El código de Vélez Sársfield tendrá cambios
Con la presencia del titular de la Corte nacional y de destacados juristas, dejaron inauguradas las XXXIII° Jornadas de Derecho Civil. El juez Ricardo Lorenzetti destacó que en la modificación del código, los juristas y "el pueblo de la nación" aportarán ideas
Las XXIII° Jornadas de Derecho Civil, que se realizarán hasta mañana en dos hoteles ubicados frente al Parque de Julio, fueron inauguradas ayer en el teatro Alberdi con la presencia del presidente de la Corte Suprema de la Nación, Ricardo Lorenzetti. El objetivo del encuentro nacional es avanzar en una modificación integral del Código Civil, redactado por Dalmacio Vélez Sársfield, hace casi un siglo y medio. También estudiarán modificaciones en el Código de Comercio.
Pasadas las 11, encabezaron el acto de apertura Lorenzetti, la vicerrectora de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), Alicia Bardón, el decano de la Facultad de Derecho de la UNT, José Luis Vázquez, el presidente de las jornadas, Ernesto Wayar, y la vicepresidenta de la comisión organizadora del evento, Adela Seguí. Cada uno brindó su discurso, en el que resaltaron la presencia del magistrado y ponderaron la realización de las jornadas.
Una grupo de trabajo integrado por prestigiosos juristas (Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Aída Kemelmajer de Carlucci) estará a cargo de una tarea trascendental: coordinar la reforma integral del Código Civil.
La comisión organizadora está integrada por Wayar, presidente; Adela Seguí, vicepresidenta, Cristina Grunauer de Falú, Paul Hofer, Mario Leal, Edgardo López Herrera, Fabián Navarro Zavalía, Lucía Stefanini y Roberto Toledo, del Instituto de Derecho Civil de la Facultad de Derecho de la UNT.
Al iniciar la conferencia de apertura, Lorenzetti agradeció "la calidad" con que fue recibido por parte de la Intendencia de San Miguel de Tucumán, que lo declaró Ciudadano Ilustre. El propio jefe municipal, Domingo Amaya le entregó la plaqueta distintiva al jurista. También agradeció a la comunidad educativa que lo invitó al debate.
"El tema de la reforma del Código Civil merece varios abordajes. En primer lugar, ustedes saben que hay un decreto presidencial que ordena la reforma integral del Código Civil y del Comercial. Si hay algo que a mí me molesta profundamente, son las vanidades y los nombres personales. Esta no será la reforma de Lorenzetti en absoluto. Los argentinos en particular no debemos preocuparnos por las vanidades, sino por los ideales. Y es la hoguera de las vanidades la que nos ha impedido muchas veces concretar los proyectos colectivos de transformación en este país, a lo largo de muchos años de nuestra historia". De esta manera, el prestigioso jurista inició su exposición, la que fue festejada con aplausos por los asistentes que colmaron el teatro.
El juez supremo de la Nación explicó que, en esta oportunidad, resolvió junto a las dos juristas que lo acompañan en la empresa reformista, adoptar una visión distinta del trabajo. "Es imposible pensar que alguien pueda hoy abordar la tarea de reformar en soledad el código. Tenemos que partir de lo que ya se hizo. La idea es de la comisión es que sea una construcción participativa. Hemos tomado el proyecto de 1998 como base para tener un texto común al cual referirnos. También hemos tenido en cuenta todas las críticas que se hicieron en torno al proyecto y hemos armado una base sobre la cual discutir", explicó a los abogados, estudiantes y funcionarios provinciales que asistieron.
Según estimó el letrado, no sólo se escucharán las opiniones de los juristas para el armado del nuevo digesto. "También hemos considerado que hay que escuchar al pueblo, a los habitantes de la nación. Porque los juristas profesionales no somos los dueños de la verdad. Hemos realizado un pedido para que todo el mundo opine y hemos recibido muchísimas sugerencias de la comunidad vía mail. Además, consideramos que tenía que opinar toda la comunidad jurídica argentina, y es por ello que invitamos a todos los profesores que participaron en las comisiones anteriores", remarcó.
El debate continuará hoy y concluirá mañana con los resultados del trabajo de las comisiones. El acto de finalización se llevará a cabo en el teatro Alberdi.
Pasadas las 11, encabezaron el acto de apertura Lorenzetti, la vicerrectora de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), Alicia Bardón, el decano de la Facultad de Derecho de la UNT, José Luis Vázquez, el presidente de las jornadas, Ernesto Wayar, y la vicepresidenta de la comisión organizadora del evento, Adela Seguí. Cada uno brindó su discurso, en el que resaltaron la presencia del magistrado y ponderaron la realización de las jornadas.
Una grupo de trabajo integrado por prestigiosos juristas (Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Aída Kemelmajer de Carlucci) estará a cargo de una tarea trascendental: coordinar la reforma integral del Código Civil.
La comisión organizadora está integrada por Wayar, presidente; Adela Seguí, vicepresidenta, Cristina Grunauer de Falú, Paul Hofer, Mario Leal, Edgardo López Herrera, Fabián Navarro Zavalía, Lucía Stefanini y Roberto Toledo, del Instituto de Derecho Civil de la Facultad de Derecho de la UNT.
Al iniciar la conferencia de apertura, Lorenzetti agradeció "la calidad" con que fue recibido por parte de la Intendencia de San Miguel de Tucumán, que lo declaró Ciudadano Ilustre. El propio jefe municipal, Domingo Amaya le entregó la plaqueta distintiva al jurista. También agradeció a la comunidad educativa que lo invitó al debate.
"El tema de la reforma del Código Civil merece varios abordajes. En primer lugar, ustedes saben que hay un decreto presidencial que ordena la reforma integral del Código Civil y del Comercial. Si hay algo que a mí me molesta profundamente, son las vanidades y los nombres personales. Esta no será la reforma de Lorenzetti en absoluto. Los argentinos en particular no debemos preocuparnos por las vanidades, sino por los ideales. Y es la hoguera de las vanidades la que nos ha impedido muchas veces concretar los proyectos colectivos de transformación en este país, a lo largo de muchos años de nuestra historia". De esta manera, el prestigioso jurista inició su exposición, la que fue festejada con aplausos por los asistentes que colmaron el teatro.
El juez supremo de la Nación explicó que, en esta oportunidad, resolvió junto a las dos juristas que lo acompañan en la empresa reformista, adoptar una visión distinta del trabajo. "Es imposible pensar que alguien pueda hoy abordar la tarea de reformar en soledad el código. Tenemos que partir de lo que ya se hizo. La idea es de la comisión es que sea una construcción participativa. Hemos tomado el proyecto de 1998 como base para tener un texto común al cual referirnos. También hemos tenido en cuenta todas las críticas que se hicieron en torno al proyecto y hemos armado una base sobre la cual discutir", explicó a los abogados, estudiantes y funcionarios provinciales que asistieron.
Según estimó el letrado, no sólo se escucharán las opiniones de los juristas para el armado del nuevo digesto. "También hemos considerado que hay que escuchar al pueblo, a los habitantes de la nación. Porque los juristas profesionales no somos los dueños de la verdad. Hemos realizado un pedido para que todo el mundo opine y hemos recibido muchísimas sugerencias de la comunidad vía mail. Además, consideramos que tenía que opinar toda la comunidad jurídica argentina, y es por ello que invitamos a todos los profesores que participaron en las comisiones anteriores", remarcó.
El debate continuará hoy y concluirá mañana con los resultados del trabajo de las comisiones. El acto de finalización se llevará a cabo en el teatro Alberdi.








