17 Noviembre 2011 Seguir en 
Fue un mediodía violento. Habían pasado sólo un par de minutos de las 12, cuando un hombre que circulaba en una camioneta gris por calle Santa Fe giró velozmente por 25 de Mayo. El conductor clavó los frenos y bajó furioso. Sin dudarlo atacó a un hombre que caminaba por la vereda de 25 de Mayo al 700. No hubo tiempo para la discusión, dos trompadas resolvieron el conflicto. Ensangrentado, el hombre de unos 30 años, víctima de los golpes, cayó al suelo. Un amigo suyo, que estaba junto a él cuando ocurrió el altercado, intentó intervenir; pero el agresor estaba decidido y sin dudar le mostró una pistola que llevaba en la cintura por dentro de su pantalón.
Esta versión del altercado fue contada a LA GACETA por los personas que estaban en la esquina de 25 de Mayo y Santa Fe cuando ocurrió el hecho. "El hombre que recibió los golpes tenía la cara ensangrentada. Estuvieron discutiendo hasta que el amigo de la víctima cruzó a la plaza (Urquiza) para llamar a dos policías que caminaban por el lugar. Ellos intervinieron y arrestaron al agresor y a la víctima", dijo Gustavo Velázquez, que presenció el altercado. A su vez, Daniela, que trabaja en un negocio ubicado sobre calle Santa Fe, a metros de la esquina, agregó que escuchó cuando el hombre de la camioneta le gritaba al que resultó herido. "El de la camioneta era bajo y robusto. Parece que el problema era porque el otro le debía dinero. Cuando giraron por la 25, no pude ver nada más. Luego me contaron que hubo una pelea", afirmó Daniela, que pidió no identificar su apellido.
Incluso un grupo de estudiantes secundarias fueron testigos de la trifulca. "Fuimos hasta un quiosco de esa esquina y vimos cómo un hombre gordo le pegaba a otro que era delgado y alto. Luego llegó la Policía y nos fuimos", dijeron las menores. Después de su violento accionar, el conductor de la camioneta dijo que, según su versión, se había equivocado de persona y que confundió al peatón que golpeó con un contador.
Cuando llegó la Policía, redujo a los dos hombres y los demoró para que declaren. "Fue un altercado y ambas partes dijeron no conocerse entre sí. Aunque no quedó claro el motivo de la pelea", afirmó el comisario Jorge Alderete, jefe de la Seccional 1ª.
"El arma que portaba uno de los hombres quedó secuestrada, pero el propietario podrá retirarla cuando presente la documentación pertinente; es una pistola calibre 40. Pero, cuando fue secuestrada, no tenía puesto el cargador. Por esto se considera que no era un riesgo para terceros y se devuelve el arma. Los dos implicados quedaron en libertad", concluyó Alderete.
Esta versión del altercado fue contada a LA GACETA por los personas que estaban en la esquina de 25 de Mayo y Santa Fe cuando ocurrió el hecho. "El hombre que recibió los golpes tenía la cara ensangrentada. Estuvieron discutiendo hasta que el amigo de la víctima cruzó a la plaza (Urquiza) para llamar a dos policías que caminaban por el lugar. Ellos intervinieron y arrestaron al agresor y a la víctima", dijo Gustavo Velázquez, que presenció el altercado. A su vez, Daniela, que trabaja en un negocio ubicado sobre calle Santa Fe, a metros de la esquina, agregó que escuchó cuando el hombre de la camioneta le gritaba al que resultó herido. "El de la camioneta era bajo y robusto. Parece que el problema era porque el otro le debía dinero. Cuando giraron por la 25, no pude ver nada más. Luego me contaron que hubo una pelea", afirmó Daniela, que pidió no identificar su apellido.
Incluso un grupo de estudiantes secundarias fueron testigos de la trifulca. "Fuimos hasta un quiosco de esa esquina y vimos cómo un hombre gordo le pegaba a otro que era delgado y alto. Luego llegó la Policía y nos fuimos", dijeron las menores. Después de su violento accionar, el conductor de la camioneta dijo que, según su versión, se había equivocado de persona y que confundió al peatón que golpeó con un contador.
Cuando llegó la Policía, redujo a los dos hombres y los demoró para que declaren. "Fue un altercado y ambas partes dijeron no conocerse entre sí. Aunque no quedó claro el motivo de la pelea", afirmó el comisario Jorge Alderete, jefe de la Seccional 1ª.
"El arma que portaba uno de los hombres quedó secuestrada, pero el propietario podrá retirarla cuando presente la documentación pertinente; es una pistola calibre 40. Pero, cuando fue secuestrada, no tenía puesto el cargador. Por esto se considera que no era un riesgo para terceros y se devuelve el arma. Los dos implicados quedaron en libertad", concluyó Alderete.
Lo más popular
Ranking notas premium







