de casas en Ezeiza junto al intendente local, Alejandro Granados, la dirigente señaló que "la inauguración de este barrio es la demostración; nosotros ahora tenemos pedidas 4.500 casas para construir. Vamos a hacer todos los paneles, vamos a entregar toda la tecnología y en algunos lugares las casas las va a hacer la gente del lugar". (NA-Télam)







