31 Octubre 2011 Seguir en 
Un joven de 20 años falleció ayer a la tarde en el barrio Ejército Argentino, luego que fuera apuñalado por un vecino de la zona con quien habría tenido diferencias desde hace mucho tiempo, según comentaron sus familiares a la Policía.
Miguel Abel Sosa vivía en el barrio El Salvador, y ayer fue, junto con su esposa, a visitar a su suegra. El matrimonio se movilizaba en un caballo, que dejaron atado al frente de la vivienda, ubicada en Malabia y Canal Sur.
Según contó el comisario Jorge Vizcarra, jefe de la seccional 8ª, alrededor de las 18.30 Sosa se encontraba en el patio delantero de la casa tomando mate con su esposa y su cuñada, cuando se levantó para sujetar al animal.
Al llegar a la vereda, se acercó el presunto asesino y su hijo, y le asestaron tres puñaladas en los brazos y una en el pecho, a la altura del corazón, según informó la Policía. La última herida fue mortal. Sosa quedó tendido sin vida en la calle, mientras los agresores escaparon.
El sospechoso de haberlo matado, de 60 años, fue aprehendido a una cuadra por la Policía. Tenía una "punta" con manchas de sangre en sus manos .
La familia de la víctima le contó a los investigadores que desde hace mucho tiempo estaban enemistados con los agresores. "Aparentemente el homicida y su hijo estaban ebrios", comentó Vizcarra.
Miguel Abel Sosa vivía en el barrio El Salvador, y ayer fue, junto con su esposa, a visitar a su suegra. El matrimonio se movilizaba en un caballo, que dejaron atado al frente de la vivienda, ubicada en Malabia y Canal Sur.
Según contó el comisario Jorge Vizcarra, jefe de la seccional 8ª, alrededor de las 18.30 Sosa se encontraba en el patio delantero de la casa tomando mate con su esposa y su cuñada, cuando se levantó para sujetar al animal.
Al llegar a la vereda, se acercó el presunto asesino y su hijo, y le asestaron tres puñaladas en los brazos y una en el pecho, a la altura del corazón, según informó la Policía. La última herida fue mortal. Sosa quedó tendido sin vida en la calle, mientras los agresores escaparon.
El sospechoso de haberlo matado, de 60 años, fue aprehendido a una cuadra por la Policía. Tenía una "punta" con manchas de sangre en sus manos .
La familia de la víctima le contó a los investigadores que desde hace mucho tiempo estaban enemistados con los agresores. "Aparentemente el homicida y su hijo estaban ebrios", comentó Vizcarra.







