La UCR integró "una murga opositora", según la dirigencia
Acusan a Ricardo Alfonsín por el fracaso electoral y hablan de alianzas equivocadas. Angeloz planteó que hay que hacer un "mea culpa" por los resultados, y pidió que se elijan nuevas autoridades. Morales criticó el acuerdo con el peronista De Narváez.
BUENOS AIRES.- Los radicales no sólo siguen masticando el dolor que significa haber salido terceros en la elección nacional del 23 de octubre, detrás del socialismo -un partido con una reducida estructura nacional-, sino que ahora todos cruzan feroces críticas, cuando en los últimos 10 meses fueron muy pocos los que pidieron debatir la estrategia de alianzas electoral.
Referentes de la Unión Cívica Radical (UCR) realizaron ayer una dura autocrítica al admitir que forman parte de la "murga de la oposición", al tiempo que el dirigente radical y ex ministro del Interior Federico Storani renovó su embestida contra el ex candidato a presidente de Udeso, Ricardo Alfonsín.
El ex funcionario de la Alianza sostuvo que el diputado nacional "se la pasó planteando" que pertenecía al "espacio socialdemócrata" y "dio luego un viraje abrupto" al cerrar un acuerdo con el ex postulante a gobernador bonaerense de Udeso, el peronista Francisco de Narváez.
En tanto, el ex gobernador de Córdoba, Eduardo Angeloz admitió que los máximos dirigentes de la UCR deberán "hacer un mea culpa" por los resultados obtenidos en los comicios y permitir el surgimiento de una "nueva" conducción partidaria.
"En la oposición, aparecimos como una murga: cuatro candidatos, vanidades personales y falta de acuerdos", enfatizó por su parte el jefe del bloque de senadores nacionales, el alfonsinista Gerardo Morales, al efectuar una dura autocrítica. Admitió luego que "hubo fallas de comando de campaña", además de equivocaciones "de interpretación de datos y de desarrollo de estrategias", mientras que reconoció que fue un "error" el acuerdo con De Narváez.
A su turno, Storani, desde otro sector de la UCR, fustigó: "uno de los graves errores que cometió (el radicalismo) fue una política de alianzas que no tenía nada que ver con lo que, históricamente, la UCR pretendió representar". "(En 2007) cuando defendí la experiencia de Roberto Lavagna (candidato presidencial) era porque teníamos afinidad de propuestas, él había sido un funcionario de Raúl Alfonsín y, en materia económica, no estaba en un pensamiento antagónico", recordó. Al criticar a "Ricardito", Storani completó: "el radicalismo es una partido de origen popular que no tiene que ver con vertientes conservadores (por De Narváez)", resaltó.
Morales, por su parte, admitió que la UCR debe "profundizar la actitud permanente de renovación" para cambiar autoridades partidarias. Además, reclamó una "reforma de la carta orgánica", modificación que propondrá en la convención nacional del 17 de noviembre. (DyN)
Referentes de la Unión Cívica Radical (UCR) realizaron ayer una dura autocrítica al admitir que forman parte de la "murga de la oposición", al tiempo que el dirigente radical y ex ministro del Interior Federico Storani renovó su embestida contra el ex candidato a presidente de Udeso, Ricardo Alfonsín.
El ex funcionario de la Alianza sostuvo que el diputado nacional "se la pasó planteando" que pertenecía al "espacio socialdemócrata" y "dio luego un viraje abrupto" al cerrar un acuerdo con el ex postulante a gobernador bonaerense de Udeso, el peronista Francisco de Narváez.
En tanto, el ex gobernador de Córdoba, Eduardo Angeloz admitió que los máximos dirigentes de la UCR deberán "hacer un mea culpa" por los resultados obtenidos en los comicios y permitir el surgimiento de una "nueva" conducción partidaria.
"En la oposición, aparecimos como una murga: cuatro candidatos, vanidades personales y falta de acuerdos", enfatizó por su parte el jefe del bloque de senadores nacionales, el alfonsinista Gerardo Morales, al efectuar una dura autocrítica. Admitió luego que "hubo fallas de comando de campaña", además de equivocaciones "de interpretación de datos y de desarrollo de estrategias", mientras que reconoció que fue un "error" el acuerdo con De Narváez.
A su turno, Storani, desde otro sector de la UCR, fustigó: "uno de los graves errores que cometió (el radicalismo) fue una política de alianzas que no tenía nada que ver con lo que, históricamente, la UCR pretendió representar". "(En 2007) cuando defendí la experiencia de Roberto Lavagna (candidato presidencial) era porque teníamos afinidad de propuestas, él había sido un funcionario de Raúl Alfonsín y, en materia económica, no estaba en un pensamiento antagónico", recordó. Al criticar a "Ricardito", Storani completó: "el radicalismo es una partido de origen popular que no tiene que ver con vertientes conservadores (por De Narváez)", resaltó.
Morales, por su parte, admitió que la UCR debe "profundizar la actitud permanente de renovación" para cambiar autoridades partidarias. Además, reclamó una "reforma de la carta orgánica", modificación que propondrá en la convención nacional del 17 de noviembre. (DyN)







