14 Octubre 2011 Seguir en 
El tema de la violencia en la escuela, abordado en la edición del jueves en Tucumanos, disparó múltiples reacciones en LA GACETA.com. Desde el primer comentario los lectores piden castigos severos, tanto para padres como para hijos revoltosos.
A primera hora, New.observer se puso como ejemplo: "mis hijos tuvieron problemas, yo hablé con los profesores y les pregunté qué cosas debían mis hijos mejorar... Me ocupé de que mejoren... Nunca más problemas en el colegio, y todas las materias aprobadas".
Muchos rememoraron el pasado como un tiempo mejor. "La maestra era fuente de sabiduría, más de un profesor en la secundaria nos fascinaba con sus saberes... y sobre todo eran respetados", recordó panycirco. "Si la maestra te pegaba un coscorrón por alguna macana y nuestro viejo se enteraba, nos metía otro", agregó. Y se reivindicó el respeto más de una vez. "La educación comienza por casa. Es ahí donde se debe enseñar respeto hacia los mayores y maestros", aseveró Juanfa20. Más de un comentario abordó la degradación del sistema educativo. "Existe un discurso no escrito, pero sí verbal en la práctica, de contener a los chicos en la escuela a como dé lugar, lo cual significa que el alumno tiene que aprobar sí o sí porque esto demuestra calidad educativa", opinó mierta. "Los docentes tienen orden de no hacer quedar de grado a ninguno, no hay un premio al esfuerzo", según la queja de jezi. "Queda claro que el problema es el sistema educativo, que está totalmente desvirtuado, y que somos los padres y docentes los que debemos exigir al ministerio que lo modifique", redondeó apolítico.
Por el lado de los docentes, manu_dk contó su experiencia: "... no supo responder a la pregunta, y lo desaprobé; después vinieron sus padres a recriminarme, siendo que su hijo era ?el máster? de la computadora y no podía desaprobar..." Y miki09 cree que las autoridades están ausentes: "como siempre es a través de UDT que se conocen datos específicos de los problemas de los docentes".
Del lado de la experiencia de alumna, camilita78 relató sus pesares de haber quedado de curso y de haber terminado tarde el secundario. Y, tomando distancia, Tucutrekker reflexionó: "un ignorante en la escuela secundaria, que no lee ni escribe ni siquiera al nivel de tercer grado, no sólo es una carga para el sistema sino, peor aún, una distracción y molestia a todos aquellos que estudiaron".
A primera hora, New.observer se puso como ejemplo: "mis hijos tuvieron problemas, yo hablé con los profesores y les pregunté qué cosas debían mis hijos mejorar... Me ocupé de que mejoren... Nunca más problemas en el colegio, y todas las materias aprobadas".
Muchos rememoraron el pasado como un tiempo mejor. "La maestra era fuente de sabiduría, más de un profesor en la secundaria nos fascinaba con sus saberes... y sobre todo eran respetados", recordó panycirco. "Si la maestra te pegaba un coscorrón por alguna macana y nuestro viejo se enteraba, nos metía otro", agregó. Y se reivindicó el respeto más de una vez. "La educación comienza por casa. Es ahí donde se debe enseñar respeto hacia los mayores y maestros", aseveró Juanfa20. Más de un comentario abordó la degradación del sistema educativo. "Existe un discurso no escrito, pero sí verbal en la práctica, de contener a los chicos en la escuela a como dé lugar, lo cual significa que el alumno tiene que aprobar sí o sí porque esto demuestra calidad educativa", opinó mierta. "Los docentes tienen orden de no hacer quedar de grado a ninguno, no hay un premio al esfuerzo", según la queja de jezi. "Queda claro que el problema es el sistema educativo, que está totalmente desvirtuado, y que somos los padres y docentes los que debemos exigir al ministerio que lo modifique", redondeó apolítico.
Por el lado de los docentes, manu_dk contó su experiencia: "... no supo responder a la pregunta, y lo desaprobé; después vinieron sus padres a recriminarme, siendo que su hijo era ?el máster? de la computadora y no podía desaprobar..." Y miki09 cree que las autoridades están ausentes: "como siempre es a través de UDT que se conocen datos específicos de los problemas de los docentes".
Del lado de la experiencia de alumna, camilita78 relató sus pesares de haber quedado de curso y de haber terminado tarde el secundario. Y, tomando distancia, Tucutrekker reflexionó: "un ignorante en la escuela secundaria, que no lee ni escribe ni siquiera al nivel de tercer grado, no sólo es una carga para el sistema sino, peor aún, una distracción y molestia a todos aquellos que estudiaron".







