La teoría keynesiana y sus aplicaciones ingenuas

Franco Eugenio Nanni | Economista UNT

11 Diciembre 2011
Cuando se enseña Teoría Monetaria, los estudiantes se resisten a creer que la base de todo dinero sea ilusoria. Y se comprende esta reticencia a aceptar que aquello que luce como lo más material del mundo resulte estar entre "las cuestiones de fe". En efecto, el dinero es una cuestión de fe ; tanto es así que la mayoría de los sistemas monetarios son llamados "fiduciarios" (de fidus = fe).

Tanto los bancos como el público crean dinero (y este dinero creado es tan real como el dinero tangible). En cualquier sistema económico, lo que puede "tocarse" o contarse es solamente una fracción de todo lo que consideramos dinero.

En otros términos, existe una gran cantidad de dinero que no tiene existencia física y esto explica por qué luego de una corrida bancaria (cuando el público concurre a los bancos a retirar "su" dinero) nos encontramos con que lo billetes no alcanzan (no podrían alcanzar) para satisfacer todos los retiros.

A eso se debe el recurso de última instancia que fue el "corralito" de la crisis argentina en los años 2001/2002. La mayor parte de los ciudadanos que hacían cola en los bancos para "hacer efectivos sus depósitos" mostraban una tremenda indignación ante la impotencia de los bancos para satisfacer en forma inmediata su requerimiento o exigencia de efectivo .

El hecho es que no había un solo culpable de la situación (como nunca lo hay en una corrida bancaria o cambiaria); los culpables somos todos los que nos asustamos y corremos, porque en el acto de correr provocamos el hecho temido. Fenómeno que se conoce en la literatura económica y de la psicología como "las profecías "autorrealizadas".

Y he aquí que aparece en el escenario de la más tangible de las disciplinas -la economía- una variable fundamental que resulta ser del todo intangible: el dinero.

Sobre esta base conceptual, el gran economista británico John Maynard Keynes reformuló en 1936 todo el cuerpo ortodoxo de Teoría Económica, mostrando hasta qué punto la realidad económica y social está construida sobre creencias y expectativas.

- En el campo "duro" y matemático de la sabiduría convencional irrumpieron, de la mano de Keynes conceptos "blandos" como "expectativas"; "ilusiones"; "propensiones"; "animal spirit"; etcétera.

- Muchas de las ideas intuitivas de este gran intelectual demostraron ser verdaderas, a la luz de la evolución de los sistemas económicos del siglo XX.

- Las críticas keynesianas a la economía clásica fueron útiles en el sentido amplio y profundo de la "utilidad social" a la que Keynes aspiraba que tuvieran las Teorías. Su famosa frase: ?"espero que algún día los economistas sean ciudadanos tan útiles como los dentistas"? refleja esa concepción acerca de los deberes morales de los intelectuales: aliviar a la sociedad de sus dolores.

- Una de las contribuciones más importantes de la Teoría Keynesiana fue la de mostrar al mundo la contradicción, la ironía y la injusticia de un sistema que exhibía por un lado máquinas paradas y por otro hombres desempleados; algo comparable a que una persona estuviese muriendo de hambre, encerrada en un supermercado.

- La explicación de esta "anomalía" de la sociedad, descripta por Keynes, excede el espacio de esta nota, pero lo que sí es importante destacar es que los engranajes de la "máquina social" son mucho más complejos que los de las más sofisticadas de las máquinas construidas por el hombre y por ello no se deben tomar con ligereza las "recetas keynesianas" como si se trataran de recetas de cocina.

- La elaboración del pastel social requiere de cocineros, de la envergadura de Keynes, no solamente en el plano intelectual sino también moral.

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