23 Julio 2003 Seguir en 
Hemos consignado los numerosos problemas suscitados por la entrada y salida de alumnos en los establecimientos escolares céntricos, con motivo de los cortes de calles derivados de la repavimentación. Sin duda los inconvenientes eran previsibles, dada la cantidad de escuelas existente en las áreas afectadas por los trabajos.
Pero, a pesar de que muchas de las situaciones generadas en ese sentido no podrán modificarse sustancialmente mientras perduren los cortes, también es verdad que mucho puede hacer la Municipalidad para dotar de cierto orden a un cuadro que de otro modo se torna caótico. La circulación a contramano, por ejemplo, puede derivar en accidentes, y no debiera admitirse como recurso frente a la emergencia en las arterias clausuradas.
Pensamos que puede y debe planificarse adecuadamente la circulación frente a esta circunstancia. Por ejemplo, si bien parece inevitable que los transportes escolares estacionen frente al local, no ocurre lo mismo con los autos de los padres. Suena a obvio que debieran dejarlos en guarderías, o estacionarlos en otras calles, y caminar para retirar a sus hijos.
Pero, a pesar de que muchas de las situaciones generadas en ese sentido no podrán modificarse sustancialmente mientras perduren los cortes, también es verdad que mucho puede hacer la Municipalidad para dotar de cierto orden a un cuadro que de otro modo se torna caótico. La circulación a contramano, por ejemplo, puede derivar en accidentes, y no debiera admitirse como recurso frente a la emergencia en las arterias clausuradas.
Pensamos que puede y debe planificarse adecuadamente la circulación frente a esta circunstancia. Por ejemplo, si bien parece inevitable que los transportes escolares estacionen frente al local, no ocurre lo mismo con los autos de los padres. Suena a obvio que debieran dejarlos en guarderías, o estacionarlos en otras calles, y caminar para retirar a sus hijos.






