Resumen para apurados
- La Justicia de Tucumán imputó este octubre a tres personas por integrar una banda dedicada a megaestafas inmobiliarias mediante venta fraudulenta de lotes.
- Desde 2021, la firma Constru Servicios simuló solvencia vendiendo obras incumplidas y emitiendo cheques sin fondos, sumando ya siete detenidos y 14 causas.
- Los acusados cumplirán prisión preventiva mientras la fiscalía profundiza la pesquisa para dimensionar el desfalco total e identificar más ramificaciones.
El Ministerio Público Fiscal imputó a otras tres personas señaladas de formar parte de una banda dedicada a estafar a decenas de tucumanos mediante la venta fraudulenta de lotes y la promesa de construcción de viviendas, generando un perjuicio económico de más de $1.000. Con las nuevas acusaciones ya son siete los involucrados en al menos 14 casos. Todos los sospechosos estarán con prisión preventiva mientras avanza la investigación.
La causa es investigada desde 2023 por la Fiscalía de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad I, a cargo de Diego López Ávila. De acuerdo a la teoría del caso, desde 2021 la organización utilizó la firma Constru Servicios S.A.S. y otras denominaciones comerciales para simular una actividad empresarial legítima y captar importantes sumas de dinero de compradores e inversores.
Modus operandi
En sus inicios, la empresa habría celebrado falsos contratos de locación de obra destinados a la construcción de viviendas bajo la atractiva modalidad “llave en mano”. Para ello habría realizado la venta fraudulenta de lotes que no le pertenecía. A cambio recibió millonarias sumas de dinero en efectivo, vehículo y propiedades, sabiendo que los fondos y bienes recibidos no serían destinados al complimiento de las obligaciones pactadas.
“Posteriormente, la organización fue ampliando su operatoria criminal hacia otras modalidades defraudatorias, comenzando el grupo a adquirir bienes muebles de alto valor y cantidades masivas de materiales de construcción, simulando una falsa solvencia. El verdadero propósito de esta maniobra era apoderarse de dicha mercadería de manera ilícita, para luego comercializarla en el mercado en beneficio propio”, señaló la auxiliar de fiscal Emely Rafael.
Además, aparentando gran solvencia económica y bajo la excusa de necesitar liquidez, solicitaban a las victimas reiteradas entregas de millonarias sumas de dinero y a cambio entregaban cheques de pago diferido. Para mantener ese engaño y retroalimentar el sistema, los primeros instrumentos eran abonados a su vencimiento. Luego, cortaban la cadena de pago, los cheques comenzaban a ser devueltos sistemáticamente por falta de fondos o cuentas cerradas.
“Como consecuencia, las obras fueron abandonadas, las transacciones inmobiliarias resultaron ser estelionato, los proveedores perdieron su mercadería y el circuito financiero resultó ser un desfalco colosal, sin que ninguno de los miembros brindase solución alguna”.
El 7 de octubre, López Ávila imputó a los primeros cuatro sospechosos y fueron sometidos a cinco meses y 35 días de prisión preventiva. Los investigadores profundizaron la pesquisa y llegaron tras los pasos de dos hombres de 23 y 48 años y una mujer de 34. Los tres fueron aprehendidos y el pasado 10 de octubre el MPF les formuló cargos por los delitos de asociación ilícita y estafas reiteradas. Por orden del juez Augusto Paz Almonacid estarán con prisión preventiva por los próximos 32 días.










