BUENA ONDA. Martínez, recuperado de un desgarro, rindió en un 90%. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO
23 Octubre 2011 Seguir en 

Nadie se cayó del caballo, aunque muchos terminaron tecleando. El sábado de doble turno dejó sin aliento al plantel de Atlético, que persigue una nueva idea de la mano de Juan Manuel Llop. Es una teoría basada en el apriete al enemigo, en sofocar con el físico las salidas y en castigar con el balón dominado cuando del otro lado se escuche el pedido de conciliación y tregua.
"Creo que me voy a dedicar a los libros"... La ironía de Diego Barrado llega pasado el bloque del mediodía. El profesor Miguel Chacón literalmente liquidó al grupo; los asesinó. Y lo bueno de su cacería es que todos respondieron hasta las últimas consecuencias. Fueron 120 minutos de pura furia, de corridas, paradas, eyecciones a 100 por hora en Ojo de Agua, donde el preparador físico les sacó hasta las ganas de respirar a sus pupilos. "Nuestra metodología para este tipo de ejercicios (aeróbicos) es de 15 segundos de velocidad por 15" de descanso. Eso se mantiene durante 8? y se hacen más o menos cuatro bloques. A un grupo se le pide llegar a los 90 metros en 15 segundos y al otro a 85 en el mismo tiempo. Por bloque se realizan 14 pasadas, hasta dar con un total de 5 kilómetros en una buena intensidad... También nos enfocamos en la velocidad y potencia -con sobrecarga-, entre otras rutinas. El futbolista debe saber administrar la energía de su cuerpo", clarifica un poco los tantos un conforme Chacón.
"Sí, estoy contento porque el balance es positivo. Los chicos responden", agradeció el "Profe" a sus hombres, quienes no sólo deben cumplir en la cancha, sino también afuera. "Ellos son deportistas, tienen que tener una dieta estricta y deben respetarla", consideró.
El menú del día pasó por: "pastas y carne magra para contener proteínas. Con toda la fuerza que hicieron, los músculos deben recuperarse", explicó el "PF", quien considera vital que los jugadores tomen conciencia del plan a seguir de ahora en adelante.
Algo quedó en el tintero
El lastre extra con el que debió convivir el plantel fue el calor. El clima no colaboró en absoluto. Es más, fue otra de las piedras en el camino bien sorteadas por la nave albiceleste. Ni en la sombra corría aire fresco, algo que necesitaban a gritos los jugadores. ¿Hubo golpeados? Sí, pero se la bancaron como reyes.
Héctor Cardozo sufrió una baja de presión en las últimas pasadas. "Pasa que no desayuné bien", aclaró el volante central. Otros, en cambio, como Mariano Martínez sacaron el pie del acelerador sobre el ocaso. El artillero viene de recuperarse de un desgarro por lo que debía cuidarse. Luis Rodríguez, en tanto, directamente no se unió a sus compadres. El simoqueño padece un cuadro gripal importante, entonces el médico del plantel, José Saab, le recetó reposo inmediato. No bien pisó el predio, recibió el ok para volver a su casa.
Los arqueros, por su parte, con Lucas Ischuk y Esteban Dei Rossi, estuvieron a la orden de su coach, Carlos Barrionuevo.
Lo golearon
Pasado el sofocón, la mayoría aprovechó para divertirse con los chicos de las inferiores, quienes pidieron fotos, autógrafos y demás. El centro de las cargadas terminó recayendo sobre las espaldas de Gonzalo Garavano, ahora bautizado con el mote de "Ogro". Dicen, se parece a Cristian Fabbiani. ¿Será cierto?
Mientras el delantero estampaba su rúbrica en cuanto papelito le pasaban, del otro costado le llovían cargadas. "Ponelo en LA GACETA", pidieron sus compañeros de plantilla. La buena onda le costó caro al punta "decano".
"Creo que me voy a dedicar a los libros"... La ironía de Diego Barrado llega pasado el bloque del mediodía. El profesor Miguel Chacón literalmente liquidó al grupo; los asesinó. Y lo bueno de su cacería es que todos respondieron hasta las últimas consecuencias. Fueron 120 minutos de pura furia, de corridas, paradas, eyecciones a 100 por hora en Ojo de Agua, donde el preparador físico les sacó hasta las ganas de respirar a sus pupilos. "Nuestra metodología para este tipo de ejercicios (aeróbicos) es de 15 segundos de velocidad por 15" de descanso. Eso se mantiene durante 8? y se hacen más o menos cuatro bloques. A un grupo se le pide llegar a los 90 metros en 15 segundos y al otro a 85 en el mismo tiempo. Por bloque se realizan 14 pasadas, hasta dar con un total de 5 kilómetros en una buena intensidad... También nos enfocamos en la velocidad y potencia -con sobrecarga-, entre otras rutinas. El futbolista debe saber administrar la energía de su cuerpo", clarifica un poco los tantos un conforme Chacón.
"Sí, estoy contento porque el balance es positivo. Los chicos responden", agradeció el "Profe" a sus hombres, quienes no sólo deben cumplir en la cancha, sino también afuera. "Ellos son deportistas, tienen que tener una dieta estricta y deben respetarla", consideró.
El menú del día pasó por: "pastas y carne magra para contener proteínas. Con toda la fuerza que hicieron, los músculos deben recuperarse", explicó el "PF", quien considera vital que los jugadores tomen conciencia del plan a seguir de ahora en adelante.
Algo quedó en el tintero
El lastre extra con el que debió convivir el plantel fue el calor. El clima no colaboró en absoluto. Es más, fue otra de las piedras en el camino bien sorteadas por la nave albiceleste. Ni en la sombra corría aire fresco, algo que necesitaban a gritos los jugadores. ¿Hubo golpeados? Sí, pero se la bancaron como reyes.
Héctor Cardozo sufrió una baja de presión en las últimas pasadas. "Pasa que no desayuné bien", aclaró el volante central. Otros, en cambio, como Mariano Martínez sacaron el pie del acelerador sobre el ocaso. El artillero viene de recuperarse de un desgarro por lo que debía cuidarse. Luis Rodríguez, en tanto, directamente no se unió a sus compadres. El simoqueño padece un cuadro gripal importante, entonces el médico del plantel, José Saab, le recetó reposo inmediato. No bien pisó el predio, recibió el ok para volver a su casa.
Los arqueros, por su parte, con Lucas Ischuk y Esteban Dei Rossi, estuvieron a la orden de su coach, Carlos Barrionuevo.
Lo golearon
Pasado el sofocón, la mayoría aprovechó para divertirse con los chicos de las inferiores, quienes pidieron fotos, autógrafos y demás. El centro de las cargadas terminó recayendo sobre las espaldas de Gonzalo Garavano, ahora bautizado con el mote de "Ogro". Dicen, se parece a Cristian Fabbiani. ¿Será cierto?
Mientras el delantero estampaba su rúbrica en cuanto papelito le pasaban, del otro costado le llovían cargadas. "Ponelo en LA GACETA", pidieron sus compañeros de plantilla. La buena onda le costó caro al punta "decano".
Lo más popular
Ranking notas premium







