22 Julio 2011 Seguir en 
Casi siempre se hallan expresiones populares que reflejan con humor o mordacidad las distintas circunstancias que viven las personas. Tal vez las que peor la pasan en esta existencia son aquellas que carecen de una identidad o por defecto, poseen dos o más o por encontrarse en una "tierra de nadie" nadie las escucha. "Ser el jamón del sándwich" es una de las frases que grafican estas situaciones, como las que padecen los tucumanos que habitan el barrio La Rinconada y no saben si pertenecen al municipio de El Manantial o de Yerba Buena porque una ley los dividió y pasaron a la peligrosa categoría de existir para unos y para otros, no.
Los afectados o "NN" viven sobre una calle justamente sin nombre, llamada la del CAPS La Rinconada o la de la escuela Felipe Bertrés. El límite de las dos jurisdicciones pasa por el medio de esa arteria, según se desprende del confuso texto de la ley 7.947 sancionada en 2007. Pese a los reclamos de los pobladores que no querían ser divididos de acuerdo con la vereda en la que habitaban, la ley fue sancionada y promulgada por el Ejecutivo. Desde entonces, la norma les ha creado problemas de todo tipo. "No sabemos a quién pertenecemos. Antes todos éramos de El Manantial; en cambio, ahora pagamos en un lado los impuestos, pero votamos en Yerba Buena. Somos tierra de todos e hijos de nadie", aseguró una mujer. Otra vecina dijo que hace unos días asaltaron a una señora y violaron a una joven. Cuando fueron a hacer la denuncia a la comisaría de Yerba Buena les dijeron que debían ir a la de El Manantial y viceversa.
La cuestión limítrofe le ha traído inconvenientes con la provisión de agua potable. Todas las tardes les cortan el agua. Un comerciante donó una parte de su terreno para que hicieran un pozo y colocaran una bomba. "Nadie mantiene el lugar. El tacho clorador está abierto y es un peligro para los que bebemos. Cuando reclamamos en la SAT, nos dicen que pertenece al Sepapys o a la Municipalidad", dijo. Algunos pagan el impuesto inmobiliario en El Manantial y otros, en Yerba Buena.
El texto de la Ley 7.947 prescribe un nuevo límite sur de Yerba Buena y avanza sobre terrenos ubicados en el norte de la comuna de El Manantial, específicamente sobre el barrio La Rinconada. Se indica que desde la "Avda. Solano Vera (Ruta Prov. Nº 339), continuando por el eje de la misma hacia el Sur una distancia de 980 m, hasta interceptar un camino vecinal; siguiendo por el eje de este camino hacia el Oeste 685 m, y luego hacia el Norte 675 m hasta su encuentro con el Canal Sur". El intendente de Yerba Buena, por su lado, dijo que el límite con El Manantial está mucho más extendido y dijo que todo el barrio La Rinconada pertenece al municipio que él representa. Explicó que esa calle sin nombre que los vecinos consideran el límite no lo es en realidad.
La situación está reflejando un conflicto entre representados y representantes. Estos últimos parecieran haber decidido por los primeros, cuando en un sistema democrático, los representantes deben hacer lo que quiere la ciudadanía. Si a cuatro años de la promulgación de la norma, los vecinos siguen teniendo los mismos problemas, y sienten aquello de "No soy de aquí ni soy de allá" (como cantaba Facundo Cabral), significa que la norma fue promulgada sin que se haya dado el debate suficiente o sin que se haya pensado en el bienestar común de la mayoría que debe ser el objetivo de toda ley y todo gobierno.
Los afectados o "NN" viven sobre una calle justamente sin nombre, llamada la del CAPS La Rinconada o la de la escuela Felipe Bertrés. El límite de las dos jurisdicciones pasa por el medio de esa arteria, según se desprende del confuso texto de la ley 7.947 sancionada en 2007. Pese a los reclamos de los pobladores que no querían ser divididos de acuerdo con la vereda en la que habitaban, la ley fue sancionada y promulgada por el Ejecutivo. Desde entonces, la norma les ha creado problemas de todo tipo. "No sabemos a quién pertenecemos. Antes todos éramos de El Manantial; en cambio, ahora pagamos en un lado los impuestos, pero votamos en Yerba Buena. Somos tierra de todos e hijos de nadie", aseguró una mujer. Otra vecina dijo que hace unos días asaltaron a una señora y violaron a una joven. Cuando fueron a hacer la denuncia a la comisaría de Yerba Buena les dijeron que debían ir a la de El Manantial y viceversa.
La cuestión limítrofe le ha traído inconvenientes con la provisión de agua potable. Todas las tardes les cortan el agua. Un comerciante donó una parte de su terreno para que hicieran un pozo y colocaran una bomba. "Nadie mantiene el lugar. El tacho clorador está abierto y es un peligro para los que bebemos. Cuando reclamamos en la SAT, nos dicen que pertenece al Sepapys o a la Municipalidad", dijo. Algunos pagan el impuesto inmobiliario en El Manantial y otros, en Yerba Buena.
El texto de la Ley 7.947 prescribe un nuevo límite sur de Yerba Buena y avanza sobre terrenos ubicados en el norte de la comuna de El Manantial, específicamente sobre el barrio La Rinconada. Se indica que desde la "Avda. Solano Vera (Ruta Prov. Nº 339), continuando por el eje de la misma hacia el Sur una distancia de 980 m, hasta interceptar un camino vecinal; siguiendo por el eje de este camino hacia el Oeste 685 m, y luego hacia el Norte 675 m hasta su encuentro con el Canal Sur". El intendente de Yerba Buena, por su lado, dijo que el límite con El Manantial está mucho más extendido y dijo que todo el barrio La Rinconada pertenece al municipio que él representa. Explicó que esa calle sin nombre que los vecinos consideran el límite no lo es en realidad.
La situación está reflejando un conflicto entre representados y representantes. Estos últimos parecieran haber decidido por los primeros, cuando en un sistema democrático, los representantes deben hacer lo que quiere la ciudadanía. Si a cuatro años de la promulgación de la norma, los vecinos siguen teniendo los mismos problemas, y sienten aquello de "No soy de aquí ni soy de allá" (como cantaba Facundo Cabral), significa que la norma fue promulgada sin que se haya dado el debate suficiente o sin que se haya pensado en el bienestar común de la mayoría que debe ser el objetivo de toda ley y todo gobierno.







