15 Julio 2003 Seguir en 
Buenos Aires.- "Trato hecho", el programa de preguntas, respuestas y adivinaciones con el que el domingo el conductor Julián Weich consumó su pase a Telefé tras 18 años en Canal 13, no fue tan brillante.
Es que el programa comenzó alardeando de ser "el primer ciclo de entretenimientos de la TV argentina con 500 participantes a la vez en el estudio", pero a la media hora de sus 90 minutos de duración y hasta el final apenas quedó un competidor en carrera.
El formato importado por la firma Endemol para la TV local prevé una recompensa máxima de 250.000 pesos, que está guardada en uno -no se dice cuál- de los 26 maletines (con distintas cantidades de dinero, que van de 5 centavos hasta ese monto) que sendas bailarinas muestran a ese único competidor para que seleccione uno. Si el concursante acierta al adivinar qué maletín contiene aquella suma, se queda con ella. Pero hasta llegar a tal trance, los televidentes asisten a una demasiado larga, monótona y poco emocionante mecánica de funcionamiento, que Weich intenta animar con su acostumbrado repertorio de guiños al espectador y "osadías" verbales que ya no funcionan como en "Sorpresa y media". Los 500 concurrentes (en verdad, 250 juegan y los otros sólo los escoltan) se repartieron en dos mitades en tribunas enfrentadas.
La suma de respuestas correctas marcó la eliminación de una de las tribunas. Enseguida, la tribuna ganadora fue dividida en 5 grupos de 25 personas cada uno, que hicieron frente a otra serie de interrogantes. Al grupo con más respuestas correctas se agregó un miembro -emergente tras confuso procedimiento- de la tribuna perdedora, y los 26 recibieron un maletín cada uno y otras dos tandas de preguntas, de las que resultó finalmente ganador Oscar, un podólogo divorciado que debió conformarse en el epílogo con un consuelo de 120 pesos porque no eligió la valija correcta.
El programa exhibió muchas fisuras que, según Weich, se ajustarán este domingo. (Télam)
Es que el programa comenzó alardeando de ser "el primer ciclo de entretenimientos de la TV argentina con 500 participantes a la vez en el estudio", pero a la media hora de sus 90 minutos de duración y hasta el final apenas quedó un competidor en carrera.
El formato importado por la firma Endemol para la TV local prevé una recompensa máxima de 250.000 pesos, que está guardada en uno -no se dice cuál- de los 26 maletines (con distintas cantidades de dinero, que van de 5 centavos hasta ese monto) que sendas bailarinas muestran a ese único competidor para que seleccione uno. Si el concursante acierta al adivinar qué maletín contiene aquella suma, se queda con ella. Pero hasta llegar a tal trance, los televidentes asisten a una demasiado larga, monótona y poco emocionante mecánica de funcionamiento, que Weich intenta animar con su acostumbrado repertorio de guiños al espectador y "osadías" verbales que ya no funcionan como en "Sorpresa y media". Los 500 concurrentes (en verdad, 250 juegan y los otros sólo los escoltan) se repartieron en dos mitades en tribunas enfrentadas.
La suma de respuestas correctas marcó la eliminación de una de las tribunas. Enseguida, la tribuna ganadora fue dividida en 5 grupos de 25 personas cada uno, que hicieron frente a otra serie de interrogantes. Al grupo con más respuestas correctas se agregó un miembro -emergente tras confuso procedimiento- de la tribuna perdedora, y los 26 recibieron un maletín cada uno y otras dos tandas de preguntas, de las que resultó finalmente ganador Oscar, un podólogo divorciado que debió conformarse en el epílogo con un consuelo de 120 pesos porque no eligió la valija correcta.
El programa exhibió muchas fisuras que, según Weich, se ajustarán este domingo. (Télam)







