En el marco de un conflicto extenso y complejo como el del Gobierno y los autoconvocados de la salud, un episodio puede generar suspicacias; y mucho más, si es violento. El ministro de Salud, Pablo Yedlin, denunció ayer un ataque contra el centro médico privado de sus padres (ambos son profesionales de la salud), en Bolívar 350. Según relató a LA GACETA, los vidrios del frente de los consultorios y algunas puertas internas del mismo material fueron destruidos a piedrazos durante la madrugada.
"No se trató de un daño accidental; (los vidrios) fueron rotos con mucha violencia. Como las roturas eran redondeadas, en un momento pensamos que podrían haber sido hechas con armas de fuego, pero luego Criminalística lo descartó", precisó. El funcionario consignó que radicó la denuncia y puso al tanto de la situación al ministro de Seguridad Ciudadana, Mario López Herrera.
Yedlin, quien aclaró que sólo se produjeron daños materiales y que sus progenitores se encuentran bien, repudió enérgicamente lo que consideró como un "gesto de cobardía". Si bien no efectuó acusaciones directas, tampoco descartó que el hecho esté relacionado con el desarrollo del conflicto. "La intención de la mayoría de los médicos y de los que estamos llevando adelante las negociaciones es que el conflicto se solucione por la vía del diálogo. Por supuesto que hay otros que no quieren que se cierre por esta vía", sostuvo. Al tiempo, remarcó que hubo hechos similares en los hospitales: "vimos la rotura de cerraduras o de camas. Incluso, se mojaron colchones. Pero, insisto, no es la mayoría de los profesionales; se trata de grupos que no quieren que esto avance", advirtió.
El ministro descartó de plano que lo ocurrido pueda afectar las negociaciones. "Nosotros seguiremos trabajando como hasta ahora para destrabar el conflicto, por los pacientes".
"Grupos externos"
La secretaria general del Sitas, Adriana Bueno, rechazó rotundamente que el ataque esté relacionado con el movimiento de autoconvocados. La médica opinó que se pretende enrarecer el clima de las negociaciones y responsabilizó por lo ocurrido a grupos externos. "Cuando se abre el diálogo operan fuerzas externas para que fracase, porque sino se podría haber dado antes. Estos son mensajes mafiosos, que mandan los mafiosos. Nosotros no", repudió.
La delegada del hospital de Concepción expresó su respeto hacia Yedlin y su familia y se solidarizó por lo sucedido. Trascartón, requirió a la Justicia que se investigue: "desde el Sitas, pedimos que se encuentre al responsable. Que sepamos el nombre y apellido, de la misma forma en la que esperamos que se investigue quiénes nos apalearon en la plaza Independencia 9 de julio. De esta manera, se terminaría la incertidumbre", aseveró.
Bueno consideró que la Policía debería "cuidar más" a la sociedad. "Si esto le pasa a un ministro, qué podemos esperar el resto de los ciudadanos. Pero para ello, se necesita, sobre todo la decisión política", opinó.
"No se trató de un daño accidental; (los vidrios) fueron rotos con mucha violencia. Como las roturas eran redondeadas, en un momento pensamos que podrían haber sido hechas con armas de fuego, pero luego Criminalística lo descartó", precisó. El funcionario consignó que radicó la denuncia y puso al tanto de la situación al ministro de Seguridad Ciudadana, Mario López Herrera.
Yedlin, quien aclaró que sólo se produjeron daños materiales y que sus progenitores se encuentran bien, repudió enérgicamente lo que consideró como un "gesto de cobardía". Si bien no efectuó acusaciones directas, tampoco descartó que el hecho esté relacionado con el desarrollo del conflicto. "La intención de la mayoría de los médicos y de los que estamos llevando adelante las negociaciones es que el conflicto se solucione por la vía del diálogo. Por supuesto que hay otros que no quieren que se cierre por esta vía", sostuvo. Al tiempo, remarcó que hubo hechos similares en los hospitales: "vimos la rotura de cerraduras o de camas. Incluso, se mojaron colchones. Pero, insisto, no es la mayoría de los profesionales; se trata de grupos que no quieren que esto avance", advirtió.
El ministro descartó de plano que lo ocurrido pueda afectar las negociaciones. "Nosotros seguiremos trabajando como hasta ahora para destrabar el conflicto, por los pacientes".
"Grupos externos"
La secretaria general del Sitas, Adriana Bueno, rechazó rotundamente que el ataque esté relacionado con el movimiento de autoconvocados. La médica opinó que se pretende enrarecer el clima de las negociaciones y responsabilizó por lo ocurrido a grupos externos. "Cuando se abre el diálogo operan fuerzas externas para que fracase, porque sino se podría haber dado antes. Estos son mensajes mafiosos, que mandan los mafiosos. Nosotros no", repudió.
La delegada del hospital de Concepción expresó su respeto hacia Yedlin y su familia y se solidarizó por lo sucedido. Trascartón, requirió a la Justicia que se investigue: "desde el Sitas, pedimos que se encuentre al responsable. Que sepamos el nombre y apellido, de la misma forma en la que esperamos que se investigue quiénes nos apalearon en la plaza Independencia 9 de julio. De esta manera, se terminaría la incertidumbre", aseveró.
Bueno consideró que la Policía debería "cuidar más" a la sociedad. "Si esto le pasa a un ministro, qué podemos esperar el resto de los ciudadanos. Pero para ello, se necesita, sobre todo la decisión política", opinó.







