Previenen crímenes, pero no las malas críticas

La nueva serie del creador de "Lost" -acerca de dos hombres que identifican asesinos- fue catalogada de previsible e insípida. Video.

COMO EN GRAN HERMANO. Un sistema de cámaras permite identificar a personas que estarán involucradas próximamente en un crimen violento.  WARNERCHANNEL.COM
COMO EN GRAN HERMANO. Un sistema de cámaras permite identificar a personas que estarán involucradas próximamente en un crimen violento. WARNERCHANNEL.COM
18 Octubre 2011
Terminó el desamparo. Quienes hasta ahora consideraban que el acabóse de "Lost" era también el de la ficción tienen motivos para volver a confiar. Esta noche llega la historia que promete suplantar a aquella, al menos en poder de hipnosis: con la firma del exitoso J.J. Abrams, "Person of interest", se asegura al menos una razón de peso para convencer al público. La nueva serie -que mezcla misterio, paranoia y caras conocidas de la pantalla chica- intentará redimir al drama televisivo y, por eso, es una de las más esperadas de la temporada, aunque algunos críticos la miran con desconfianza y ya la tildaron de "insípida".

No hay un segundo de respiro desde el primer capítulo, que empieza con la escena de una pelea entre un vagabundo y cuatro veinteañeros en el subte de Nueva York. Todos terminan en una comisaría, pero allí las cosas se pondrán peores: no sólo se descubre que el indigente tiene entrenamiento militar y que sus huellas aparecen en crímenes anteriores, sino que este desaparecerá en un auto lujoso antes de que pueda ser cuestionado.

El vagabundo es, en efecto, un ex miembro de la CIA llamado John Reese (en la piel de Jim Cazievel, protagonista de "La pasión de Cristo"). Por motivos que se irán desgranando a lo largo de la historia, Reese se encuentra sumido en un desánimo que lo ha llevado a autodestruirse, pero su vida dará un giro cuando un millonario del que únicamente se sabe su apellido, Finch, lo saque de esa seccional. Este acaudalado protector (interpretado por Michael Emerson, quien también actuó en "Lost" y en "The practice") es el ingeniero de un complejo sistema de vigilancia -parecido al Gran Hermano planteado por George Orwell y creado tras el atentado a las Torres Gemelas- que, mediante miles de cámaras distribuidas en Nueva York, es capaz de detectar qué individuos tienen más posibilidades que otros de estar involucradas en un crimen violento, lo que las convierte en personas de interés. Eso sí: el programa no puede anticipar si el elegido será el asesino, la víctima o un testigo. Precisamente en este punto se hace necesaria la experiencia de Reese, quien deberá descubrir dónde y cómo se perpetrará el crimen e intentar evitarlo.

No será un fácil objetivo: las actividades de Finch y Reese llamarán la atención de los detectives Carter (personificado por Taraji P. Henson) y Fusco (en la piel de Kevin Chapman), cuyas acciones estarán siempre pendulando entre el ejercicio de su profesión y la corrupción.

¡Durísimos!

Pese al aval de Abrams y del guionista Johnatan Nolan, y a la amplia publicidad que han tenido en este tiempo, los dos primeros capítulos de la serie -en otros países ya se han visto- no llegaron a colmar la satisfacción de los blogs especializados. Las críticas se centran en lo previsible de la historia de vida de Reese, el protagonista: aparentemente, su pasado de temores y resentimiento puede adivinarse con pocos datos. Tampoco ha convencido la manera en que lo interpreta Cazievel, cuya actuación fue tildada de "vacía e inexpresiva", y de "demasiado rígida para el papel de héroe de acción".

El trabajo de Emerson, en cambio, sí es elogiable, aunque los especialistas reclamen que su imagen aún remite al hombre manipulador que configuraba en la isla de "Lost". La página "Alt1040, la guía del geek" fue tajante al respecto: "lo mejor de la serie es Finch, pero no se puede levantar un drama de 40 minutos en torno a un (papel) secundario, es imposible". ¿Tendrá razón? Tal vez, pero una mente como la de Abrams se merece una oportunidad o el beneficio de la duda.

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