22 Noviembre 2011 Seguir en 
INSEGURIDAD (i)
La emotiva carta de Walter R. Sénneke padre de Iván (17/11), es un llamado de atención por la falta de seguridad. Es admirable en la forma que expresa su profundo dolor por la pérdida de su hijo en manos de unos delincuentes que no tuvieron piedad para acabar con su vida. Este joven de sólo 19 años tenía todo un futuro y unos desalmados acabaron con sus sueños e ilusiones. Su padre le inculcó desde pequeño todos los valores y aún los sigue transmitiendo a sus otros hijos. ¿Qué se le puede decir a un padre y una madre ante esta pérdida irreparable? La inseguridad nos acecha en todo momento, nadie sabe si al salir o regresar a su casa lo podrá hacer sin sufrir algún ataque. Considero que se deben realizar más controles en los sectores alejados del centro porque es allí donde más se exponen los ciudadanos. La presencia policial debe ser permanente para impedir que vuelvan a ocurrir estos hechos que enlutan a familias enteras, dejando como secuela el miedo, difícil de erradicar. Las autoridades deben tomar severas medidas contra estos seres desaprensivos y darles la pena que se merecen. Sólo así se podrán mejorar estas conductas equivocadas.
Segundo Pacífico Albarracín
segundopacifico@yahoo.com.ar
INSEGURIDAD (ii)
El análisis realizado por la periodista Lucía Lozano (LA GACETA del 20/11) es relevante y devela claramente la situación de gravedad institucional, consecuencia de la inseguridad reinante en Tucumán. Por lo tanto es hora de que el gobernador Alperovich tenga la grandeza por el bien común, el orden, la paz de toda la sociedad tucumana, conforme con urgencia la intersectorial que le pide el pueblo (único soberano). Hecho que permitirá que las organizaciones de base, como el caso de la junta vecinal del barrio El Bosque pueda ser protagonista. Esta requirió medidas concretas al ministro de Seguridad y pidió audiencia al gobernador, a través de 300 firmas, por nota 25/7, con carácter de pronto despacho (bajo expediente Nº 1023/700-S-2011), y hasta la fecha no hubo repuesta. Tampoco se otorgó la audiencia solicitada al gobernador.
Miguel A. González Fidani
Santiago del Estero 1.787
San Miguel de Tucumán
INSEGURIDAD (iii)
Cada vez con más frecuencia nos enteramos de que las personas a las que la Policía logra detener en diversos procedimientos, ostentan un frondoso prontuario, son reincidentes, tienen orden de captura, han cometido todo tipo de fechorías. Más de una vez nos preguntamos por qué estos personajes están en libertad. Tal vez una de las respuestas sea la de "entran por una puerta y salen por la otra". Tal vez sea solamente una cuestión de espacio físico en nuestras cárceles. En Tucumán, la vetusta cárcel de Villa Urquiza se inauguró en 1927; en ese tiempo, la población nacional era de 11,5 millones de personas. Hoy somos 40 millones y... la cárcel de Villa Urquiza sigue siendo la única en San Miguel, con una población casi cuadruplicada. Tal vez haya llegado el momento de una bien estudiada ampliación de la capacidad carcelaria. No debería la falta de esta, justificar la liberación de ningún malviviente.
Miguel Röhmer
miguelrohmer@yahoo.com.ar
EL CIC DE LOS CHAÑARITOS
El Centro Integrador Comunitario (CIC) de Los Chañaritos, abrió sus puertas en abril de 2009 y su personal no profesional (agentes sanitarios, administrativos encargados de farmacia y servicios generales), en ese momento, fue aportado por la comuna de San Felipe y Santa Bárbara. Estas 10 personas, que integran nuestra comunidad, prestan servicios desde hace más de tres años. Su desempeño es bueno, a pesar de la magra remuneración de $ 450 (en negro), y deben cumplir sus horarios y responsabilidades como cualquier otro trabajador de planta del Siprosa. Este año, por ley Nº 8.413/2011, impulsada por la legisladora Beatriz Ávila, se concretó el traspaso de la zona del CIC a la capital y, pese a las promesas, estos empleados han sido afectados en su fuente de trabajo, ya que nadie (ni el Siprosa ni la comuna de San Felipe y Santa Bárbara ni la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, ni el Ministerio de Desarrollo Social) quiere hacerse cargo y responsable absorbiéndolos laboralmente. No se reconocen sus antecedentes y su actual legitimidad como trabajadores de la salud. Solicitamos que se respete a estos trabajadores que, con su dedicación, ayudan a los profesionales (médicos, psicóloga y enfermeros) a trabajar a diario por la salud de la población. Esperamos una pronta y adecuada solución a esta problemática.
María Angélica Villagrán y muchas otras firmas
M. B. L. 26-Barrio Buen Vivir
San Miguel de Tucumán
RUIDOS MOLESTOS
Desde las 15 del pasado domingo, sufrimos impotentes, como tantas otras veces, el altísimo volumen de la música y la locución producida en la rotonda del pie del cerro, por parlantes. No es un hecho nuevo, lo cual lo hace más lamentable. Implica el total desconocimiento de las consecuencias que estos excesos en la amplificación tecnológica del sonido producen en la salud, y la total falta de respeto hacia los derechos de los demás. ¡Qué grave falta de cultura cívica es imponer arbitrariamente música bastardeada por los excesos de un volumen que invade la privacidad, las casas y nuestra libertad de elección!
