Los vecinos de Garmendia tuvieron una mañana agitada ayer. Y, si la cuestión no se soluciona, los próximos días seguirán con el mismo ritmo. Es que un grupo de desocupados realizó una protesta al frente de la comuna del pueblo, situado al este de la provincia. Su intención era pedir algún puesto de trabajo en la administración pública. Pero, cuando les comunicaron que por ahora no había posibilidades, algunos de los manifestantes decidieron entrar al edificio, tomarlo e, incluso, quemaron unos papeles, explicó Adriana Barrera, una de las afectadas por la situación. "No hubo soluciones hasta ahora", expresó la joven, de 19 años, en diálogo con LA GACETA.
El clima venía caldeado desde hace varios días en esa zona. Los desocupados del pueblo tenían la ilusión de encontrar algún puesto de trabajo en la comuna. Sin embargo, las vacantes que había fueron asignadas y un grupo que no fue beneficiado decidió expresar su descontento con una protesta.
Cerca de las 9 de ayer comenzaron quemando gomas al frente de la comuna, dijo Barrera. "Hay madres que tienen varios hijos y no reciben ningún sueldo. Muchas lavan ropa para poder comprar comida, pero no les alcanza", relató la joven. Además, no ocultó que ella también tenía la esperanza de ser nombrada en esta oportunidad. "Mi papá falleció hace ocho años y trabajaba en la comuna. Mi hermano y yo estamos sin trabajo, y su puesto nos pertenecía, pero ahora nos dicen que no es así", reclamó.
Beatriz Díaz, de 54 años, también estaba indignada. "Estamos en un problema gravísimo; hay una injusticia total. Tengo una hija con seis niños, dos de ellos discapacitados, y hace 13 años que no le dan un trabajo. Fue a la ciudad, se encadenó, y no consigue que le den un puesto en la comuna. Le entregan unos $ 400, pero eso no le alcanza para nada y ella quiere vivir dignamente", expresó la vecina.
Además, dijo que la Policía intervino para disipar la protesta, aunque todo fue tranquilo. "Me dijeron que a algunos les prometieron trabajo, pero somos muchos los que quedamos afuera", dijo.
Según Barrera, unas 10 personas entraron a la comuna y quemaron algunos papeles. "Pero todo sigue igual", aseveró.
El legislador José Gutiérrez, referente del pueblo e hijo de la comisionada rural, Angélica Manzanedo de Gutiérrez, explicó que el problema se origina porque no hay fuentes laborales en Garmendia. "Los campos están sembrados con granos de soja, y todo ese trabajo se hace con máquinas. Entonces, el Estado debe intervenir para darle una solución a la gente, que cada vez es más y más. Lo malo es que no hay empleo para todos en la comuna", indicó el parlamentario alperovichista. Sin embargo, aclaró que desde la administración se hace lo posible. "En el 97% de los hogares hay un ingreso aportado por el Estado, ya sea por pensiones o por participar de alguna cooperativa. Es la comuna que más empleados tiene en la provincia. Y eso no es nuevo, sino que data del 85", remarcó el legislador.
Pese a la situación originada ayer, Gutiérrez remarcó que están abiertas las vías de diálogo. "La comuna no necesita más mano de obra. Pero siempre estamos buscando soluciones", señaló.
El clima venía caldeado desde hace varios días en esa zona. Los desocupados del pueblo tenían la ilusión de encontrar algún puesto de trabajo en la comuna. Sin embargo, las vacantes que había fueron asignadas y un grupo que no fue beneficiado decidió expresar su descontento con una protesta.
Cerca de las 9 de ayer comenzaron quemando gomas al frente de la comuna, dijo Barrera. "Hay madres que tienen varios hijos y no reciben ningún sueldo. Muchas lavan ropa para poder comprar comida, pero no les alcanza", relató la joven. Además, no ocultó que ella también tenía la esperanza de ser nombrada en esta oportunidad. "Mi papá falleció hace ocho años y trabajaba en la comuna. Mi hermano y yo estamos sin trabajo, y su puesto nos pertenecía, pero ahora nos dicen que no es así", reclamó.
Beatriz Díaz, de 54 años, también estaba indignada. "Estamos en un problema gravísimo; hay una injusticia total. Tengo una hija con seis niños, dos de ellos discapacitados, y hace 13 años que no le dan un trabajo. Fue a la ciudad, se encadenó, y no consigue que le den un puesto en la comuna. Le entregan unos $ 400, pero eso no le alcanza para nada y ella quiere vivir dignamente", expresó la vecina.
Además, dijo que la Policía intervino para disipar la protesta, aunque todo fue tranquilo. "Me dijeron que a algunos les prometieron trabajo, pero somos muchos los que quedamos afuera", dijo.
Según Barrera, unas 10 personas entraron a la comuna y quemaron algunos papeles. "Pero todo sigue igual", aseveró.
El legislador José Gutiérrez, referente del pueblo e hijo de la comisionada rural, Angélica Manzanedo de Gutiérrez, explicó que el problema se origina porque no hay fuentes laborales en Garmendia. "Los campos están sembrados con granos de soja, y todo ese trabajo se hace con máquinas. Entonces, el Estado debe intervenir para darle una solución a la gente, que cada vez es más y más. Lo malo es que no hay empleo para todos en la comuna", indicó el parlamentario alperovichista. Sin embargo, aclaró que desde la administración se hace lo posible. "En el 97% de los hogares hay un ingreso aportado por el Estado, ya sea por pensiones o por participar de alguna cooperativa. Es la comuna que más empleados tiene en la provincia. Y eso no es nuevo, sino que data del 85", remarcó el legislador.
Pese a la situación originada ayer, Gutiérrez remarcó que están abiertas las vías de diálogo. "La comuna no necesita más mano de obra. Pero siempre estamos buscando soluciones", señaló.







