19 Noviembre 2011 Seguir en 
"El Gato Omar" se las tenía jurada. Cuando cayeron a su casa y lo descubrieron con droga, supo que habían sido sus propios vecinos quienes lo habían delatado. Por eso, cuando recuperó la libertad, volvió al barrio, sacó un arma y amenazó a medio mundo. Ahora volvió a caer tras las rejas, acusado de amenazas de muerte y portación ilegal de armas.
El 1 de octubre, la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop), a cargo del subcomisario Jorge Nacusse y de los comisarios Francisco Juárez y Fabián Salvatore realizaron diversos allanamientos en barrios de La Costanera, sobre las márgenes del río Salí.
En un domicilio ubicado en el barrio San Antonio del Bajo, en Banda del Río Salí, los policías sorprendieron a una mujer en el living de su casa, mientras su marido escapaba por el patio trasero, saltando las tapias de los vecinos.
Eran "La Susy" y "El Gato Omar", quienes se dedicaban a la venta de estupefacientes en esa zona, según explicó una fuente policial. El hombre fue atrapado en el baño de una casa cercana a la suya, cuando intentaba tirar al inodoro una bolsa que contenía marihuana.
De vuelta al barrio
"El Gato Omar" y "La Susy" quedaron detenidos por orden del juez Federal Mario Racedo, pero recuperaron su libertad el jueves de la semana pasada.
Entonces, "El Gato Omar" volvió al barrio enfurecido. "Aquí nadie me va a volver a batir a la cana. Yo sé muy bien quienes me buchonearon. Voy a seguir vendiendo droga y el que se meta, ya sabe cómo le irá", gritó el hombre apenas llegó a su casa, según una fuente policial.
Después, "El Gato Omar" entró a su casa y a los pocos minutos volvió a salir, pero esta vez con un arma en la mano. Comenzó a amenazar a los vecinos, y apuntó a los niños que estaban en la calle. Al parecer, quería asegurarse de que nadie lo delataría por segunda vez.
Pero los vecinos no se amedrentaron, y fueron hasta la base de la Digedrop para denunciar las amenazas. Esta vez, la investigación recayó en la justicia provincial. La fiscala de Instrucción, Marta Rivadeneira, luego de recabar testimonios de los residentes del barrio, solicitó que se realice un allanamiento. El juez de Instrucción Juan Francisco Pisa lo autorizó.
El jueves a la tarde, la Digedrop llegó hasta la vivienda. Debajo del colchón de la cama matrimonial, los policías encontraron un revólver calibre 22 largo.
Con el hallazgo del arma, la fiscala ordenó que "El Gato Omar" sea aprehendido. Rivadeneira cree que el arma que encontraron en el dormitorio es la que utilizó el hombre, de 38 años, para amenazar a sus vecinos, según los testimonios recolectados por la Policía.
Así, los mismos vecinos que lo denunciaron por vender droga, se animaron a delatar las amenazas del "Gato Omar".
El 1 de octubre, la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop), a cargo del subcomisario Jorge Nacusse y de los comisarios Francisco Juárez y Fabián Salvatore realizaron diversos allanamientos en barrios de La Costanera, sobre las márgenes del río Salí.
En un domicilio ubicado en el barrio San Antonio del Bajo, en Banda del Río Salí, los policías sorprendieron a una mujer en el living de su casa, mientras su marido escapaba por el patio trasero, saltando las tapias de los vecinos.
Eran "La Susy" y "El Gato Omar", quienes se dedicaban a la venta de estupefacientes en esa zona, según explicó una fuente policial. El hombre fue atrapado en el baño de una casa cercana a la suya, cuando intentaba tirar al inodoro una bolsa que contenía marihuana.
De vuelta al barrio
"El Gato Omar" y "La Susy" quedaron detenidos por orden del juez Federal Mario Racedo, pero recuperaron su libertad el jueves de la semana pasada.
Entonces, "El Gato Omar" volvió al barrio enfurecido. "Aquí nadie me va a volver a batir a la cana. Yo sé muy bien quienes me buchonearon. Voy a seguir vendiendo droga y el que se meta, ya sabe cómo le irá", gritó el hombre apenas llegó a su casa, según una fuente policial.
Después, "El Gato Omar" entró a su casa y a los pocos minutos volvió a salir, pero esta vez con un arma en la mano. Comenzó a amenazar a los vecinos, y apuntó a los niños que estaban en la calle. Al parecer, quería asegurarse de que nadie lo delataría por segunda vez.
Pero los vecinos no se amedrentaron, y fueron hasta la base de la Digedrop para denunciar las amenazas. Esta vez, la investigación recayó en la justicia provincial. La fiscala de Instrucción, Marta Rivadeneira, luego de recabar testimonios de los residentes del barrio, solicitó que se realice un allanamiento. El juez de Instrucción Juan Francisco Pisa lo autorizó.
El jueves a la tarde, la Digedrop llegó hasta la vivienda. Debajo del colchón de la cama matrimonial, los policías encontraron un revólver calibre 22 largo.
Con el hallazgo del arma, la fiscala ordenó que "El Gato Omar" sea aprehendido. Rivadeneira cree que el arma que encontraron en el dormitorio es la que utilizó el hombre, de 38 años, para amenazar a sus vecinos, según los testimonios recolectados por la Policía.
Así, los mismos vecinos que lo denunciaron por vender droga, se animaron a delatar las amenazas del "Gato Omar".
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