El conflicto por dos calles en El Colmenar

20 Julio 2011
Una disposición municipal puede cambiar abruptamente la vida de una comunidad, para bien o para mal, todo depende desde dónde se mire la realidad. Cuando las opiniones siguen muy divididas, lo cierto es que lo que impera entre quienes defienden la norma y vecinos que la rechazan es el conflicto permanente. A través de una ordenanza, el 7 de enero de 2010, las avenidas Juan D. Perón y William Cross, de El Colmenar, que pertenece a la Municipalidad de Las Talitas, se convirtieron en calles que circulan en un solo sentido. Desde entonces, la primera constituye el acceso al municipio y la segunda, la salida hacia la capital. La mayor oposición a la iniciativa fue -y lo sigue siendo- de comerciantes y vecinos. Los primeros sostienen que el movimiento de la gente disminuyó, que han caído estrepitosamente las ventas, que en algunos casos ha aumentado la inseguridad -porque se envía a usuarios de medios de transporte y automovilistas a calles degradadas y sin adecuada iluminación- y que el tránsito, en lugar de agilizarse, se ha congestionado, porque antes había dos entradas y dos salidas. Según una concejala, el problema se inició en la misma implementación. "De un día para el otro hicieron el cambio pero no había nada previsto: ni las laterales pavimentadas ni semáforos ni señalización, que eran condiciones de la ordenanza", dijo.

El 4 de julio pasado la ira se apoderó de los vecinos de El Colmenar cuando un camión con acoplado mató a un niño de cinco años que regresaba de la escuela. El conductor se dio a la fuga. "Cuando cambiaron el sentido de las calles, hace un año, tuve un accidente. Me chocó un camión y estuve cinco meses en cama. Junté firmas, pero nadie hizo nada", dijo una mujer. El secretario de Gobierno talitense aseguró que antes del cambio se habían registrado 22 choques, algunos con víctimas mortales, mientras que desde entonces sólo sucedió la tragedia del niño. Explicó que hay varias obras pendientes para ordenar los accesos: una rotonda derivadora y un complejo semaforizado. "Vamos a pavimentar las calles laterales y a poner reductores para organizar mejor el tránsito, pero necesitamos la autorización de las dos Vialidades", indicó.

Dos opciones son las más frecuentes para acceder a la capital tucumana desde la ruta 305: doblar a la derecha por Quintín Cholfi hasta William Cross y luego hasta Francisco de Aguirre; o girar a la izquierda por Lucas Córdoba hasta Gobernador Gutiérrez (ahí murió Facundo Lara), luego hasta San Ramón y volver hasta William Cross. Nuestro diario comprobó que sólo la calle San Ramón está pavimentada. Además la calle Cholfi es peatonal por ordenanza, ya que por allí transitan a pie los chicos que asisten a la Escuela 256, adonde asistía el niño atropellado. En la Gobernador Gutiérrez y el pasaje Chueca, no sólo no hay pavimento ni cordón cuneta, sino que hay permanentemente aguas servidas.

La realidad y el disconformismo constante de un sector de vecinos pareciera indicar que la norma no surgió de un debate amplio en la comunidad y además no fue cumplida en toda su extensión. Ha transcurrido más de un año y las obras aún son proyectos.

Pensar y trabajar para lograr el bienestar común debe ser siempre el objetivo de los representantes. Si luego de 17 meses una disposición sigue provocando conflictos se debería, por lo menos, escuchar a los que deben acatarla diariamente y en este caso, pareciera que sufrirla.

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