"La trata no es algo que ocurre en rutas en medio de la nada", dijo la cineasta Gabriela David al explicar los motivos de su película "La mosca en la ceniza" que, al igual que la serie "Vidas robadas", muestra historias de chicas obligadas a prostituirse y promueve la reflexión sobre este asunto que genera curiosidad y asusta al mismo tiempo. El rastrillaje en una localidad cordobesa en busca de Marita Verón muestra el costado más oscuro de esa actividad, considerada el delito que más ganancias reditúa después del narcotráfico y del contrabando de armas.
La prostitución suele generar dudas. Muchos diferencian entre las chicas que ofrecen "por propia voluntad" sus servicios y las que son obligadas por proxenetas, sin que se piense dónde está la línea divisoria. Por eso la sociedad duda, permite el funcionamiento de los prostíbulos (hay unos 40 en la capital tucumana); consiente la prostitución callejera (se contabilizan unas 19 paradas); se manifiesta impotente frente a la proliferación de la oferta sexual en departamentos (en 2010 se detectaron unos 90) y aplica normas municipales -habilitación como bares- a estos locales de servicios sexuales. Los policías y funcionarios se preocupan de que no haya menores de edad en esas casas y obligan a las prostitutas a hacerse exámenes de salud.
Suecia, en cambio, cambió el paradigma en 1999. Invirtió la carga de la prueba y puso el énfasis en la demanda, no en la oferta. Considera delincuente al cliente que paga por sexo y víctima a la prostituta. Si bien la pena es un año de cárcel (por ello nadie va a prisión, sino que se paga multa), en estos 12 años hubo 3.700 detenidos. Noruega e Islandia ya siguieron el camino de los suecos y el resto del mundo se hace preguntas más frecuentes al respecto. De hecho, el ministro nacional de Justicia, Julio Alak, dijo la semana pasada que se va a promover una ley que penalice al cliente. Lo hizo luego de anunciar la encuesta nacional contra la trata de personas y de advertir que funciona el número gratuito 145 para denunciar casos de trata. Reveló además que desde que rige la ley contra la trata (2008) que ya hubo 25 condenados en juicios por este delito.
El camino muestra un cambio en el paradigma sobre la lucha contra lo que se considera el lado denso de la prostitución. Pero nada cambia así nomás. Un reciente informe señala que en Suecia la prostitución callejera está desapareciendo para refugiarse en la oferta por internet y por teléfonos celulares. Lo mismo va a ocurrir en todas partes. En nuestro medio, desde la prohibición de los anuncios clasificados proliferaron los sitios web de escorts, girls y todo tipo de acompañantes. Mientras la Policía tucumana se centra en esperar denuncias (y por eso siempre hay pocos casos) en internet funcionan los llamados "mapas gateros", que van modificándose constantemente y esquivan los controles.
Más allá de los resultados de la búsqueda en Córdoba, el juicio por el caso de Marita se desarrollará en febrero en Tucumán, 10 años después de su desaparición. Va a ser un indicador de los cambios producidos en esta sociedad. Están acusadas 13 personas. Además, Susana Trimarco, madre de Marita, vinculó en varias ocasiones con el caso de su hija a Rubén "La Chancha" Ale. No obstante, él no está acusado en este juicio, si bien está detenido por otra causa, una presunta usurpación de terreno.
En nuestro medio las cosas siempre parecen ir más lentas. Pero el tema ya ha entrado en la conciencia social: así lo muestra la encuesta sobre trata de personas, que dice que la mayoría de la gente tiene una idea clara del asunto. Esa era la idea de la película "La mosca en la ceniza", según dijo en su momento Gabriela David. No se trata de algo que ocurre en rutas en medio de la nada: "también pasa a la vuelta de la esquina".
La prostitución suele generar dudas. Muchos diferencian entre las chicas que ofrecen "por propia voluntad" sus servicios y las que son obligadas por proxenetas, sin que se piense dónde está la línea divisoria. Por eso la sociedad duda, permite el funcionamiento de los prostíbulos (hay unos 40 en la capital tucumana); consiente la prostitución callejera (se contabilizan unas 19 paradas); se manifiesta impotente frente a la proliferación de la oferta sexual en departamentos (en 2010 se detectaron unos 90) y aplica normas municipales -habilitación como bares- a estos locales de servicios sexuales. Los policías y funcionarios se preocupan de que no haya menores de edad en esas casas y obligan a las prostitutas a hacerse exámenes de salud.
Suecia, en cambio, cambió el paradigma en 1999. Invirtió la carga de la prueba y puso el énfasis en la demanda, no en la oferta. Considera delincuente al cliente que paga por sexo y víctima a la prostituta. Si bien la pena es un año de cárcel (por ello nadie va a prisión, sino que se paga multa), en estos 12 años hubo 3.700 detenidos. Noruega e Islandia ya siguieron el camino de los suecos y el resto del mundo se hace preguntas más frecuentes al respecto. De hecho, el ministro nacional de Justicia, Julio Alak, dijo la semana pasada que se va a promover una ley que penalice al cliente. Lo hizo luego de anunciar la encuesta nacional contra la trata de personas y de advertir que funciona el número gratuito 145 para denunciar casos de trata. Reveló además que desde que rige la ley contra la trata (2008) que ya hubo 25 condenados en juicios por este delito.
El camino muestra un cambio en el paradigma sobre la lucha contra lo que se considera el lado denso de la prostitución. Pero nada cambia así nomás. Un reciente informe señala que en Suecia la prostitución callejera está desapareciendo para refugiarse en la oferta por internet y por teléfonos celulares. Lo mismo va a ocurrir en todas partes. En nuestro medio, desde la prohibición de los anuncios clasificados proliferaron los sitios web de escorts, girls y todo tipo de acompañantes. Mientras la Policía tucumana se centra en esperar denuncias (y por eso siempre hay pocos casos) en internet funcionan los llamados "mapas gateros", que van modificándose constantemente y esquivan los controles.
Más allá de los resultados de la búsqueda en Córdoba, el juicio por el caso de Marita se desarrollará en febrero en Tucumán, 10 años después de su desaparición. Va a ser un indicador de los cambios producidos en esta sociedad. Están acusadas 13 personas. Además, Susana Trimarco, madre de Marita, vinculó en varias ocasiones con el caso de su hija a Rubén "La Chancha" Ale. No obstante, él no está acusado en este juicio, si bien está detenido por otra causa, una presunta usurpación de terreno.
En nuestro medio las cosas siempre parecen ir más lentas. Pero el tema ya ha entrado en la conciencia social: así lo muestra la encuesta sobre trata de personas, que dice que la mayoría de la gente tiene una idea clara del asunto. Esa era la idea de la película "La mosca en la ceniza", según dijo en su momento Gabriela David. No se trata de algo que ocurre en rutas en medio de la nada: "también pasa a la vuelta de la esquina".







