06 Diciembre 2011 Seguir en 
Once fotógrafos, tres salas, unas cien fotografías, infinidad de pensamientos, historias y sentires. Esta noche se inaugura la muestra "Once", exposición de fin de año del taller de Producción Fotográfica dictado por los profesores Gabriel Varsanyi y Pablo Masino de la escuela Infoto.
"La muestra está planteada como un itinerario. Empezamos a las 21 en Pangea (Laprida 289), inauguramos un grupo de fotos, tomamos unos tragos; nos vamos todos a Costumbres Argentinas (San Juan 666), inauguramos otro grupo, tomamos otros tragos y terminamos en Managua (San Juan 1.015) de la misma manera", explicó Varsanyi.
El objetivo de esta novedosa forma de exposición fue romper con el esquema típico de la inauguración, siempre envuelta en un aura de solemnidad. "Este dinamismo se condice además con el contenido de las fotos, un conjunto muy ecléctico de imágenes y conceptos", indicó.
La libertad y la apertura fueron los ejes de este taller que duró un año. "Porque todo todo es digno de ser fotografiable; esa fue la idea generadora del taller", dijo Varsanyi. De esta manera, se podrán ver trabajos como el de Julio Gutiérrez, quien durante meses retrató a varias personas en el momento en el que se despertaban; otro de los trabajos es una colección de 31 fotografías llamada "Espejos", en la que el fotógrafo muestra a sus familiares en portaretratos, como en la búsqueda de un código genético en el que se exaltan diferencias y similitudes.
El taller de Producción fue un cambio radical en el mecanismo de aprendizaje cultivado durante años por Varsanyi, y reemplazó al taller de Expresión y Fotodocumentalismo, en el que se formaron decenas de fotógrafos del medio. "A esta altura, la fotografía documental está llena de clichés, se ha vuelto demasiado previsible. Hoy es muy difícil enseñar documentalismo, porque la gente busca ver otras cosas", concluyó, feliz con el experimento.
"La muestra está planteada como un itinerario. Empezamos a las 21 en Pangea (Laprida 289), inauguramos un grupo de fotos, tomamos unos tragos; nos vamos todos a Costumbres Argentinas (San Juan 666), inauguramos otro grupo, tomamos otros tragos y terminamos en Managua (San Juan 1.015) de la misma manera", explicó Varsanyi.
El objetivo de esta novedosa forma de exposición fue romper con el esquema típico de la inauguración, siempre envuelta en un aura de solemnidad. "Este dinamismo se condice además con el contenido de las fotos, un conjunto muy ecléctico de imágenes y conceptos", indicó.
La libertad y la apertura fueron los ejes de este taller que duró un año. "Porque todo todo es digno de ser fotografiable; esa fue la idea generadora del taller", dijo Varsanyi. De esta manera, se podrán ver trabajos como el de Julio Gutiérrez, quien durante meses retrató a varias personas en el momento en el que se despertaban; otro de los trabajos es una colección de 31 fotografías llamada "Espejos", en la que el fotógrafo muestra a sus familiares en portaretratos, como en la búsqueda de un código genético en el que se exaltan diferencias y similitudes.
El taller de Producción fue un cambio radical en el mecanismo de aprendizaje cultivado durante años por Varsanyi, y reemplazó al taller de Expresión y Fotodocumentalismo, en el que se formaron decenas de fotógrafos del medio. "A esta altura, la fotografía documental está llena de clichés, se ha vuelto demasiado previsible. Hoy es muy difícil enseñar documentalismo, porque la gente busca ver otras cosas", concluyó, feliz con el experimento.







