El deslizamiento del tipo de cambio puede ser del 12%

06 Noviembre 2011
El Gobierno, que llega con un inédito caudal político, tiene grandes posibilidades de lograr poner un tope en la discusión salarial, con un acuerdo de precios mediante que apunte al 18% en lugar del 30% alcanzado en paritarias durante 2011. Condición necesaria para moderar la nominalidad a la cual viaja hoy la economía. Si esto se logra, y en conjunto el gasto público (ajuste de tarifas mediante) y la cantidad de dinero van más en línea, es factible proyectar un deslizamiento del tipo de cambio en torno al 12%, señala un informe elaborado por el Estudio Bein y Asociados. Esto es un dólar a $ 4,87 a fines de 2012, una economía en crecimiento (4,5%) con una inflación en torno a 18% y salarios en dólares moviéndose más en línea con la productividad, completa Marina Dal Poggetto, directora de ese estudio especializado. "Este es nuestro escenario base, compatible con un déficit de 0,8% del PBI en la cuenta corriente, y alguna apertura al crédito. Ahora bien, si falla el freno a la nominalidad y los acuerdos salariales se negocian entre el 25/28%, la demanda de dólares va a continuar y en algún momento podría gatillar un corrimiento más brusco del tipo de cambio con una caída del salario en dólares y un freno a la economía", puntualiza el diagnóstico. "Creemos que en caso que falle el primer escenario el salto cambiario no ocurriría sino hasta después de la salida de la cosecha: dólar a $ 5,50 a partir de julio/agosto, una tasa de interés arriba del 20% con un overshooting inicial para estabilizar la demanda de pesos, una economía que se contrae y un aumento de los precios minoristas en torno al 29%, agrega Dal Poggetto. La diferencia respecto de situaciones pasadas es que si bien un corrimiento mayor del tipo de cambio tiene impacto evidente sobre el nivel de actividad, no tiene efectos en términos sistémicos con los bancos ni con la deuda pública. De hecho, en el escenario con más devaluación, se produce un reestablecimiento de los superávits gemelos y una mejora en la capacidad de pago, asociada al no pago del cupón del PBI en 2013 y a la licuación de la deuda indexada al CER. Esta característica, hace que parte de la fuga de capitales vuelva a la economía local vía depósitos en dólares, que dado que no tienen aplicaciones financieras forman parte de las reservas, y a activos del sector público denominados en dólares, abriendo en los hechos una ventanilla al crédito vía Anses, indica el reporte.

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