17 Enero 2012 Seguir en 
La realidad del mercado laboral actual manifiesta que las empresas tienen que estar más consolidadas internamente para ser más competitivas.
La consolidación interna sale de un trabajo de mucho tiempo que requiere de un diagnóstico profesional, similar al que nos hace nuestro médico cuando vamos a consultarlo, plantea María Juliana Gabás, experta en gestión de Capital Humano.
Cuando pensamos en un análisis organizacional, pensamos en cuáles son los síntomas que se presentan para buscar un "doctor" o que queremos mejorar para buscar un "cirujano", indica.
"Este proceso que queremos investigar, requiere de diferentes técnicas que a los profesionales nos permiten ir confirmando sospechas (síntomas), que nos permite elaborar un tratamiento e ir confirmando su eficacia. Muchas veces, hay múltiples síntomas y los tratamientos llevan tiempo, recursos humanos idóneos y dinero", dice la experta.
Cuando las empresas buscan ayuda profesional, en la mayoría de los casos, los síntomas son los siguientes: alto grado de ausentismo, rotación de personal, sospechas de acoso sexual y psicológico, desorganización interna, alto porcentaje de conflictos internos, entre otros, puntualiza Gabás (su página es www.mjgconsultores.com.ar).
Hacer frente a muchos de estos síntomas requiere de ejecutivos maduros, dispuestos a asumir la enfermedad de su organización, pero por sobre todo, se necesita un apoyo político real desde la cúpula corporativa.
La reacción de un directivo cuando se le muestra la enfermedad de su organización no siempre es buena en primera instancia y esto dificulta la elección del tratamiento y su implementación.
"Desde mi rol de consultora, aconsejo que cuando se piense en llamar al doctor, hay que pensar en los resultados que vamos a obtener después de verlo y en la predisposición a realizar un tratamiento de larga duración", indica Gabás.
"Todo tratamiento duele y cuesta dinero, pero si es bueno nos curamos y ponemos fuertes", manifiesta la especialista.
La consolidación interna sale de un trabajo de mucho tiempo que requiere de un diagnóstico profesional, similar al que nos hace nuestro médico cuando vamos a consultarlo, plantea María Juliana Gabás, experta en gestión de Capital Humano.
Cuando pensamos en un análisis organizacional, pensamos en cuáles son los síntomas que se presentan para buscar un "doctor" o que queremos mejorar para buscar un "cirujano", indica.
"Este proceso que queremos investigar, requiere de diferentes técnicas que a los profesionales nos permiten ir confirmando sospechas (síntomas), que nos permite elaborar un tratamiento e ir confirmando su eficacia. Muchas veces, hay múltiples síntomas y los tratamientos llevan tiempo, recursos humanos idóneos y dinero", dice la experta.
Cuando las empresas buscan ayuda profesional, en la mayoría de los casos, los síntomas son los siguientes: alto grado de ausentismo, rotación de personal, sospechas de acoso sexual y psicológico, desorganización interna, alto porcentaje de conflictos internos, entre otros, puntualiza Gabás (su página es www.mjgconsultores.com.ar).
Hacer frente a muchos de estos síntomas requiere de ejecutivos maduros, dispuestos a asumir la enfermedad de su organización, pero por sobre todo, se necesita un apoyo político real desde la cúpula corporativa.
La reacción de un directivo cuando se le muestra la enfermedad de su organización no siempre es buena en primera instancia y esto dificulta la elección del tratamiento y su implementación.
"Desde mi rol de consultora, aconsejo que cuando se piense en llamar al doctor, hay que pensar en los resultados que vamos a obtener después de verlo y en la predisposición a realizar un tratamiento de larga duración", indica Gabás.
"Todo tratamiento duele y cuesta dinero, pero si es bueno nos curamos y ponemos fuertes", manifiesta la especialista.
NOTICIAS RELACIONADAS








