11 Noviembre 2011 Seguir en 
TEHERÁN-PARÍS.- La máxima autoridad política y religiosa de Irán, el ayatollah Ali Jamenei, aseguró ayer que su país responderá "claramente" a cualquier ataque o amenaza militar a sus instalaciones nucleares, y advirtió que los potenciales agresores serán destruidos "desde su interior".
"Esta advertencia es para todos los enemigos de Irán, sobre todo a Estados Unidos, a sus vasallos y al régimen sionista (Israel); cualquier tipo de amenaza, ataque o siquiera pensar en una acción (militar) será respondida con firmeza", sostuvo.
De este modo, le respondió al informe del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), que develó que la República Islámica está trabajando para construir armas atómicas. Teherán alega que el programa es para uso civil. El líder supremo iraní insistió en que "las Guardias Revolucionarias (tropas de élite), el Ejército, los Basij (milicia islámica) y nuestra Nación responderán con fuertes bofetadas y puño de hierro".
Israel pidió que se impida a Irán el desarrollo armas nucleares y las potencias occidentales hicieron un llamado para concretar duras sanciones en el seno de la ONU. La posibilidad de un bombardeo israelí en territorio iraní no fue descartada (en 1981 dañó el reactor nuclear de Osirak), aunque se priorizaría la vía diplomática. Así fue solicitado ayer por el secretario General de la ONU, Ban Ki-moon.
Pero las presiones internacionales a Teherán serán difíciles de implementar. China se sumó a Rusia y manifestó su rechazo a la imposición de nuevos castigos, tal como lo demandaron Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, con lo cual se presumen votos divididos entre estos cinco países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU. Cualquier rechazo impedirá la aprobación de una medida en ese sentido.
Si se bloquea una decisión en la ONU, los países de la Unión Europea podrían aprobar las sanciones en forma autónoma, lo que se concretaría en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del 1 de diciembre, en Bruselas.
Aunque aún no hay información oficial, trascendió que el objetivo era incluir al petróleo iraní entre el paquete de restricciones comerciales, junto con nuevas limitaciones al flujo financiero rumbo a ese país. (Especial-AFP-Reuters-DPA)
"Esta advertencia es para todos los enemigos de Irán, sobre todo a Estados Unidos, a sus vasallos y al régimen sionista (Israel); cualquier tipo de amenaza, ataque o siquiera pensar en una acción (militar) será respondida con firmeza", sostuvo.
De este modo, le respondió al informe del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), que develó que la República Islámica está trabajando para construir armas atómicas. Teherán alega que el programa es para uso civil. El líder supremo iraní insistió en que "las Guardias Revolucionarias (tropas de élite), el Ejército, los Basij (milicia islámica) y nuestra Nación responderán con fuertes bofetadas y puño de hierro".
Israel pidió que se impida a Irán el desarrollo armas nucleares y las potencias occidentales hicieron un llamado para concretar duras sanciones en el seno de la ONU. La posibilidad de un bombardeo israelí en territorio iraní no fue descartada (en 1981 dañó el reactor nuclear de Osirak), aunque se priorizaría la vía diplomática. Así fue solicitado ayer por el secretario General de la ONU, Ban Ki-moon.
Pero las presiones internacionales a Teherán serán difíciles de implementar. China se sumó a Rusia y manifestó su rechazo a la imposición de nuevos castigos, tal como lo demandaron Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, con lo cual se presumen votos divididos entre estos cinco países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU. Cualquier rechazo impedirá la aprobación de una medida en ese sentido.
Si se bloquea una decisión en la ONU, los países de la Unión Europea podrían aprobar las sanciones en forma autónoma, lo que se concretaría en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del 1 de diciembre, en Bruselas.
Aunque aún no hay información oficial, trascendió que el objetivo era incluir al petróleo iraní entre el paquete de restricciones comerciales, junto con nuevas limitaciones al flujo financiero rumbo a ese país. (Especial-AFP-Reuters-DPA)




