¡Bendito lunes! Cómo cuesta arrancar la última semana del año, más aún después de cuatro días de celebraciones. El microcentro funcionó a media máquina, con comercios abiertos y bancos cerrados. Y la información no fluía tanto como en otras jornadas. Muchas de las que llegaron casi fueron una postal clásica de estas épocas. Los trágicos accidentes en las rutas, los aumentos a los que nos tienen habituados los gobernantes y los reposicionamientos en la economía mundial, con Brasil que asciende en la tabla de potencias económicas, y con España a la que la recesión persigue como un fantasma. Mientras la coyuntura terminó definiendo la agenda cotidiana, otra parte de la Redacción ultimó los detalles del Anuario que será distribuido con la edición de mañana. Un trabajo que intentará llevar a nuestro lectores 365 días agitados de un 2011 que se va agotando en el calendario.







