05 Julio 2003 Seguir en 
Tema: Marlin y su hijo Nemo se ven obligados a separarse en la Gran Barrera de Coral y Nemo termina en la pecera de un dentista, desde la que se divisa el puerto de Sydney. Marlin, con la ayuda de un simpático pero despistado pez llamado Dory (que carece de memoria inmediata), se embarca en un peligroso viaje.
Crítica: Pixar lo consiguió de nuevo. Otra vez superó todas las expectativas y creó un espectáculo irrepetible con el que batió todos los récords. La película es ideal para pasar un rato agradable, reírse, llorar e incluso aprender algo de biología marina, pues los creadores echaron mano de las características orgánicas reales de cada una de las especies de peces para definir ciertos rasgos de la personalidad. La escena en la que Dory intenta hablar con una ballena usando el lenguaje de los cetáceos es brillante y arranca carcajadas a los grandes y a los chicos. Hasta los tiburones pierden su estigma de "carniceros" y se convierten en cómicos adictos en recuperación. La cinta está llena de personajes diferentes y con caracteres bien marcados. Marlin es el padre sobreprotector; Dory es una pez cariñosa y fiel, y Nemo recuerda a un niño de cinco años con todos sus caprichos. También los habitantes de la pecera, las tortugas, los pelícanos y hasta las gaviotas se roban la atención en esta cinta.
Uno de los grandes logros es que el argumento trasciende la ficción para analizar temas cotidianos, como la relación entre padres e hijos, el dilema entre la sobreprotección y la libertad, e incluso se convierte en una lección de voluntad para discapacitados, pues Nemo tiene un problema de nacimiento en su aleta. Y, aunque hay escenas nostálgicas y sobrecogedoras, en general el humor es lo que prima. En resumen, una obra encantadora, animada con toda la belleza del arco iris.
VIOLENCIA: "sin escenas"
COMPRENSION: "fácil"
SEXO: "sin escenas"
Crítica: Pixar lo consiguió de nuevo. Otra vez superó todas las expectativas y creó un espectáculo irrepetible con el que batió todos los récords. La película es ideal para pasar un rato agradable, reírse, llorar e incluso aprender algo de biología marina, pues los creadores echaron mano de las características orgánicas reales de cada una de las especies de peces para definir ciertos rasgos de la personalidad. La escena en la que Dory intenta hablar con una ballena usando el lenguaje de los cetáceos es brillante y arranca carcajadas a los grandes y a los chicos. Hasta los tiburones pierden su estigma de "carniceros" y se convierten en cómicos adictos en recuperación. La cinta está llena de personajes diferentes y con caracteres bien marcados. Marlin es el padre sobreprotector; Dory es una pez cariñosa y fiel, y Nemo recuerda a un niño de cinco años con todos sus caprichos. También los habitantes de la pecera, las tortugas, los pelícanos y hasta las gaviotas se roban la atención en esta cinta.
Uno de los grandes logros es que el argumento trasciende la ficción para analizar temas cotidianos, como la relación entre padres e hijos, el dilema entre la sobreprotección y la libertad, e incluso se convierte en una lección de voluntad para discapacitados, pues Nemo tiene un problema de nacimiento en su aleta. Y, aunque hay escenas nostálgicas y sobrecogedoras, en general el humor es lo que prima. En resumen, una obra encantadora, animada con toda la belleza del arco iris.
COMPRENSION: "fácil"
SEXO: "sin escenas"
Lo más popular
Ranking notas premium







