03 Noviembre 2011 Seguir en 
Una mujer y sus hijos vivieron momentos de pánico esta tarde, cuando dos ladrones, un menor de edad y una mujer, los abordaron en la zona de las calles Maipú y Mendoza, en pleno centro de la capital. Mientras la víctima forcejeaba con el varón, el cochecito en el que estaba su bebé cayó a la calle y su hija perdió el equilibrio el terminó en el suelo.
Los transeúntes los levantaron a tiempo y comprobaron que estaban bien. El delincuente se llevó una billetera y escapó del lugar, pero un grupo de peatones logró atraparlo a una cuadra hasta que llegó la Policía.
Alrededor de las 19, Mercedes Corbarlán caminaba con su hija de tres años de la mano y empujaba el cochecito en el que iba su bebé. Uno de los delincuentes, la chica, se ubicó delante suyo para obstruirles el paso, mientras el menor, de 14 años, comenzó a tirar de la cartera. Allí comenzó un violento forcejeo.
Producto de esta pelea, la víctima perdió la billetera. Pero el ladrón, que logró huir, fue retenido por transeúntes, hasta que llegaron al lugar agentes de la Patrulla Urbana para detenerlo. Pero el incidente no terminó allí, porque después arribó el esposo de Corbalán quien, preso de un ataque de nervios, intentó golpear al ladrón, que terminó con heridas en el rostro. LA GACETA ©
Los transeúntes los levantaron a tiempo y comprobaron que estaban bien. El delincuente se llevó una billetera y escapó del lugar, pero un grupo de peatones logró atraparlo a una cuadra hasta que llegó la Policía.
Alrededor de las 19, Mercedes Corbarlán caminaba con su hija de tres años de la mano y empujaba el cochecito en el que iba su bebé. Uno de los delincuentes, la chica, se ubicó delante suyo para obstruirles el paso, mientras el menor, de 14 años, comenzó a tirar de la cartera. Allí comenzó un violento forcejeo.
Producto de esta pelea, la víctima perdió la billetera. Pero el ladrón, que logró huir, fue retenido por transeúntes, hasta que llegaron al lugar agentes de la Patrulla Urbana para detenerlo. Pero el incidente no terminó allí, porque después arribó el esposo de Corbalán quien, preso de un ataque de nervios, intentó golpear al ladrón, que terminó con heridas en el rostro. LA GACETA ©







