18 Noviembre 2011 Seguir en 
Cayetano es un bombero al servicio del prójimo, pero su esposa, Libertad, se siente bastante abandonada, y está cansada de una vida mediocre. Pascual es el tercero en discordia, el carnicero, el mejor amigo de Cayetano, pero no tiene vergüenza y avanza sobre Libertad.
La historia de este triángulo le da vida a "Hay que apagar el fuego", texto de Carlos Gorostiza que mañana a las 22, en la sala Hynes O?Connor (San Martín 251) estrenará el grupo El Circo.
Las actuaciones son de Gladis Medina, Aníbal Rueda y Armando Díaz, en la asistencia de dirección se desempeña Mariela Casanova, el sonido es de Roberto Ortega, y la dirección es de Nelson González. "?Hay que apagar el fuego? es una comedia dramática. Se ponen de manifiesto, por medio de los personajes, las miserias humanas y la crisis de valores, propia de estos tiempos. El público podría identificarse fácilmente con los personajes y con la trama de la obra", sostuvo el director.
En la dramaturgia de Carlos Gorostiza distintas son las producciones en las que afloran los miedos y desalientos, las indecisiones, la incomunicación, los desencuentros y fracasos, pero del midmo modo pone de manifiesto -sobre todo en esta obra-, el valor de la solidaridad y el amor como uno de los caminos para contrarrestar dichas miserias. "Se destaca la vocación de servicio, la libertad de elegir, el amor hacia el prójimo y el valor de la amistad. Es una pieza cargada de emoción que nos muestra qué pasa cuando una situación llega al límite", reflexiona Nelson González.
La historia de este triángulo le da vida a "Hay que apagar el fuego", texto de Carlos Gorostiza que mañana a las 22, en la sala Hynes O?Connor (San Martín 251) estrenará el grupo El Circo.
Las actuaciones son de Gladis Medina, Aníbal Rueda y Armando Díaz, en la asistencia de dirección se desempeña Mariela Casanova, el sonido es de Roberto Ortega, y la dirección es de Nelson González. "?Hay que apagar el fuego? es una comedia dramática. Se ponen de manifiesto, por medio de los personajes, las miserias humanas y la crisis de valores, propia de estos tiempos. El público podría identificarse fácilmente con los personajes y con la trama de la obra", sostuvo el director.
En la dramaturgia de Carlos Gorostiza distintas son las producciones en las que afloran los miedos y desalientos, las indecisiones, la incomunicación, los desencuentros y fracasos, pero del midmo modo pone de manifiesto -sobre todo en esta obra-, el valor de la solidaridad y el amor como uno de los caminos para contrarrestar dichas miserias. "Se destaca la vocación de servicio, la libertad de elegir, el amor hacia el prójimo y el valor de la amistad. Es una pieza cargada de emoción que nos muestra qué pasa cuando una situación llega al límite", reflexiona Nelson González.







