Temen en Túnez a un partido islamita

La fuerza que ganó los comicios parlamentarios fue rechazada con una marcha

28 Octubre 2011
TÚNEZ/PARÍS.- Cinco días después de las primeras elecciones libres en Túnez, unas 2.000 personas se manifestaron ayer en el lugar de inicio de la revolución árabe, Sidi Bouzid, en protesta contra el virtual ganador de los comicios, el movimiento islámico Ennahda que lidera el conservador Rachid Ghannouchi.

Esta agrupación anunció que no quiere coalición alguna con el partido Al Aridha, que registró un gran éxito en algunos distritos electorales. Pese a que todavía no se conocen los resultados oficiales, Ennahda celebró ya su victoria y está llevando a cabo negociaciones para una coalición de Gobierno como la fuerza más votada en la Asamblea Constituyente.

Las protestas son llamativas porque se producen en el lugar de nacimiento de la primavera árabe que desde Túnez se extendió a otros países de la región. En el país, acabaron con el derrocamiento de Zine Abidine Ben Ali.

Ghannouchi, dirigente de 70 años, aseguró que su partido no tiene una agenda para imponer un Gobierno de características religiosas duras (con prácticas islamitas como el velo obligatorio para las mujeres, la separación de las playas para varones y mujeres o la prohibición del alcohol), sino que está comprometido con una democracia multipartidista. "Nadie va a socavar las libertades y los derechos civiles", afirmó. Si bien es seguro que es la fuerza más votada, a causa del sistema electoral utilizado no tendrá la mayoría de los 217 escaños en la Asamblea.

En el mismo sentido, los analistas políticos no cren que intente imponer su agenda en la Asamblea que se forme para redactar una nueva Carta Magna y nombrar otro Gobierno, ya que, si las cifras proyectadas son las correctas, el 60% de los tunecinos que no votaron al partido islámico.

Francia, el antiguo poder colonial y el país de mayor inversión en Túnez, aseguró que se mantendrán vigilantes. El ministro de Exteriores galo, Alain Juppé, dijo que la ayuda futura dependerá de que "no se crucen líneas rojas". Muchos tunecinos prooccidentales, del ala más liberal del país, teme que haya un cambio drástico, pero aún no está claro en qué medida es realmente justificado su miedo, ya que Ennahda se presentó como un partido moderno y moderado, al estilo del Partido de la Justicia y el Desarrollo turco. (DPA-AFP)

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