Elisabeth González
elges48@yahoo.com
La emotiva carta de Walter R. Sénneke padre de Iván (17/11), es un llamado de atención por la falta de seguridad. Es admirable en la forma que expresa su profundo dolor por la pérdida de su hijo en manos de unos delincuentes que no tuvieron piedad para acabar con su vida. Este joven de sólo 19 años tenía todo un futuro y unos desalmados acabaron con sus sueños e ilusiones. Su padre le inculcó desde pequeño todos los valores y aún los sigue transmitiendo a sus otros hijos. ¿Qué se le puede decir a un padre y una madre ante esta pérdida irreparable? La inseguridad nos acecha en todo momento, nadie sabe si al salir o regresar a su casa lo podrá hacer sin sufrir algún ataque. Considero que se deben realizar más controles en los sectores alejados del centro porque es allí donde más se exponen los ciudadanos. La presencia policial debe ser permanente para impedir que vuelvan a ocurrir estos hechos que enlutan a familias enteras, dejando como secuela el miedo, difícil de erradicar. Las autoridades deben tomar severas medidas contra estos seres desaprensivos y darles la pena que se merecen. Sólo así se podrán mejorar estas conductas equivocadas.
Segundo Pacífico Albarracín
segundopacifico@yahoo.com.ar
INSEGURIDAD (ii)
El análisis realizado por la periodista Lucía Lozano (LA GACETA del 20/11) es relevante y devela claramente la situación de gravedad institucional, consecuencia de la inseguridad reinante en Tucumán. Por lo tanto es hora de que el gobernador Alperovich tenga la grandeza por el bien común, el orden, la paz de toda la sociedad tucumana, conforme con urgencia la intersectorial que le pide el pueblo (único soberano). Hecho que permitirá que las organizaciones de base, como el caso de la junta vecinal del barrio El Bosque pueda ser protagonista. Esta requirió medidas concretas al ministro de Seguridad y pidió audiencia al gobernador, a través de 300 firmas, por nota 25/7, con carácter de pronto despacho (bajo expediente Nº 1023/700-S-2011), y hasta la fecha no hubo repuesta. Tampoco se otorgó la audiencia solicitada al gobernador.
Miguel A. González Fidani
Santiago del Estero 1.787
San Miguel de Tucumán
INSEGURIDAD (iii)
Cada vez con más frecuencia nos enteramos de que las personas a las que la Policía logra detener en diversos procedimientos, ostentan un frondoso prontuario, son reincidentes, tienen orden de captura, han cometido todo tipo de fechorías. Más de una vez nos preguntamos por qué estos personajes están en libertad. Tal vez una de las respuestas sea la de "entran por una puerta y salen por la otra". Tal vez sea solamente una cuestión de espacio físico en nuestras cárceles. En Tucumán, la vetusta cárcel de Villa Urquiza se inauguró en 1927; en ese tiempo, la población nacional era de 11,5 millones de personas. Hoy somos 40 millones y... la cárcel de Villa Urquiza sigue siendo la única en San Miguel, con una población casi cuadruplicada. Tal vez haya llegado el momento de una bien estudiada ampliación de la capacidad carcelaria. No debería la falta de esta, justificar la liberación de ningún malviviente.
Miguel Röhmer
miguelrohmer@yahoo.com.ar
EL CIC DE LOS CHAÑARITOS
El Centro Integrador Comunitario (CIC) de Los Chañaritos, abrió sus puertas en abril de 2009 y su personal no profesional (agentes sanitarios, administrativos encargados de farmacia y servicios generales), en ese momento, fue aportado por la comuna de San Felipe y Santa Bárbara. Estas 10 personas, que integran nuestra comunidad, prestan servicios desde hace más de tres años. Su desempeño es bueno, a pesar de la magra remuneración de $ 450 (en negro), y deben cumplir sus horarios y responsabilidades como cualquier otro trabajador de planta del Siprosa. Este año, por ley Nº 8.413/2011, impulsada por la legisladora Beatriz Ávila, se concretó el traspaso de la zona del CIC a la capital y, pese a las promesas, estos empleados han sido afectados en su fuente de trabajo, ya que nadie (ni el Siprosa ni la comuna de San Felipe y Santa Bárbara ni la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, ni el Ministerio de Desarrollo Social) quiere hacerse cargo y responsable absorbiéndolos laboralmente. No se reconocen sus antecedentes y su actual legitimidad como trabajadores de la salud. Solicitamos que se respete a estos trabajadores que, con su dedicación, ayudan a los profesionales (médicos, psicóloga y enfermeros) a trabajar a diario por la salud de la población. Esperamos una pronta y adecuada solución a esta problemática.
María Angélica Villagrán y muchas otras firmas
M. B. L. 26-Barrio Buen Vivir
San Miguel de Tucumán
RUIDOS MOLESTOS
Desde las 15 del pasado domingo, sufrimos impotentes, como tantas otras veces, el altísimo volumen de la música y la locución producida en la rotonda del pie del cerro, por parlantes. No es un hecho nuevo, lo cual lo hace más lamentable. Implica el total desconocimiento de las consecuencias que estos excesos en la amplificación tecnológica del sonido producen en la salud, y la total falta de respeto hacia los derechos de los demás. ¡Qué grave falta de cultura cívica es imponer arbitrariamente música bastardeada por los excesos de un volumen que invade la privacidad, las casas y nuestra libertad de elección!
Elisabeth González
elges48@yahoo.com







