Amy apareció en los noticieros dibujando el punto final más cantado de estos tiempos... y explotaron las redes sociales. La alabaron, la recordaron, patalearon, compartieron canciones y contaron historias de la ídola. Pero también se empeñaron en mostrarla en sus peores momentos, los que la hicieron famosa y la depositaron en el vip del "Club de los 27".
El último concierto de Amy fue el 18 de junio en Belgrado, la capital serbia. El video en el que canta "Back to Black" en ese recital mientras aparece con los ojos dando vueltas por el más allá, tambaleándose, cayéndose y abandonando el escenario más de una vez, fue reproducido 553.430 veces en YouTube. Según las estadísticas, ayer se registró un nuevo pico de visitas. Un número fuerte si se lo compara con el video oficial de la canción, reproducido 4,7 millones de veces (pero colgado en enero de 2008).
Qué necesidad loca y contradictoria la de ver a los ídolos derrapar. Al tiempo que somos capaces de justificar cualquier disparate en nombre del fanatismo y de la excentricidad del artista o del astro de fútbol, el morbo de verlos perder la dignidad y arrastrarse se vuelve irresistible.Los serbios abuchearon a Winehouse durante el concierto y ella suspendió la gira veraniega por Europa. Sabía que no podía dar lo mejor de sí. El público se enojó porque ella apenas mascullaba algunas frases de las canciones. Pero tampoco apagaron las cámaras ni se compadecieron de Amy. La reina del derrape les dio lo que más querían ver.
El último concierto de Amy fue el 18 de junio en Belgrado, la capital serbia. El video en el que canta "Back to Black" en ese recital mientras aparece con los ojos dando vueltas por el más allá, tambaleándose, cayéndose y abandonando el escenario más de una vez, fue reproducido 553.430 veces en YouTube. Según las estadísticas, ayer se registró un nuevo pico de visitas. Un número fuerte si se lo compara con el video oficial de la canción, reproducido 4,7 millones de veces (pero colgado en enero de 2008).
Qué necesidad loca y contradictoria la de ver a los ídolos derrapar. Al tiempo que somos capaces de justificar cualquier disparate en nombre del fanatismo y de la excentricidad del artista o del astro de fútbol, el morbo de verlos perder la dignidad y arrastrarse se vuelve irresistible.Los serbios abuchearon a Winehouse durante el concierto y ella suspendió la gira veraniega por Europa. Sabía que no podía dar lo mejor de sí. El público se enojó porque ella apenas mascullaba algunas frases de las canciones. Pero tampoco apagaron las cámaras ni se compadecieron de Amy. La reina del derrape les dio lo que más querían ver.







