22 Octubre 2011 Seguir en 
No es común ver a un hombre con una cartera entre sus manos. Mucho más les llamó la atención a los policías que los jóvenes aumentaran la velocidad de la motocicleta en la que se movilizaban cuando los vieron. Por eso, los persiguieron. Y al alcanzarlos, descubrieron que ya habían realizado por lo menos tres arrebatos en Villa 9 de Julio.
El jueves, alrededor de las 21.30, los oficiales Miguel Ángel Carabajal y Julio Antonio Bonkoski observaron en la esquina de Balcarce y Paraguay a dos hombres que circulaban en una motocicleta. El acompañante llevaba entre sus brazos un maletín y una cartera, por lo que los policías sospecharon que podría ser parte del botín de un arrebato.
Los motociclistas aceleraron el rodado al ver a los policías, y se inició una persecución que culminó en avenida Martín Berho al 200. Los hombres dejaron el rodado e intentaron escapar a pie, pero fueron atrapados por los oficiales.
El acompañante, entre sus ropas, tenía una réplica de un arma de fuego. Al parecer, los hombres residirían por la zona, ya que un grupo de personas comenzó a acercarse al lugar, y agredió a los oficiales tratando de impedir el arresto. Por eso, los motociclistas fueron trasladados hasta la Dirección General de Investigaciones.
El conductor de la motocicleta, de 20 años, tenía un teléfono celular y un monedero escondidos entre sus prendas. El acompañante, por su parte, es un menor de 16 años que tenía dos teléfonos celulares, una cartera marrón (que contenía tarjetas de crédito y de débito, una billetera y otros elementos) y un portafolio negro, que tenía en su interior cuatro libros de inglés.
En el momento en que los policías se encontraban documentando el arresto, comenzó a sonar uno de los teléfonos celulares. Un policía atendió el llamado, y un hombre le dijo que pertenecía a su hermana, Cecilia Gabriela Leguizamón, que había sido víctima de un arrebato en Muñecas y Uruguay, y que en ese momento se encontraba realizado la denuncia en la seccional 5ª.
Leguizamón era propietaria de uno de los teléfonos celulares, del portafolio y de la cartera. Utilizando la réplica del arma de fuego, los ladrones le habían quitado sus pertenencias unos minutos antes de que fueran divisados por Carabajal y Bonkoski.
Ahora, los policías se encuentran abocados a encontrar a los propietarios de los otros teléfonos celulares y de un monedero. El fiscal Guillermo Herrera dispuso que el conductor de la moto sea aprehendido, en tanto que el acompañante fue alojado en el Instituto de Menores Roca. El procedimiento estuvo supervisado por los jefes de la sección Robos y Hurtos de la Policía, Miguel Luna y Víctor Sánchez.
El jueves, alrededor de las 21.30, los oficiales Miguel Ángel Carabajal y Julio Antonio Bonkoski observaron en la esquina de Balcarce y Paraguay a dos hombres que circulaban en una motocicleta. El acompañante llevaba entre sus brazos un maletín y una cartera, por lo que los policías sospecharon que podría ser parte del botín de un arrebato.
Los motociclistas aceleraron el rodado al ver a los policías, y se inició una persecución que culminó en avenida Martín Berho al 200. Los hombres dejaron el rodado e intentaron escapar a pie, pero fueron atrapados por los oficiales.
El acompañante, entre sus ropas, tenía una réplica de un arma de fuego. Al parecer, los hombres residirían por la zona, ya que un grupo de personas comenzó a acercarse al lugar, y agredió a los oficiales tratando de impedir el arresto. Por eso, los motociclistas fueron trasladados hasta la Dirección General de Investigaciones.
El conductor de la motocicleta, de 20 años, tenía un teléfono celular y un monedero escondidos entre sus prendas. El acompañante, por su parte, es un menor de 16 años que tenía dos teléfonos celulares, una cartera marrón (que contenía tarjetas de crédito y de débito, una billetera y otros elementos) y un portafolio negro, que tenía en su interior cuatro libros de inglés.
En el momento en que los policías se encontraban documentando el arresto, comenzó a sonar uno de los teléfonos celulares. Un policía atendió el llamado, y un hombre le dijo que pertenecía a su hermana, Cecilia Gabriela Leguizamón, que había sido víctima de un arrebato en Muñecas y Uruguay, y que en ese momento se encontraba realizado la denuncia en la seccional 5ª.
Leguizamón era propietaria de uno de los teléfonos celulares, del portafolio y de la cartera. Utilizando la réplica del arma de fuego, los ladrones le habían quitado sus pertenencias unos minutos antes de que fueran divisados por Carabajal y Bonkoski.
Ahora, los policías se encuentran abocados a encontrar a los propietarios de los otros teléfonos celulares y de un monedero. El fiscal Guillermo Herrera dispuso que el conductor de la moto sea aprehendido, en tanto que el acompañante fue alojado en el Instituto de Menores Roca. El procedimiento estuvo supervisado por los jefes de la sección Robos y Hurtos de la Policía, Miguel Luna y Víctor Sánchez.







