Los uniformes azules se mantuvieron en el Hospital Centro de Salud y su presencia fogonea el enojo del sector de autoconvocados de la salud. En la asamblea que se celebró ayer, los empleados del Siprosa ratificaron que mañana tomarán el centro sanitario y que no permitirán que se produzcan nuevas internaciones. Además, repudiaron la explicación del ministro de Salud, Pablo Yedlin, de que el operativo policial fue dispuesto para garantizar la seguridad de directivos, médicos y empleados que quieren trabajar.
Durante la mañana, policías apostados en la puerta principal controlaron que permaneciera abierta. Sin embargo, el paso estuvo cerrado por los manifestantes: bancos y pancartas bloquearon el acceso. Los trabajadores acamparon en el hall de entrada para mantener la medida.
"Mientras siga la Policía en el hospital, nosotros sólo estaremos en la puerta. Sólo continuarán siendo atendidas las urgencias por la guardia. Cerraremos las camas de los pacientes que vayan saliendo de alta. Paciente que se va, cama que sale del servicio", manifestó la delegada Francisca Cruz. La enfermera responsabilizó al gobernador, José Alperovich, por la crisis de la salud y consideró que no resuelve la problemática salarial porque "está encaprichado". Cruz precisó que la modalidad y los detalles de la toma será definida en la asamblea interhospitalaria que se desarrollará hoy en el Hospital de Niños.
La secretaria general del Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas), Adriana Bueno, rechazó de plano las declaraciones de Yedlin. "No somos violentos de ninguna manera. La injusticia y la indiferencia sí son violencia. También son cruentos los descuentos arbitrarios a los trabajadores. Violencia es negar una solución al conflicto, cuando está en sus manos (las del Gobierno) resolverlo porque sí hay dinero. En lugar de funcionarios susceptibles, necesitamos responsables que quieran terminarlo y no echar culpas sin asumir las propias", respondió. Al tiempo, instó al funcionario a citarlos a una negociación.
Achique
El delegado Carim Asus (Centro de Salud) denunció que la política de salud del Gobierno tiende al "achique" del sistema.
"Desde hace ocho años se toman medidas en desmedro de la calidad de la atención. Hay una mayor necesidad y se tiende a cerrar servicios en la provincia", aseguró el autoconvocado. El cirujano torácico ejemplificó que se cerraron los servicios de Maternidad del Hospital de San Pablo y los de Neurocirugía y Neumonología del Hospital Centro de Salud, entre otros.
"Mucha de la gente que está en el sistema está por ser amigo de y no por ser administradores de hospitales. Achican para tener el negocio de la tercerización de varios servicios y derivar fondos", denunció Asus.
Desde su punto de vista, el uso de los recursos no es bueno. "En Amaicha del Valle hay un equipo de radiología nuevo que no funciona desde hace tres años porque las paredes no están plomadas. Está el personal pero no puede operarse. La solución del Gobierno fue mandar a que la gente se haga las radiografías en Santa María, Catamarca", afirmó Asus. Manifestó que el déficit de camas en los hospitales se debe a que no se construyó ninguno nuevo en la capital. "Ya cuando no había conflicto, los hospitales estaban colmados y los sanatorios, también. El Hospital del Este será un dispensario grande porque dijeron que tendrá complejidad mínima. Lo mismo sucederá con el ex ADOS", consideró.
Además de los problemas de infraestructura, Asus recalcó que el personal con el que cuentan los nosocomios no es suficiente. "El personal no da abasto, sobre todo en enfermería. Están sobresaturados. Tampoco hay un programa de capacitación contínua. La capacitación de las residencias también empeoró. Los jefes de residentes, en muchos casos, se eligen a dedo, en desmedro de la calidad", puntualizó.
Subrayó que, sobre todo, esta gestión no mejoró el acceso a la salud de los ciudadanos.
Durante la mañana, policías apostados en la puerta principal controlaron que permaneciera abierta. Sin embargo, el paso estuvo cerrado por los manifestantes: bancos y pancartas bloquearon el acceso. Los trabajadores acamparon en el hall de entrada para mantener la medida.
"Mientras siga la Policía en el hospital, nosotros sólo estaremos en la puerta. Sólo continuarán siendo atendidas las urgencias por la guardia. Cerraremos las camas de los pacientes que vayan saliendo de alta. Paciente que se va, cama que sale del servicio", manifestó la delegada Francisca Cruz. La enfermera responsabilizó al gobernador, José Alperovich, por la crisis de la salud y consideró que no resuelve la problemática salarial porque "está encaprichado". Cruz precisó que la modalidad y los detalles de la toma será definida en la asamblea interhospitalaria que se desarrollará hoy en el Hospital de Niños.
La secretaria general del Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas), Adriana Bueno, rechazó de plano las declaraciones de Yedlin. "No somos violentos de ninguna manera. La injusticia y la indiferencia sí son violencia. También son cruentos los descuentos arbitrarios a los trabajadores. Violencia es negar una solución al conflicto, cuando está en sus manos (las del Gobierno) resolverlo porque sí hay dinero. En lugar de funcionarios susceptibles, necesitamos responsables que quieran terminarlo y no echar culpas sin asumir las propias", respondió. Al tiempo, instó al funcionario a citarlos a una negociación.
Achique
El delegado Carim Asus (Centro de Salud) denunció que la política de salud del Gobierno tiende al "achique" del sistema.
"Desde hace ocho años se toman medidas en desmedro de la calidad de la atención. Hay una mayor necesidad y se tiende a cerrar servicios en la provincia", aseguró el autoconvocado. El cirujano torácico ejemplificó que se cerraron los servicios de Maternidad del Hospital de San Pablo y los de Neurocirugía y Neumonología del Hospital Centro de Salud, entre otros.
"Mucha de la gente que está en el sistema está por ser amigo de y no por ser administradores de hospitales. Achican para tener el negocio de la tercerización de varios servicios y derivar fondos", denunció Asus.
Desde su punto de vista, el uso de los recursos no es bueno. "En Amaicha del Valle hay un equipo de radiología nuevo que no funciona desde hace tres años porque las paredes no están plomadas. Está el personal pero no puede operarse. La solución del Gobierno fue mandar a que la gente se haga las radiografías en Santa María, Catamarca", afirmó Asus. Manifestó que el déficit de camas en los hospitales se debe a que no se construyó ninguno nuevo en la capital. "Ya cuando no había conflicto, los hospitales estaban colmados y los sanatorios, también. El Hospital del Este será un dispensario grande porque dijeron que tendrá complejidad mínima. Lo mismo sucederá con el ex ADOS", consideró.
Además de los problemas de infraestructura, Asus recalcó que el personal con el que cuentan los nosocomios no es suficiente. "El personal no da abasto, sobre todo en enfermería. Están sobresaturados. Tampoco hay un programa de capacitación contínua. La capacitación de las residencias también empeoró. Los jefes de residentes, en muchos casos, se eligen a dedo, en desmedro de la calidad", puntualizó.
Subrayó que, sobre todo, esta gestión no mejoró el acceso a la salud de los ciudadanos.







