"Fiesta derivada de la costumbre de adorar a la madre en Grecia. Adoración con ceremonias a Cibeles, o Gea, la Gran Madre de los Dioses, se ejecutaba en los idus de marzo por toda Asia Menor", explica la Enciclopedia Británica sobre el Día de la Madre. En el calendario romano, los idus eran días de buenos augurios que tenían lugar los 15 de marzo, mayo, julio y octubre y los días 13 del resto de los meses. Es decir, el Día de la Madre debería haberse celebrado ayer. Otros registros hablan de que en Grecia se le rendían honores a Rea (hija de Gea), madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades. En griego antiguo Rea significa flujo (menstrual o del líquido amniótico) o facilidad para el parto. El Día de la Madre moderno fue creado por Julia Ward Howe (1819-1910), escritora y abolicionista estadounidense, con el sentido de "madres por la paz". Después derivó en un sencillo festejo familiar para honrar a "la mamá", y luego se impuso su correlato comercial y el consiguiente consumismo desaforado. Bien sabe el capitalismo trabajar sobre la culpa de los consumidores. "Muy mal hijo has de ser si no compraste un regalo para tu madre". Lejos quedó aquella primigenia adoración a Gea, la Madre Tierra. Para cerrar, me quedo con este tierno abrazo de José Martí: "Hay sólo un niño bello en el mundo, y cada madre lo tiene".







