Dilma y Cristina apostaron a profundizar la unidad de ambos países

Ambas mandatarias inauguraron la embajada de Argentina en Brasil. Preocupación por la crisis financiera en Estados Unidos.

Por Redacción Política 29 Julio 2011
BUENOS AIRES/BRASILIA.- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró la Embajada argentina en Brasil, con la presencia de su par brasileña Dilma Rousseff y el ex mandatario Luiz Inácio "Lula" Da Silva.

Durante el acto en Brasilia, ambas mandatarias minimizaron el entredicho comercial que mantienen los industriales de sus respectivos países y prefierieron asumir la responsabilidad conjunta de liderar la unión continental para enfrentar la crisis económica global.

Al término de un encuentro que mantuvieron a solas primero y con ministros de ambos países después en el Palacio del Planalto, las presidentas manifestaron su preocupación por lo posibles efectos que pueda acarrear a la región un eventual agravamiento de la crisis financiera que afecta a Estados Unidos y varios países europeos.

La mandataria argentina, que visita por primera vez Brasil tras la asunción de Rousseff, en enero, sostuvo que ambos países tienen que asumir la responsabilidad de liderar la integración de Sudamérica.

"Argentina y Brasil tienen una responsabilidad mayor que el resto de los países porque alcanzamos un desarrollo social, técnico y científico que nos ponen en la responsabilidad de intentar integrar los mercados", agregó.

Rousseff advirtió sobre una posible "avalancha" de productos industrializados, los cuales "al no encontrar mercado en los países desarrollados" a raíz de los problemas financieros, podrían recalar en Sudamérica, y abogó por una "definición de acciones conjuntas y concretas" para que el continente se defienda "de la excesiva liquidez que valoriza nuestras monedas".

Para enfrentar la posible invasión de productos industriales, la presidenta brasileña propuso que los países de la región "integren cada vez más nuestros procesos productivos para incentivar el componente regional en nuestras cadenas (productivas)".

Por su parte, Fernández de Kirchner manifestó su preocupación por el eventual ingreso de "capitales especulativos" en los países de la región, a raíz de los problemas económicos globales.

En ese sentido, la mandatarias propusieron anticipar para la primera semana de agosto el encuentro de ministros de Economía de los países sudamericanos previsto para el 11 de ese mes.

En relación al comercio bilateral, ambas presidentas minimizaron la crisis en el sector industrial, que viene dificultando el intercambio bilateral a raíz de acusaciones mutuas de trabas al ingreso de productos importados de uno y otro país.

"Los problemas que surgen aquí y allá son de poca monta. Nuestro futuro común pasa por el comercio", dijo Rousseff, quien prefirió destacar el intercambio comercial récord de 33.000 millones de dólares, alcanzado en 2010.

Como forma de comenzar a limar las asperezas en lo relativo a las barreras comerciales que dificultan el intercambio bilateral, las presidentas crearon hoy el Consejo Empresarial Brasil-Argentina. El objetivo es poder resolver el asunto sin la participación directa de los respectivos gobiernos. (DPA)

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