15 Septiembre 2011 Seguir en 
Dicen que los delincuentes se mueven con total impunidad. Por eso, sienten que el homicidio de Marcela Aragón les tocó cerca: podría haber sido cualquiera de ellos. Los vecinos del barrio Copiat, donde Aragón fue ultimada el lunes por un ladrón para quitarle la cartera, contaron que la inseguridad en la zona es moneda corriente. "Aquí todas las calles son inseguras. Los ladrones saltan de techo en techo para robar", expresó Juana Peralta, una de las vecinas. Según la Policía, los patrullajes son constantes, pero al momento que ocurrió el hecho el móvil estaba en otra cuadrícula. "Es difícil encontrar algún vecino a quien no le hayan robado. Todas las casas están enrejadas, porque la Policía no patrulla", dijo otra vecina.








