Las duras críticas del Colegio de Abogados de la capital al funcionamiento del Poder Judicial generaron una ola de repercusiones en los tribunales, tanto de letrados como de empleados de ese poder.
La Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (seccional Tucumán), reclamó a la entidad profesional mayor cautela a la hora de emitir una opinión sobre el accionar judicial. "Para enfrentar a la Corte y a sus integrantes, ¿necesitan desprestigiar, criticar y pararse sobre la dignidad de los empleados judiciales o de sus funcionarios? Creemos que no responder de inmediato a sus requerimientos, muchas veces de naturaleza VIP, no significa faltar el respeto ni maltratar. En todo caso, el buen trato y el respeto deben ser mutuos", planteó el gremio en un documento.
En el crítico escrito presentado a la Corte, la entidad que preside Eudoro Aráoz puso especial énfasis en la mala atención que los letrados reciben, según dijeron, en muchas oficinas de los tribunales. "Recibimos muchas quejas de colegas, que no sólo deben soportar respuestas groseras, sino esencialmente actitudes desconsideradas e indolentes de parte de algunos empleados y funcionarios", planteó el colegio de letrados.
Sin embargo, el gremio opinó lo contrario y, además, defendió la gestión de la actual Corte Suprema. "Se ha preocupado y transformado en muchos aspectos el servicio de Justicia con la implementación del doble turno en los distintos fueros, la capacitación de funcionarios y empleados y, lo más importante que veníamos solicitando desde hace muchos años, se implementó el concurso de ingreso a la Justicia y el concurso para ascensos. Somos conscientes de que falta mucho por mejorar en la Justicia, pero también estamos convencidos de que mediante el diálogo entre los estamentos intervinientes se puede lograr mucho más, no sólo con declaraciones que radicalizan más la discusión", advirtió el secretario general de ese gremio judicial, Juan Luis Troncoso.
Distancia
Un sector de abogados independientes se involucró en la discusión y tomó distancia de la conducción del colegio que los reúne. "También son responsables de esta situación las autoridades del colegio, ya que al ser una institución de derecho público ejerce el contralor de las funciones del Poder Judicial. Contralor que abandonaron cuando gozaban de las mieles del poder", criticaron Manuel Prado, Juan Carlos García, Gustavo Terán Molina y Rodolfo Rueda, entre otros abogados.
Este grupo de profesionales admitió que la crisis por la que atraviesa la Justicia no es nueva. "El nombramiento indiscriminado de personal lo hicieron muchos años atrás para dar lugar a los amigos del poder. Pero como respuesta concreta se debió exigir el cumplimiento de la carrera judicial y la inconstitucionalidad de la carta orgánica, en el artículo que dice que para ser funcionario solamente se debe ser profesional. De lo único que se puede jactar el Colegio de Abogados en 15 años es de haberle ganado un amparo al Gobierno y de destruir la sede de la institución, que era nueva, para construir otra nueva", añadieron.
La Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (seccional Tucumán), reclamó a la entidad profesional mayor cautela a la hora de emitir una opinión sobre el accionar judicial. "Para enfrentar a la Corte y a sus integrantes, ¿necesitan desprestigiar, criticar y pararse sobre la dignidad de los empleados judiciales o de sus funcionarios? Creemos que no responder de inmediato a sus requerimientos, muchas veces de naturaleza VIP, no significa faltar el respeto ni maltratar. En todo caso, el buen trato y el respeto deben ser mutuos", planteó el gremio en un documento.
En el crítico escrito presentado a la Corte, la entidad que preside Eudoro Aráoz puso especial énfasis en la mala atención que los letrados reciben, según dijeron, en muchas oficinas de los tribunales. "Recibimos muchas quejas de colegas, que no sólo deben soportar respuestas groseras, sino esencialmente actitudes desconsideradas e indolentes de parte de algunos empleados y funcionarios", planteó el colegio de letrados.
Sin embargo, el gremio opinó lo contrario y, además, defendió la gestión de la actual Corte Suprema. "Se ha preocupado y transformado en muchos aspectos el servicio de Justicia con la implementación del doble turno en los distintos fueros, la capacitación de funcionarios y empleados y, lo más importante que veníamos solicitando desde hace muchos años, se implementó el concurso de ingreso a la Justicia y el concurso para ascensos. Somos conscientes de que falta mucho por mejorar en la Justicia, pero también estamos convencidos de que mediante el diálogo entre los estamentos intervinientes se puede lograr mucho más, no sólo con declaraciones que radicalizan más la discusión", advirtió el secretario general de ese gremio judicial, Juan Luis Troncoso.
Distancia
Un sector de abogados independientes se involucró en la discusión y tomó distancia de la conducción del colegio que los reúne. "También son responsables de esta situación las autoridades del colegio, ya que al ser una institución de derecho público ejerce el contralor de las funciones del Poder Judicial. Contralor que abandonaron cuando gozaban de las mieles del poder", criticaron Manuel Prado, Juan Carlos García, Gustavo Terán Molina y Rodolfo Rueda, entre otros abogados.
Este grupo de profesionales admitió que la crisis por la que atraviesa la Justicia no es nueva. "El nombramiento indiscriminado de personal lo hicieron muchos años atrás para dar lugar a los amigos del poder. Pero como respuesta concreta se debió exigir el cumplimiento de la carrera judicial y la inconstitucionalidad de la carta orgánica, en el artículo que dice que para ser funcionario solamente se debe ser profesional. De lo único que se puede jactar el Colegio de Abogados en 15 años es de haberle ganado un amparo al Gobierno y de destruir la sede de la institución, que era nueva, para construir otra nueva", añadieron.







