05 Diciembre 2011 Seguir en 
La guardia del Hospital Padilla se convirtió en su casa. Sólo se retiraron para ducharse o ir a comer. El resto del tiempo esperaron cualquier novedad sobre la evolución del estado de salud del cabo Mario Sebastián Rodríguez. Así, los familiares del policía que recibió tres balazos durante un intento de robo, aguardan el desenlace de una historia que los colmó de impotencia. "Presté servicio en la Policía durante 26 años y nunca me tocó vivir algo parecido. Mario es un hijo excelente. Ahora, sólo espero que Dios y San Expedito lo ayuden a salir adelante para que él pueda volver a estar al lado de sus tres hijos", dijo Mario René Rodríguez, padre del oficial herido.
El pronóstico médico es delicado. El sábado por la tarde, Rodríguez resistió una operación que duró más de cuatro horas. En esa intervención quirúrgica, consiguieron extirparle dos de las balas que habían quedado alojadas en su cuerpo luego de enfrentarse, en un tiroteo, con dos ladrones que intentaron asaltar al chofer de un camión distribuidor de gaseosas en Lavaisse al 2.600.
"Le hicieron 50 puntos y le cortaron parte del intestino; pero, aún así, no lograron sacarle la bala que lo hirió en el estómago", señaló el padre de la víctima a LA GACETA. "La bala que lo alcanzó en el brazo izquierdo le produjo una fractura expuesta y la que le pegó en el pecho, por ser de menor calibre que las otras, le provocó una herida de menor gravedad", agregó. Según el informe que recibió la familia Rodríguez, los proyectiles que alcanzaron al cabo son calibres 22 y 38.
Al cierre de esta edición, el agente continuaba internado en el Hospital Padilla y sería trasladado a un sanatorio si su salud mejora. Sin embargo, su condición continúa siendo reservada. Por el delito, detuvieron a un hombre de 24 años. Cuando se lo identificó, el aprehendido dijo llamarse Aduil Ferreyra, y aseguró que es uno de los hijos del "Malevo" Mario Oscar Ferreyra, el famoso ex jefe de la Brigada de Investigaciones, que se suicidó frente a una cámara de TV en 2008.
"Mario estaba de servicio y le dispararon porque lo reconocieron. Este muchacho que está detenido vive a 10 cuadras de mi casa y conocía a mi hijo. Cuando prestaba servicio en la Policía, trabajé con su padre, "El Malevo", pero ninguno de sus hijos salió como él. A pesar de su edad, este tipo estaba involucrado con el delito desde hace muchos años", afirmó Rodríguez. El otro joven que participó en el intento de robo todavía permanece prófugo. "Ese debe estar escondido en su barrio. Ahora, sólo pienso en que Mario mejore. Espero que la Policía lo atrape antes de que mi hijo salga de esto. De lo contrario, voy a tomar cartas en el asunto y voy a hacer lo que tengo que hacer. Si no lo agarran, lo voy a agarrar yo", sentenció el policía retirado.
"Tiene que ocuparse"
Rodríguez dijo que el Gobierno debe intervenir para detener la inseguridad en Tucumán. "El Gobernador tiene que ocuparse seriamente de la inseguridad. Ya no podemos seguir viviendo así. Estos delincuentes no tienen interés ni por su propia vida por eso no les importa salir a matar", aseveró. También señaló que debería haber más policías en la calle. "Este mes va a ser terrible porque todos los delincuentes van a salir al robar", advirtió.
El pronóstico médico es delicado. El sábado por la tarde, Rodríguez resistió una operación que duró más de cuatro horas. En esa intervención quirúrgica, consiguieron extirparle dos de las balas que habían quedado alojadas en su cuerpo luego de enfrentarse, en un tiroteo, con dos ladrones que intentaron asaltar al chofer de un camión distribuidor de gaseosas en Lavaisse al 2.600.
"Le hicieron 50 puntos y le cortaron parte del intestino; pero, aún así, no lograron sacarle la bala que lo hirió en el estómago", señaló el padre de la víctima a LA GACETA. "La bala que lo alcanzó en el brazo izquierdo le produjo una fractura expuesta y la que le pegó en el pecho, por ser de menor calibre que las otras, le provocó una herida de menor gravedad", agregó. Según el informe que recibió la familia Rodríguez, los proyectiles que alcanzaron al cabo son calibres 22 y 38.
Al cierre de esta edición, el agente continuaba internado en el Hospital Padilla y sería trasladado a un sanatorio si su salud mejora. Sin embargo, su condición continúa siendo reservada. Por el delito, detuvieron a un hombre de 24 años. Cuando se lo identificó, el aprehendido dijo llamarse Aduil Ferreyra, y aseguró que es uno de los hijos del "Malevo" Mario Oscar Ferreyra, el famoso ex jefe de la Brigada de Investigaciones, que se suicidó frente a una cámara de TV en 2008.
"Mario estaba de servicio y le dispararon porque lo reconocieron. Este muchacho que está detenido vive a 10 cuadras de mi casa y conocía a mi hijo. Cuando prestaba servicio en la Policía, trabajé con su padre, "El Malevo", pero ninguno de sus hijos salió como él. A pesar de su edad, este tipo estaba involucrado con el delito desde hace muchos años", afirmó Rodríguez. El otro joven que participó en el intento de robo todavía permanece prófugo. "Ese debe estar escondido en su barrio. Ahora, sólo pienso en que Mario mejore. Espero que la Policía lo atrape antes de que mi hijo salga de esto. De lo contrario, voy a tomar cartas en el asunto y voy a hacer lo que tengo que hacer. Si no lo agarran, lo voy a agarrar yo", sentenció el policía retirado.
"Tiene que ocuparse"
Rodríguez dijo que el Gobierno debe intervenir para detener la inseguridad en Tucumán. "El Gobernador tiene que ocuparse seriamente de la inseguridad. Ya no podemos seguir viviendo así. Estos delincuentes no tienen interés ni por su propia vida por eso no les importa salir a matar", aseveró. También señaló que debería haber más policías en la calle. "Este mes va a ser terrible porque todos los delincuentes van a salir al robar", advirtió.
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