En La Pampa, un hombre acusado de ser un violador quedó libre al casarse con su víctima

La Justicia le impuso al hombre una serie de reglas de conducta, como así también un tratamiento psicológico. El 14 de abril, el individuo buscó a la mujer en su lugar de trabajo, pero la llevó a un descampado donde la sometió

06 Diciembre 2011
LA PAMPA.- Un hombre que estuvo detenido durante ocho meses por haber violado a su ex pareja, con quien tiene un hijo, quedó en libertad luego que ambos decidieran casarse en la ciudad pampeana de General Pico.

El hecho se produjo en la localidad de General Pico, a unos 135 kilómetros al norte de Santa Rosa.

El casamiento fue autorizado por la Justicia pampeana, luego de que se hiciera lugar al pedido de "avenimiento" o propuesta de partes, presentado por el abogado defensor del violador.

El hombre estuvo detenido ocho meses luego que su ex pareja, con quien tiene un hijo en común, lo denunciara por violación. En aquel momento, la causa judicial fue caratulada como "abuso sexual agravado por uso de arma".

Ese hecho ocurrió el 14 de abril de este año, según consta en la documentación judicial.

De acuerdo al relato de la mujer, ese día el hombre pasó a buscarla por su lugar trabajo. Ella dijo que su ex pareja le había dicho que su intención era visitarla para dialogar y buscar recomponer el vínculo que un par de semana antes habían roto de común acuerdo.

La mujer precisó que, para su sorpresa, el individuo la llevó a un descampado, donde la sometió sexualmente, mientras la amenazaba con un arma de fuego.

Después de la detención ordenada por la Justicia, la mujer sorprendió a los policías cuando llegó al lugar de detención para visitar a su agresor, ex pareja y padre de su hijo. Con el paso del tiempo, esas visitas fueron incrementándose a tal punto que, ella llegaba "bastante seguido", dijeron fuentes policiales, para ver al agresor.

Mientras tanto el abogado defensor del violador ya había presentado el recurso de "avenimiento" o acuerdo de partes. En este caso, los jueces en una primera instancia no hicieron lugar, pero luego accedieron cuando ambos decidieron casarse.

La decisión judicial de otorgarle la libertad bajo la promesa de recomponer la convivencia con la mujer y el hijo que tienen ambos tuvo algunos condicionamientos. La Justicia avaló la liberación del agresor, pero ordenó al hombre a llevar adelante un tratamiento psicológico y, además, se hará un seguimiento a la pareja, para garantizar la buena convivencia. (Télam)

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