16 Julio 2011 Seguir en 
Durante décadas fue uno de los principales atractivos del parque 9 de Julio, hasta que el emblemático convoy que paseó a varias generaciones de tucumanos, dejó de funcionar en abril de 2004, como consecuencia de que había caducado la concesión que el municipio había otorgado a una firma mendocina, concesionaria también de los juegos mecánicos. Tras siete años de licitaciones declaradas desiertas o no concretadas, el pintoresco trencito se apresta a rodar nuevamente.
Según un funcionario municipal, se recuperaron tres kilómetros de vías, se refaccionó la estación y se construyeron baños nuevos. Aún faltan instalar las señalizaciones en los seis cruces de calles y cortar las ramas bajas de los árboles en algunos sectores para que no rocen los vagones.
El tren fue restaurado: los asientos de madera fueron reemplazados por tapizados y cada vagón estará protegido con vidrios fijos, de modo que con lluvia o frío se podrá disfrutar del paseo. También dispondrá de un vagón con rampa para discapacitados y lugar para la silla de ruedas.
Un representante de la firma concesionaria que se dedica al servicio de parques de invirtieron $300.000 en la renovación del tren y $ 35.000 en la compra de un motor 0 km para la locomotora. No hay todavía una fecha precisa de la puesta en marcha del convoy, porque deben probarlo en todo el circuito. Se adelantó que la empresa funcionará con un permiso provisorio durante un año hasta que se efectúe la licitación.
En la década de 1950, comenzó a rodar el trencito en el parque 9 de Julio, aunque la estación estaba ubicada en las cercanías del actual bar Juana. En 1960, durante el gobierno de Celestino Gelsi, se excavó el lago San Miguel y se inauguró en febrero de 1961. Años después, el 15 de julio de 1966, se inauguró el Restaurante del Lago, cuyo proyecto y dirección estuvieron a cargo de los arquitectos Blanca Z. Saad y Pedro Prioris. El techo paraboloide hiperbólico de gran valor arquitectónico fue el sello distintivo de la confitería, pero el inmueble fue derrumbado por la Municipalidad y el viento en enero de 2008.
El tren funcionó normalmente hasta 1989; luego sobrevinieron problemas entre la Municipalidad y el último concesionario, según se informó. En 2004, cuando se retiró la firma que administraba el parque de diversiones, el convoy dejó de circular.
Cuando el tren haga nuevamente su debut se habrá recuperado uno de los atractivos familiares del principal paseo público que, por otro lado, debería volver a contar con un parque de diversiones acorde con los tiempos actuales.
A la reciente inauguración de la iluminación en el Rosedal y en la Casa del Obispo Colombres, se sumará en algún momento la recuperación del Palacio de los Deportes, según anunció recientemente el Gobierno provincial.
Sería también positivo que la Casa Municipal de Cultura "Antonio Torres", ubicada en el sector noroeste del parque, recobrara el brillo de otras épocas en que en sus jardines se realizaban recitales y se montaban espectáculos teatrales, de títeres y en sus salas, exposiciones de artes plásticas que convocaban a una gran cantidad de personas de todas las edades, especialmente durante los fines de semana.
Todas las acciones que tiendan a mejorar no sólo el paisaje, sino también las atracciones del parque 9 de Julio, son bienvenidas.
Según un funcionario municipal, se recuperaron tres kilómetros de vías, se refaccionó la estación y se construyeron baños nuevos. Aún faltan instalar las señalizaciones en los seis cruces de calles y cortar las ramas bajas de los árboles en algunos sectores para que no rocen los vagones.
El tren fue restaurado: los asientos de madera fueron reemplazados por tapizados y cada vagón estará protegido con vidrios fijos, de modo que con lluvia o frío se podrá disfrutar del paseo. También dispondrá de un vagón con rampa para discapacitados y lugar para la silla de ruedas.
Un representante de la firma concesionaria que se dedica al servicio de parques de invirtieron $300.000 en la renovación del tren y $ 35.000 en la compra de un motor 0 km para la locomotora. No hay todavía una fecha precisa de la puesta en marcha del convoy, porque deben probarlo en todo el circuito. Se adelantó que la empresa funcionará con un permiso provisorio durante un año hasta que se efectúe la licitación.
En la década de 1950, comenzó a rodar el trencito en el parque 9 de Julio, aunque la estación estaba ubicada en las cercanías del actual bar Juana. En 1960, durante el gobierno de Celestino Gelsi, se excavó el lago San Miguel y se inauguró en febrero de 1961. Años después, el 15 de julio de 1966, se inauguró el Restaurante del Lago, cuyo proyecto y dirección estuvieron a cargo de los arquitectos Blanca Z. Saad y Pedro Prioris. El techo paraboloide hiperbólico de gran valor arquitectónico fue el sello distintivo de la confitería, pero el inmueble fue derrumbado por la Municipalidad y el viento en enero de 2008.
El tren funcionó normalmente hasta 1989; luego sobrevinieron problemas entre la Municipalidad y el último concesionario, según se informó. En 2004, cuando se retiró la firma que administraba el parque de diversiones, el convoy dejó de circular.
Cuando el tren haga nuevamente su debut se habrá recuperado uno de los atractivos familiares del principal paseo público que, por otro lado, debería volver a contar con un parque de diversiones acorde con los tiempos actuales.
A la reciente inauguración de la iluminación en el Rosedal y en la Casa del Obispo Colombres, se sumará en algún momento la recuperación del Palacio de los Deportes, según anunció recientemente el Gobierno provincial.
Sería también positivo que la Casa Municipal de Cultura "Antonio Torres", ubicada en el sector noroeste del parque, recobrara el brillo de otras épocas en que en sus jardines se realizaban recitales y se montaban espectáculos teatrales, de títeres y en sus salas, exposiciones de artes plásticas que convocaban a una gran cantidad de personas de todas las edades, especialmente durante los fines de semana.
Todas las acciones que tiendan a mejorar no sólo el paisaje, sino también las atracciones del parque 9 de Julio, son bienvenidas.







