A diseñar las metas profesionales para 2012
Al momento de planificar nuestros objetivos laborales se presentan una serie de desafíos y también de obstáculos. Por ello, afirman los expertos, lo ideal es plantearse uno mismo los objetivos de corto plazo. También hay que estar preparados para hacerles frente a inconvenientes que no sabíamos que podían existir, pero que pueden aparecer.
17 Enero 2012 Seguir en 
¿Qué es lo que queremos lograr? ¿Cómo queremos vernos profesionalmente? ¿Qué resultados me gustaría tener en el año? ¿Qué cosas me gustaría que me digan quienes trabajan conmigo al final de 2012?
No hay mejor futuro que aquel que podemos diseñar nosotros mismos. No hay mejor responsabilidad que hacernos cargo de nuestro propio destino y no dejarnos llevar por las circunstancias para ser víctimas de las amenazas externas, indican los expertos de GEVA, Capacitación & Coaching.
Ponernos objetivos y trabajar para ellos es el mejor camino para alcanzar el futuro que queremos, sugieren. Por ello, en este comienzo de año, lo ideal es diseñar y planificar las metas laborales.
Tomar acción es una de las claves para el éxito. Cuando tenemos objetivos y metas claras, un plan y lo implementamos, paso por paso, con paciencia, pero por sobre todo con compromiso con nosotros mismos y disciplina, todo es posible. Son nuestros propios pensamientos las barreras más difíciles de saltar. Nuestras creencias limitantes nos condicionan ("no se puede", "en este país es imposible planificar", "siempre fue así", "acá no se puede cambiar nada").
Para lograr lo que buscamos primero tenemos que identificar y clarificar nuestros objetivos y metas. No podemos llegar a un lugar si no sabemos a dónde queremos ir. En la medida que tenemos claro qué queremos, para qué lo queremos y porqué lo queremos, vamos a tener más posibilidades de alcanzar lo que es importante para nosotros.
Tenemos que estar preparados porque en el camino nos encontraremos con desafíos que no sabíamos que podían existir, que a veces pueden sorprendernos y hasta llegar a paralizarnos. Pero recordemos que detrás de cada desafío hay una oportunidad. Los grandes desafíos que tuvimos en nuestra vida nos hicieron crecer y nos forzaron a desarrollar nuevas habilidades que enriquecieron nuestras vidas.
Obstáculos visibles
Según GEVA, los obstáculos más grandes para alcanzar las metas personales pueden ser:
La falta de claridad en los objetivos.
La falta de disciplina.
La falta de autoconfianza (creer en nosotros y en nuestra capacidad para tener éxito).
La falta de información.
La falta de conocimientos o habilidades para realizar una tarea.
La falta de herramientas y técnicas efectivas para planificar.
La inexistencia de una red de apoyo (que nos guíen y orienten).
La incapacidad de pedir ayuda.
Para identificar nuestros objetivos es necesario que nos hagamos las preguntas correctas, por ejemplo: ¿Qué es lo que queremos? ¿Cuáles son nuestras prioridades? ¿Para qué lo queremos? ¿Qué va a ser diferente cuando lo alcancemos? ¿Cómo queremos vernos? ¿Por qué es importante para nosotros eso? Lo que alcancemos o no dependerá de nosotros mismos.
No hay mejor futuro que aquel que podemos diseñar nosotros mismos. No hay mejor responsabilidad que hacernos cargo de nuestro propio destino y no dejarnos llevar por las circunstancias para ser víctimas de las amenazas externas, indican los expertos de GEVA, Capacitación & Coaching.
Ponernos objetivos y trabajar para ellos es el mejor camino para alcanzar el futuro que queremos, sugieren. Por ello, en este comienzo de año, lo ideal es diseñar y planificar las metas laborales.
Tomar acción es una de las claves para el éxito. Cuando tenemos objetivos y metas claras, un plan y lo implementamos, paso por paso, con paciencia, pero por sobre todo con compromiso con nosotros mismos y disciplina, todo es posible. Son nuestros propios pensamientos las barreras más difíciles de saltar. Nuestras creencias limitantes nos condicionan ("no se puede", "en este país es imposible planificar", "siempre fue así", "acá no se puede cambiar nada").
Para lograr lo que buscamos primero tenemos que identificar y clarificar nuestros objetivos y metas. No podemos llegar a un lugar si no sabemos a dónde queremos ir. En la medida que tenemos claro qué queremos, para qué lo queremos y porqué lo queremos, vamos a tener más posibilidades de alcanzar lo que es importante para nosotros.
Tenemos que estar preparados porque en el camino nos encontraremos con desafíos que no sabíamos que podían existir, que a veces pueden sorprendernos y hasta llegar a paralizarnos. Pero recordemos que detrás de cada desafío hay una oportunidad. Los grandes desafíos que tuvimos en nuestra vida nos hicieron crecer y nos forzaron a desarrollar nuevas habilidades que enriquecieron nuestras vidas.
Obstáculos visibles
Según GEVA, los obstáculos más grandes para alcanzar las metas personales pueden ser:
La falta de claridad en los objetivos.
La falta de disciplina.
La falta de autoconfianza (creer en nosotros y en nuestra capacidad para tener éxito).
La falta de información.
La falta de conocimientos o habilidades para realizar una tarea.
La falta de herramientas y técnicas efectivas para planificar.
La inexistencia de una red de apoyo (que nos guíen y orienten).
La incapacidad de pedir ayuda.
Para identificar nuestros objetivos es necesario que nos hagamos las preguntas correctas, por ejemplo: ¿Qué es lo que queremos? ¿Cuáles son nuestras prioridades? ¿Para qué lo queremos? ¿Qué va a ser diferente cuando lo alcancemos? ¿Cómo queremos vernos? ¿Por qué es importante para nosotros eso? Lo que alcancemos o no dependerá de nosotros mismos.







