21 Noviembre 2011 Seguir en 
Con o sin lluvia, la música se escuchó al pie del cerro. Ya lo había anticipado Julián Humarán, uno de los organizadores del festival "Todos por la música": "este domingo el recital se hace sí o sí". Y cumplió.
Los entusiastas empezaron a llegar a la rotonda de El Corte desde las 16. Algunos más preparados, como Nidia y Martín (foto de arriba), a quienes la experiencia del fin de semana pasado -el megarrecital se suspendió a causa del aguacero- les prendió la lamparita: llevaron un plástico para cubrirse. Ellos y su equipo de mate. "Hay que apoyar la música de los tucumanos", justificó el caballero, a quien la llovizna constante no parecía molestarle. Sobre el escenario, el Living Jazz Trío le ponía swing al gris de la tarde.
Otros se mandaron con mucha, pero mucha actitud. "Un poquito de agua no le hace mal a nadie; además no es para tanto", apuntó Mariana Aguilera. En una mano sostenía su paraguas, y en la otra, la dominguera -por excelencia- manzanita caramelizada. Mientras ella charlaba con LA GACETA, Mano e Mono preparaba sus instrumentos para ponerle Caribe a la jornada. Como si fuera un autocine, algunos estacionaron sus autos frente al gran escenario y se quedaron adentro.
De a poco se fue sumando gente al paseo público para escuchar a La Yunta, Tripas Calientes, Lucho Hoyos, Collage, Los Puesteros, Julio Goytía, Claudio Balzaretti, La Vaka Sagrada, Julián Morel y Karma Sudaca, entre otras bandas de los más variados estilos. La idea del megaencuentro musical fue celebrar la personería jurídica de la Asociación de Músicos Tucumanos, nacida para que los artistas locales luchen unidos por sus derechos.
Los entusiastas empezaron a llegar a la rotonda de El Corte desde las 16. Algunos más preparados, como Nidia y Martín (foto de arriba), a quienes la experiencia del fin de semana pasado -el megarrecital se suspendió a causa del aguacero- les prendió la lamparita: llevaron un plástico para cubrirse. Ellos y su equipo de mate. "Hay que apoyar la música de los tucumanos", justificó el caballero, a quien la llovizna constante no parecía molestarle. Sobre el escenario, el Living Jazz Trío le ponía swing al gris de la tarde.
Otros se mandaron con mucha, pero mucha actitud. "Un poquito de agua no le hace mal a nadie; además no es para tanto", apuntó Mariana Aguilera. En una mano sostenía su paraguas, y en la otra, la dominguera -por excelencia- manzanita caramelizada. Mientras ella charlaba con LA GACETA, Mano e Mono preparaba sus instrumentos para ponerle Caribe a la jornada. Como si fuera un autocine, algunos estacionaron sus autos frente al gran escenario y se quedaron adentro.
De a poco se fue sumando gente al paseo público para escuchar a La Yunta, Tripas Calientes, Lucho Hoyos, Collage, Los Puesteros, Julio Goytía, Claudio Balzaretti, La Vaka Sagrada, Julián Morel y Karma Sudaca, entre otras bandas de los más variados estilos. La idea del megaencuentro musical fue celebrar la personería jurídica de la Asociación de Músicos Tucumanos, nacida para que los artistas locales luchen unidos por sus derechos.







