Damarys: "fiu fiu", se oye cuando pasa

La cantante cubana llegó por un intercambio hace un año y dice que se enamoró de Tucumán.

SONRIENTE. La morena Damarys seduce con su voz y con su actitud. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO
SONRIENTE. La morena Damarys seduce con su voz y con su actitud. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO
06 Diciembre 2011
A los obreros de la construcción no se los banca, ni a los de acá ni a los de ninguna parte del mundo. "¡Pero muchacho, ¿quién habrá sido el que inventó ese silbido fiu fiu que lo hacen en todos lados?!", reniega la morena sin perder jamás la sonrisa. Es increíble, por donde pasa se queda con todas las miradas, y ella camina con su swing caribeño envuelto en la piel. Ella lo sabe, y le encanta, sobre todo porque reconoce que siempre fueron palabras y ojos halagüeños, nunca pasados de la raya. Excepto cuando vienen de los albañiles, claro.

"Es que los hombres argentinos son muy de mirar, sobre todo cuando están en manada, pero cuando los dejas solos no hacen na?", torea la morocha tratándonos de poco-avanzadores. Igual, su corazón está ocupado y no tiene intenciones de mirar para ningún otro lado, avancen o no avancen.

Damarys Figueroa llegó de Cuba en marzo para hacer un intercambio cultural con la música como eje. A esta altura y a poco tiempo de volver al país de la Revolución, dice que su objetivo ha sido más que cumplido. "Al poquito tiempo que llegué ya estaba cantando con Mano ?e mono, recibí invitaciones y propuestas durante toda mi estadía", asegura.

Después de estar unos meses con la banda liderada por Federico Falcón, el director de teatro Víctor Hugo Cortez la convocó para su musical "Crimen Perfecto", un policial erótico en el que Damarys interpretaba en vivo una canción de la película "Casablanca". Ahora, terminada la temporada de la obra, se acopló a unos jovencitos que incursionan en el folclore cubano. Se hacen llamar De aquí son.

"Yo los escuché en Playa Girón y en Managua y les dije: ?caballeros, yo con ustedes tengo que hacer algo?. Son un cuarteto que interpreta muy bien el son cubano, lo más tradicional de mi país; lo curioso es que buscan hacerlo de la manera más tradicional posible, algo que ya no pasa en Cuba. Fue muy emocionante que gente tan joven haga eso", asegura.

Le dijeron que por estas tierras reinaba la zamba y la chacarera y que todo lo demás no entraba en la carrera. Le dijeron que si quería hacer algo con su voz tostada de Caribe tenía que ir a Buenos Aires. Pero ella no les creyó: "me tocó Tucumán y pues me dije que acá iba a hacer cosas buenas. Es una plaza muy interesante esta provincia, tienen muy buenos músicos y están abiertos a muchas cosas, no sólo al folclore argentino", festeja.

¡Azúca!

"La música cubana es sabor. Es sentimiento, melodía, alegría aunque cante penas. Es sensualidad al bailar", dice la chica de Santa Clara, "la tierra del Che", como la apodan. También dice que lo ideal es acompañar la música de su tierra con un buen mojito. Complicado hacerle ese trago a alguien que viene del país del ron, pero ella encontró dónde tomarlo: "el mejor de todos es en Playa Girón", recomienda.

De todos modos, un buen vino también puede maridar con esos ritmos llenos de candor. "¡Caballero, qué cosa el vino argentino, me enloqueció! Una de los primeros eventos a los que me invitaron aquí fue a un asado y ¡qué combinación! Claro que una tiene que guardar la compostura...", afirma y jura que una sola vez la perdió, en casa de una amiga, totalmente a salvo.

Con su novio tucumano hizo un trueque: él le enseñaba a manejar, y ella le enseñaba a bailar. Así lo hicieron, y los dos salieron ganando: "porque a mí los patones no me van", aclara con su acento inevitable. (Patón: patadura, que no sabe bailar)

En estos días empezó a extrañar su Cuba querida. Se lo atribuye a la época, la proximidad de las Fiestas. "Nunca pasé Navidad fuera de casa", asegura. De todos modos, está feliz en Tucumán, donde siempre se sintió cómoda y respetada. Y por el amor, por supuesto. No es descabellado pensar que más temprano que tarde, Damarys Figueroa sea una ciudadana tucumana hecha y derecha: "si vuelvo a Tucumán después del intercambio, será por amor", promete.

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