CARTAS

01 Agosto 2003
PAMI
Resulta injusto e inexplicable que el servicio médico del Pami ponga impedimentos de todo orden cuando el afiliado se encuentre, por cualquier motivo, en un lugar distinto a su domicilio. Por tratarse de un servicio nacional debe suministrarse en cualquier lugar del país. En consecuencia, no veo por qué a mí, que soy pensionada y afiliada al Pami, me hacen cuestión los médicos y demás servicios anexos para atenderme sin cargo so pretexto de que mi domicilio no es en esta ciudad sino en Boulogne (Buenos Aires). Estoy transitoriamente en esta ciudad porque tengo que atender a mi hermana que está muy enferma y no puedo abandonarla. Reclamo que me brinden los servicios médicos, tal como reza la reglamentación del ente en cuestión.
Clara Alicia Ituarte
Pje. Juan M. de Rosas 810
S. M. de Tucumán

EXTRADICION
El tratamiento de la situación, acaecida en el país hace 30 años, mueve a la polémica. Defiendo nuestra soberanía. Un país es respetado cuando con personalidad, dignidad y respeto maneja sus problemas. Se convierte en colonia, cuando permite la intromisión extranjera en el juzgamiento de situaciones que le son privativas. Los crímenes de lesa humanidad de los que son acusados ciudadanos argentinos fueron cometidos en este país. Entonces no importa la nacionalidad de las víctimas; los acusados deben ser juzgados por nuestra Justicia y condenados -si así se establece- en un juicio imparcial. La extradición importa una conducta de ineptitud: pretender que otros hagan lo que nosotros no somos capaces de hacer. ¿Qué pasaría si hacemos una revisión de la historia y ponemos en el banquillo de los acusados a España por el genocidio que cometió con los aborígenes durante la colonización?
Pedro Salinas Córdoba
Bolívar 4.781
S. M. de Tucumán

MIRAR HACIA ADELANTE
He leído el editorial "Mirar hacia delante" (29/7). Lo primero que me trajo a la memoria fue lo escuchado en un programa televisivo, donde se informaba que habían muerto soldados estadounidenses en un atentado de extremistas islámicos. ¿Cuál es la vinculación? Esos hombres, cuya vida es valiosa y digna de respeto, son invasores que ingresaron en ese país montados en una farsa siempre sospechada y hoy acreditada. Son soldados. Pero los nacionales que defienden su tierra de una invasión son extremistas y además islámicos, una categoría especial y más terrible de extremistas. Güemes, que también hizo guerra de guerrilla, ¿era un extremista católico? ¿Alguien se animaría a catalogar de extremista a la resistencia francesa durante la ocupación alemana? No, pero para Hitler lo era; es una cuestión de concepto. Todos queremos avanzar; mirar para adelante. Si lo que se busca es un país institucionalmente sano, socialmente justo, económicamente solidario, nacional e internacionalmente digno y soberano, entonces los genocidas, los grandes evasores y los corruptos deben estar en cárcel. Sólo así será un país en serio, que va hacia delante, no importa hacia dónde mire. El reinado de la impunidad sólo nos ha traído retroceso. Si hemos de mirar hacia delante, que nuestra mirada tenga verdad, justicia, paz, amor, bondad, integración, respeto, tolerancia. En resumen, que sea límpida.
Pedro E. Guaraz
peguaraz@yahoo.com

BOMBAS DE HUMO
Esta tardía vuelta al pasado que representa hacer lugar al pedido del juez Baltasar Garzón, no hace más que exacerbar las cosas. Hasta los sectores más "progresistas" se estremecen de pensar en la vulneración de nuestra soberanía que significaría la materialización de la extradición de los 46 requeridos. Vamos a gastar tiempo y esfuerzo en discusiones que hoy no resultan vitales para las necesidades impostergables de los argentinos. Deploro las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Deberíamos haber llevado a los responsables de las matanzas de uno y otro bando a un proceso judicial ejemplar, con castigos duros. Lejos de ello, presidentes y Congresos han dejado librado al juicio de la historia, puntos esenciales que deberían haber sido aclarados y condenados en su momento. En estas circunstancias del país no veo que sea oportuno remover la podredumbre. Además la situación produce efectos no deseados: cuando muchos alucinábamos un escenario político futuro sin Antonio Bussi, hoy lo tenemos en papel de víctima, potenciando su caudal de votos, y a sus seguidores, pensando en cómo sacar provecho de la situación. Se debe cambiar lo que hay, y en Argentina -a esta altura- sólo parece que hay un ayer, sin duda oscuro y confuso, pero muy cómodo para distraer al pueblo, mientras se intenta tapar el enorme vacío de normas, reglas y medidas tendientes al crecimiento y a la prosperidad.
José María Posse
24 de Septiembre 582 (4º ?A?)
S.M. de Tucumán

EL IPLA
Lamentablemente, las sucesivas intervenciones del IPLA simplemente pasaron sin ocuparse del tema de fondo que es el diseño de su real programa de prevención sustentado desde la base de la formación y concientización de los jóvenes. Se evitaría así el aumento de nuevos enfermos adictos a los que luego habrá que curar. No es lo que se pretendió con la sanción de las leyes Nº 6.600 y 7.243 (que reemplazó a la primera). Distinto sería si el Poder Ejecutivo hubiera dado cumplimiento a lo dispuesto por esta última ley, en el sentido de dejar constituidas sus autoridades dentro del período de 60 días, a partir de su promulgación (20/12/02). Al tener un mandato de cuatro años, estas autoridades podrían desarrollar y aplicar el programa necesario para combatir el flagelo del alcoholismo. Espero que el Gobierno provincial cumpla con esta asignatura pendiente y dé estricto cumplimiento a esta ley que dictó.
Walter Bonifacio Vega
Mnza. F. Block 2
Bº Oeste II
S. M. de Tucumán

CREMACION
La cremación de los restos pertenece a épocas muy remotas; ya algunos precananeos la realizaban. Los indígenas no la emplearon. Los egipcios embalsamaban e inhumaban a sus muertos, y en la Grecia primitiva sólo se los enterraba. Esta costumbre de calcinar los cadáveres se originó en la época de Homero y en Roma, pero el cristianismo la hizo desaparecer por considerarla impía. Las doctrinas islámicas creen en el más allá y en la resurrección, y ordenan la inhumación de los restos. Sus seguidores consideran la quema como un acto tétrico y horroroso. Los creyentes, en sus plegarias habituales, igual que los católicos, imploran al Creador que los salve y los proteja, alejándolos, en su muerte, del infierno y de sus llamas o de cualquier fuego que simboliza ese abismo. ¿Habrá algún acto más lúgubre y pavoroso que utilizar los restos de los seres queridos o de los otros para alimentar el fuego? ¿Por qué no confiar lo restos únicamente al Eterno para que el tiempo, la Madre Tierra y sus agentes naturales, den paso a la fauna cadavérica y así emprender una lenta y ordenada tarea?
Younes Youssef Younes
25 de Mayo 143
Monteros (Tucumán)

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