CUPOS REDUCIDOS. La capacidad del estadio de Núñez bajó sensiblemente por orden de la Ciudad de Buenos Aires. De 60.000 a 40.000 personas. NA
13 Noviembre 2011 Seguir en 

BUENOS AIRES.- La visita de Atlético al Monumental, la posibilidad de un resultado cuyo relato trascienda las generaciones de sus hinchas, coincide con el fin del destierro de River, que jugó los últimos cinco partidos de local en el exilio, lejos de Núñez. En el primero, contra Sportivo Desamparados, alquiló la cancha de Huracán, y en los últimos cuatro se mudó al estadio de San Lorenzo: frente a Defensa y Justicia, Gimnasia, Atlanta y Aldosivi.
Justamente, hace 15 días, el equipo de Mar del Plata consiguió lo que Chacarita, Independiente Rivadavia, Desamparados, Quilmes, Defensa y Justicia, Merlo, Gimnasia, Ferro, Atlanta, Huracán e Instituto no habían podido: quitarle el invicto al "millonario" en el Ascenso. Aldosivi le ganó 2 a 1 en Buenos Aires, pero no en Núñez. Poner de rodillas a River en el Monumental, en la B Nacional, es una proeza inédita. A ese desafío hoy, a las 19.15, se enfrenta Atlético.
River jugó en el Monumental la primera fecha, el 16 de agosto, contra Chacarita. Fue, pese al triunfo 1-0, una noche de lluvia, viento y frío, una metáfora del hundimiento más inesperado del fútbol argentino. Pero que River haya sido local aquel día fue un guiño del poder político. La sanción por los incidentes que sus hinchas cometieron el 26 de junio, la tarde del descenso contra Belgrano, ya estaba definida: cinco presentaciones fuera del Monumental. Sin embargo, para no alterar aún más el sistema nervioso de los hinchas de River, los organismos de seguridad comunicaron la suspensión después del debut.
Es curioso: River jugó la revancha contra Belgrano, en un Monumental habilitado al público por una decisión del Gobierno nacional. Los dirigentes del club, con el presidente Daniel Passarella a la cabeza, querían que el partido se jugara sin hinchas: sabían que, en caso del descenso, habría incidentes. Eran días en que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, antes de un discurso, pidió aplausos para River.
Paradójicamente, los dirigentes de "millonarios" acusan ahora al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, presidido por el ex titular de Boca, Mauricio Macri, de haber disminuido injustificadamente la capacidad del Monumental. En su reapertura a los partidos domésticos, y como ya pasó el viernes con Argentina-Bolivia, para el partido de hoy sólo habrá un máximo permitido de 40.000 personas, en vez de las 60.000 que solía albergar hasta el día de la debacle a la segunda categoría del fútbol criollo.
River jugó 12 partidos en 2011 en el Monumental, de los cuales perdió cuatro (Vélez, Godoy Cruz, All Boys y Lanús), empató cuatro (Argentinos, San Lorenzo, Colón y Belgrano) y ganó otros cuatro (Huracán, Newell?s, Banfield y Chacarita). Pasaron 88 días de su última vez en Núñez, 1-0 contra Chacarita. El único gol lo hizo Juan Manuel Díaz. Por eso, Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez todavía no festejaron en el Monumental después del regreso. Van por su primer grito en casa, pero Atlético va por lo que nadie hizo todavía: ganarle a River, en su cancha, en la B Nacional. (Especial)
Justamente, hace 15 días, el equipo de Mar del Plata consiguió lo que Chacarita, Independiente Rivadavia, Desamparados, Quilmes, Defensa y Justicia, Merlo, Gimnasia, Ferro, Atlanta, Huracán e Instituto no habían podido: quitarle el invicto al "millonario" en el Ascenso. Aldosivi le ganó 2 a 1 en Buenos Aires, pero no en Núñez. Poner de rodillas a River en el Monumental, en la B Nacional, es una proeza inédita. A ese desafío hoy, a las 19.15, se enfrenta Atlético.
River jugó en el Monumental la primera fecha, el 16 de agosto, contra Chacarita. Fue, pese al triunfo 1-0, una noche de lluvia, viento y frío, una metáfora del hundimiento más inesperado del fútbol argentino. Pero que River haya sido local aquel día fue un guiño del poder político. La sanción por los incidentes que sus hinchas cometieron el 26 de junio, la tarde del descenso contra Belgrano, ya estaba definida: cinco presentaciones fuera del Monumental. Sin embargo, para no alterar aún más el sistema nervioso de los hinchas de River, los organismos de seguridad comunicaron la suspensión después del debut.
Es curioso: River jugó la revancha contra Belgrano, en un Monumental habilitado al público por una decisión del Gobierno nacional. Los dirigentes del club, con el presidente Daniel Passarella a la cabeza, querían que el partido se jugara sin hinchas: sabían que, en caso del descenso, habría incidentes. Eran días en que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, antes de un discurso, pidió aplausos para River.
Paradójicamente, los dirigentes de "millonarios" acusan ahora al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, presidido por el ex titular de Boca, Mauricio Macri, de haber disminuido injustificadamente la capacidad del Monumental. En su reapertura a los partidos domésticos, y como ya pasó el viernes con Argentina-Bolivia, para el partido de hoy sólo habrá un máximo permitido de 40.000 personas, en vez de las 60.000 que solía albergar hasta el día de la debacle a la segunda categoría del fútbol criollo.
River jugó 12 partidos en 2011 en el Monumental, de los cuales perdió cuatro (Vélez, Godoy Cruz, All Boys y Lanús), empató cuatro (Argentinos, San Lorenzo, Colón y Belgrano) y ganó otros cuatro (Huracán, Newell?s, Banfield y Chacarita). Pasaron 88 días de su última vez en Núñez, 1-0 contra Chacarita. El único gol lo hizo Juan Manuel Díaz. Por eso, Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez todavía no festejaron en el Monumental después del regreso. Van por su primer grito en casa, pero Atlético va por lo que nadie hizo todavía: ganarle a River, en su cancha, en la B Nacional. (Especial)
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