Una semana a pura adrenalina

Marcelo Aguaysol
Por Marcelo Aguaysol 22 Agosto 2011
El examen está muy cerca. Pero el alumno aplicado espera que la nota sea tan alta, como la del parcial que rindió el domingo 14 pasado. El piso se elevó tanto que, si la estructura del gobernador José Alperovich no alcanza el 70% de los votos que se emitan el próximo domingo, el resultado será considerado como un toque de atención para el aparato gobernante.

"Espero que todos trabajen y que no haya fallas como en las primarias", exclamó el gobernador en los días posteriores al 14. No es para menos. Sabía que algunos de sus bendecidos no trabajó como era debido. Las primarias fueron algo así como la zanahoria que el oficialismo puso enfrente de los candidatos acoplados con el fin de que lleguen con algo de combustible al domingo 28. Y en eso anda el oficialismo, tratando de fidelizar nóminas de postulantes en todos los puntos de la provincia.

Alperovich terminó el viernes sentado en su sillón del primer piso de la Casa de Gobierno. "Vamos bien", dijo como quien espera que las encuestas sean tan certeras en los comicios provinciales como lo fueron hace una semana. Seguramente el último sondeo estará listo el miércoles, bien entrada la tarde. Alperovich camina tranquilo hacia la re-reelección. La oposición sigue mirando el almanaque de 2015.

La incógnita Manzur

Sólo hay un hecho que lo altera: Juan Manzur no volverá definitivamente hasta octubre. Cristina Fernández, la presidenta de la Nación, no se quiere desprender por el momento de su ministro de Salud Pública. "Tenemos compañero de fórmula para Alperovich, pero no sabemos cuándo vendrá a la provincia", afirmó con preocupación un estratega de la Casa de Gobierno.

Los números acompañan al mandatario. Esta semana el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dará las cifras de desempleo en todo el país. Alperovich espera que esa tasa perfore los cinco puntos y que el cuestionado organismo le confirme que son menos de 15.000 los desempleados en el Gran San Miguel de Tucumán. El efecto de los call center y del plan Argentina Trabaja ha funcionado como un milagro esperado, que genera puestos transitorios de empleo y que contribuyen a mejorar las tasas oficiales, mas no brindan garantías de sostenerse en el tiempo.

Un acto en dudas

La gestión de Alperovich sigue bajo el calor de la Casa Rosada. Y no hay señales de que esto cambie. Aún más, se espera que esta semana vengan algunos carismáticos funcionarios nacionales a acompañar la campaña proselitista del oficialismo. Será cerca del jueves. Pero no es nada seguro porque el propio Alperovich no está convencido de la necesidad de hacer un acto de cierre.

El Gobierno provincial ya está pensando en los próximos cuatro años. Proyecta un gasto total de unos $ 14.500 millones para el año que viene. Tanto dinero para una de las provincias más chicas de la Argentina, aunque con una densidad poblacional elevada.

Un presupuesto que, en la actualidad, equivale a casi tres veces el total del endeudamiento público tucumano. Una situación financiera que, a juzgar por los resultados del domingo 14, y lo que puede llegar a pasar en octubre, seguramente será nuevamente bendecida por Cristina con otro Plan de Financiamiento Ordenado en medio del desendeudamiento. Otro crédito para pagar los vencimientos de 2012, un año complicado para las finanzas provinciales.

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