El cronograma electoral impondrá una veda trascendente para el oficialismo a partir de esta semana. Desde mañana y hasta el día de los comicios, el 28 de agosto, el gobernador, José Alperovich, no podrá concretar actos inaugurales de obras públicas.
Hace cuatro años, cuando buscó su primera reelección, el mandatario provincial anticipó que no dejaría de trabajar durante el tiempo que demande la campaña proselitista. "Lo que no haré será cortar cintas", aclaró aquella vez a la prensa, dando a entender que respetaría la legislación electoral. "La elección es algo importante, pero no podemos perder el tiempo y no llevarle soluciones a la gente, hay que seguir trabajando", había añadido el titular del Poder Ejecutivo.
Alperovich viajará hoy después del mediodía a Buenos Aires, para participar de un actos oficiales en la Casa Rosada. Regresará mañana y todo hace prever que mantendrá sus salidas diarias en las que supervisa obras, ya que el miércoles tiene agendada la entrega de 290 casas en Lomas de Tafí.
Si bien el viernes venció el plazo para inscribir candidatos, el miércoles se producirá otro vencimiento clave para los partidos. Hasta ese día, las fuerzas que quieran competir en los comicios deberán presentar los modelos de voto ante la Junta Electoral Provincial (JEP). Según los datos oficiales, se anotaron 15 fórmulas gubernamentales diferentes y alrededor de 180 agrupaciones para postular a los distintos cargos en disputa.
El jueves, en tanto, arrancará formalmente la campaña proselitista. Tal como ocurrió en 2007, cuando comenzaron a regir los cambios impuestos por el alperovichismo a la Constitución provincial, los funcionarios que sean candidatos no deberán solicitar licencia para hacer campaña. En rigor, pese a que quedó firme el fallo judicial que calificó de inconstitucional esa disposición, el oficialismo legislativo evitó sancionar una ley que regule el vacío normativo. En consecuencia, ningún ministro o secretario de Estado podrá ser obligado a apartarse del cargo mientras dure la campaña.
Hace cuatro años, cuando buscó su primera reelección, el mandatario provincial anticipó que no dejaría de trabajar durante el tiempo que demande la campaña proselitista. "Lo que no haré será cortar cintas", aclaró aquella vez a la prensa, dando a entender que respetaría la legislación electoral. "La elección es algo importante, pero no podemos perder el tiempo y no llevarle soluciones a la gente, hay que seguir trabajando", había añadido el titular del Poder Ejecutivo.
Alperovich viajará hoy después del mediodía a Buenos Aires, para participar de un actos oficiales en la Casa Rosada. Regresará mañana y todo hace prever que mantendrá sus salidas diarias en las que supervisa obras, ya que el miércoles tiene agendada la entrega de 290 casas en Lomas de Tafí.
Si bien el viernes venció el plazo para inscribir candidatos, el miércoles se producirá otro vencimiento clave para los partidos. Hasta ese día, las fuerzas que quieran competir en los comicios deberán presentar los modelos de voto ante la Junta Electoral Provincial (JEP). Según los datos oficiales, se anotaron 15 fórmulas gubernamentales diferentes y alrededor de 180 agrupaciones para postular a los distintos cargos en disputa.
El jueves, en tanto, arrancará formalmente la campaña proselitista. Tal como ocurrió en 2007, cuando comenzaron a regir los cambios impuestos por el alperovichismo a la Constitución provincial, los funcionarios que sean candidatos no deberán solicitar licencia para hacer campaña. En rigor, pese a que quedó firme el fallo judicial que calificó de inconstitucional esa disposición, el oficialismo legislativo evitó sancionar una ley que regule el vacío normativo. En consecuencia, ningún ministro o secretario de Estado podrá ser obligado a apartarse del cargo mientras dure la campaña.







